Las buenas previsiones de turismo para este verano se están cumpliendo. El sector hotelero de Aragón ha tenido uno de los mejores julios que se recuerdan, con cifras próximas a los máximos históricos alcanzados en 2019. Los establecimientos de la comunidad registraron el pasado mes, el que marca el inicio de la temporada estival, una ocupación media del 45,9%, la segunda más alta de una serie histórica que se inicia en 1999. Solo en 2008, el año de la celebración de la Expo de Zaragoza, se alcanzó una mayor tasa (48,2%).

Así lo recogen los datos de la Coyuntura Turística Hotelera que publicó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE). Aragón tuvo un total de 580.680 pernoctaciones en el séptimo mes del año, lo que mejora ligeramente la buena cifra alcanzada el año pasado (5.568 noches más). El número de viajeros llegó a 286.801, un 1,8% más en términos anuales.

Los datos de estancias y turistas son los terceros mejores se la serie estadística para este mes, tras los de 2019 (565.259 noches y 293.303 viajeros) y 2018 (590.750 y 287.411). El comportamiento ha sido similar en las tres provincias. En Huesca, principal destino turístico de la comunidad en verano, tuvo 260.171 pernoctacoines hoteleras, una cifra muy similar a la del año pasado (260.003) y próxima al récord que anotó en 2021 (263.315).

 Moderación de precios

Los precios de los hoteles aragoneses moderaron su escalada coincidiendo con las vacaciones de verano, al subir un 4,1% en julio, la cifra más baja de los últimos 26 meses, un incremento que en el conjunto de España se situó en un 6,2%. La facturación media diaria de los establecimientos por cada habitación ocupada (ADR) es de 70,17 euros en la comunidad (128,8 a nivel nacional), lo que supone un aumento del 6,4% respecto al mismo mes de 2022. En relación a julio de 2019, cuando se alcanzó el récord de viajeros, la cifra de ingresos se ha incrementado un 22,8%.

En España, las pernoctaciones en establecimientos hoteleros superaron durante el mes de julio los 43,1 millones, lo que supone un aumento del 2,5% respecto al mismo mes de 2022, cuando hubo 42,1 millones. Atendiendo a la procedencia, las de los viajeros residentes en el extranjero superan los 15,3 millones, lo que representa un 35,6% del total, mientras que las de los nacionales se sitúan por encima de los 27,7 millones.

El grado de ocupación hotelera en el conjunto del país en julio fue del 70,2% debido al peso del turismo de playa. A su vez, las pernoctaciones en estos establecimientos hoteleros del país se mantuvieron, sin embargo, por debajo de los niveles previos a la pandemia pese a aumentar un 2,5% respecto al mismo mes de 2022.

La estancia media desciende un 0,6% respecto a julio de 2022, situándose en 3,4 pernoctaciones por viajero. Además, entre enero y julio se registraron 192,9 millones de noches consumidas, un 10,8% superior a la de 2022 y ligeramente mayor a la de los siete primeros meses del año 2019.