El concejal del grupo municipal del PSOE en el Ayuntamiento de Zaragoza, Horacio Royo, alertó ayer de que la sociedad municipal Ecociudad está al borde del colapso porque tiene una deuda de 12 millones de euros generada por la Operación Calles, para la reforma de siete viales de la ciudad, que «no hay pedido nadie» cuando tiene que dedicarse a obras del saneamiento y la depuración.

Esta sociedad, ha funcionado «como un reloj» generando beneficios para revertir en nuevas inversiones en la red de saneamiento y no tenía endeudamiento, pero antes de que acabe este mandato la sociedad municipal que deja el alcalde, Jorge Azcón, «arrastra una deuda de cerca de 12 millones» y que cerró 2022 con «pérdidas de 2,4 millones de euros», una «absoluta catástrofe». Además, el concejal destacó que en 2021 «de no haber sido porque se liberó una provisión de fondos de 10 millones de euros, las pérdidas serían de 2,5 millones de euros».

Asimismo, relató que no se ha invertido «un duro» en la planta depuradora de La Cartuja y los costes de explotación se han disparado «lastrando» el balance de la sociedad Ecociudad. Y el edil socialista avisó de que si este año hay pérdidas, la entidad pública incurriría en una disolución, que para evitarla sería preciso que el ayuntamiento inyecte capital del presupuesto o se haga una subida de las tasas que pagan los ciudadanos por saneamiento y depuración de las aguas, que el Gobierno de la ciudad sabe que tiene que acometer pero no quiere decirlo antes de elecciones».

Duras acusaciones por parte del principal partido de la oposición a las que respondía la concejala responsable de Infraestructuras y Medio Ambiente del ayuntamiento, Patricia Cavero, quien replicó al PSOE asegurando que en este mandato se han destinado «más de 28 millones de euros» exclusivamente a saneamiento y depuración y «en solitario porque no ha recibido financiación alguna del Gobierno de Aragón». Pero no ha respondido a si la situación financiera de Ecociudad es tan delicada como alertaba el edil socialista.

Cavero recordó que el Ejecutivo autonómico recauda más de 16 millones de euros de los zaragozanos, todos los años, a través del Impuesto de Contaminación del Agua antiguo ICA y en la actualidad el Impuesto Medioambiental sobre las Aguas Residuales (IMAR).