SUCESOS EN ZARAGOZA

Seis horas negras en Zaragoza dejan dos muertos en una colisión y un atropello

La ciudad suma ya 3 víctimas mortales este año mientras se elabora el plan de seguridad vial

Lugar del siniestro en el que ha fallecido una persona en Zaragoza tras chocar con el poste de la catenaria del tranvía

Jaime Galindo

El Periódico de Aragón

El Periódico de Aragón

Jornada trágica en las calles de Zaragoza. Dos personas han fallecido este sábado en sendos accidentes de tráfico, lo que hace que el número de víctimas mortales en las calzadas de la capital aragonesa este año ascienda a tres cuando todavía no ha terminado febrero. Se producían con apenas seis horas de diferencia.

El primero ha ocurrido a las seis de la madrugada en la calle Luciano Gracia, en la vía que une el Actur con el barrio rural de Juslibol, a la altura del Campus Río Ebro. Un coche que circulaba sobre las vías del tranvía colisionó por el lado izquierdo del vehículo con una de las columnas que sujetan las catenarias del tranvía. Como consecuencia del golpe, el conductor, de 25 años, falleció en el acto, mientras que su acompañante, una joven de 21 años, resultó herida y tuvo que ser trasladada al hospital Miguel Servet.

Como consecuencia del accidente, el servicio del tranvía tuvo que cortarse durante un tiempo, hasta las 9.00 horas, por lo que tuvieron que habilitarse autobuses para permitir a los viajeros realizar sus recorrido. Hasta el lugar del siniestro se trasladaron los bomberos y agentes de la Policía Local de Zaragoza, que ahora investigan las causas del siniestro.

Cuando llegaron los equipos de urgencias, el vehículo, que aparentemente iba a gran velocidad, estaba volcado sobre las vías de la traza del tranvía. A la llegada de los bomberos, el conductor se encontraba en el suelo, ya fallecido.

Un testigo señala el lugar, en la calle María Moliner, donde ocurrió el atropello. | JAIME GALINDO

Un testigo señala el lugar, en la calle María Moliner, donde ocurrió el atropello en el barrio de San José. | JAIME GALINDO / EL PERIÓDICO

La segunda persona que perdía la vida en un accidente de tráfico en Zaragoza este mismo día fue una mujer de 67 años que ha sido golpeada por una furgoneta cuando cruzaba un paso de cebra, que no estaba regulado por un semáforo, entre las calles María Moliner y Cavero Jadraque, en el barrio de San José. La víctima iba acompañada por otra mujer, de 45 años, que era su cuidadora y que resultó herida leve.

El accidente ha ocurrido pasadas las doce del mediodía y, según testigos presenciales de los hechos, la furgoneta, que venía desde María Moliner y entraba a la calle Cavero Jadraque, iba «muy despacio» pero no se cercioró de la presencia de las dos peatones. Entonces fue cuando las arrolló y la mujer mayor cayó al suelo, dándose un golpe seco en la nuca contra la calzada.

Esos testigos presenciales, que trabajaban en la reforma de una peluquería, fueron los que alertaron a la Policía Local y al 061, que acudieron al lugar de los hechos pocos minutos después.

Tercera víctima mortal

Los dos fallecidos en el entorno urbano de Zaragoza se suman a José Ruberte, de 54 años, quien se convirtió a principios de mes en la primera víctima mortal en accidente de tráfico en la ciudad. Se salió de la vía y acabó colisionando contra una farola en la entrada a la ciudad desde Huesca.

El año pasado fue especialmente trágico en la capital aragonesa con 10 víctimas mortales, la mayoría peatones. Se trató de la peor cifra de los últimos doce años y habría que remontarse al año 2010 para encontrarse con un número superior (14). No obstante, esta última cifra queda lejos de los 30 muertos del año 2000.

Los dos accidentes de este sábado se producen cuando el ayuntamiento está trabajando para sacar adelante un nuevo plan de seguridad vial, una iniciativa que pone el foco sobre todo en la seguridad para los peatones, los ciclistas y los conductores de vehículos de movilidad personal, como los patinetes. En estos momentos se está haciendo un mapa para localizar puntos negros en la ciudad. Entre las medidas que se prevén llevar a cabo está la posible eliminación, allá donde sea posible, de los semáforos en ámbar intermitente.