El proyecto de reforma y rehabilitación del hospital Royo Villanova de Zaragoza ya está en Intervención General pendiente de una resolución favorable que permita iniciar la contratación del plan funcional. A pesar de las elecciones autonómicas y de la formación del nuevo Ejecutivo autonómico, que sigue pendiente, los trámites administrativos para iniciar las obras de este hospital de la margen izquierda han seguido adelante y ya se encuentran en el órgano de Intervención que pertenece al Departamento de Hacienda.

El contrato del plan funcional, que es el que definirá la atención asistencial que se ofrecerá desde el Royo Villanova, se estima en unos 100.000 euros. Se trata de una cantidad a invertir en lo que resta de 2023 y para todo 2024.

En todo caso, será el nuevo Gobierno de Aragón quien gestione los siguientes pasos referentes a la reforma del hospital. El primero de ellos será decidir si sigue adelante con este proyecto o no, independientemente de que Intervención dé su visto bueno.

El Royo Villanova, con unas instalaciones obsoletas y que se han quedado pequeñas, acumula años de problemas en la atención sanitaria para una población asignada de 200.000 usuarios. El plan funcional que se tendría que contratar definirá la asistencia al completo, con la previsión ya de contar con un hospital que, en principio, duplicará su superficie de atención.

Según se anunció a finales de marzo, las obras podrían empezar en 2025, siempre y cuando los trámites administrativos se cumplan. Desde ese año, la duración de los trabajos podría extenderse entre cuatro o cinco años, según las primeras previsiones.

La idea es llevar a cabo una reforma integral del edificio actual y construir uno nuevo, que se levantará en la zona verde frente a la entrada principal del hospital. En este lugar, anexo a la cafetería, se creará un nuevo complejo que, además de permitir la ampliación de camas de hospitalización con dos unidades más para ingresos y uci, acogerá también las Urgencias, uno de los principales problemas de los que adolece el Royo por su espacio reducido y las constantes saturaciones.

La disposición de un nuevo hospital es, además, una demanda de los pacientes asignados y de los vecinos de los barrios próximos que llevan años reclamando una mejora en la instalación.