La industria gana empleo durante el último año y eleva su peso en el PIB

El sector suma 8.500 empleados más que en 2022 pero pierde 3.100 respecto a 2019

Un trabajador en una fábrica de trenes y tranvías que CAF tiene en Zaragoza

Un trabajador en una fábrica de trenes y tranvías que CAF tiene en Zaragoza / ANDREEA VORNICU

Aragón no quiere dejar de ser un territorio con un marcado carácter industrial, un objetivo nada fácil en un mundo donde la competencia es global. Empresarios, sindicatos y poderes públicos coinciden en la apuesta por un sector que, tradicionalmente, ha traído estabilidad y mejores salarios al mercado laboral. Pero la amenaza de que pierda fuelle está latente. El empleo de esta actividad ha crecido en el último año, pero si se amplía el foco temporal se observa una paulatina caída. A pesar de ello, las estadísticas muestran que está ganando en productividad y que ha crecido ligeramente su peso sobre el conjunto la economía regional, hasta situarse en el nivel más alto desde el año 2008.

Los datos de la encuesta de población activa (EPA) correspondientes al segundo trimestre de 2023 revelan un incremento de 8.500 ocupados en la industria aragonesa en un año, hasta un total de 113.500. Sin embargo, respecto al mismo periodo del año previo a la pandemia, hay 3.100 menos, a pesar de que el empleo del conjunto de la economía ha crecido en 7.900 personas en estos cuatro años. Y desde los tiempos de vino y rosas de 2008, se han destruido 23.500 puestos (-17,2%).

A nivel nacional, sí ha habido una pérdida del empleo industrial en el último año, con 50.500 ocupados menos. En relación al ejercicio anterior a la crisis del coronavirus, hay 38.400 menos, pero la caída acumulada desde 2008 se dispara hasta 558.200 empleos.

La evolución del empleo coincide con un estancamiento (no, una caída) en el volumen de la producción manufacturera desde el segundo trimestre de 2022. Durante el primer semestre de 2023, el volumen de producción ha crecido ligeramente en Aragón y España, un 0,7% y un 0,2%, respectivamente. En comparación con 2019, cae el 4,5% y el 5,4%.

El peso que tiene el sector secundario en la estructura económica de Aragón se sitúa por encima de la media nacional y es de los más elevados de España, un aspecto de vital importancia teniendo en cuenta que es el tejido productivo que genera más renta y riqueza y que paga mejores salarios. En Aragón, la industria representa el 20,3% de su Producto Interior Bruto (PIB), cinco puntos por delante del promedio español (15,3%) y por encima del 20% que recomienda la Unión Europea, según los datos de la Contabilidad Regional de 2021. Supone un incremento de nueve décimas respecto al año anterior y la cifra más elevada desde 2008 (21,2%).

Menos paro

Se trata de la cuarta comunidad autónoma con un mayor porcentaje de esta actividad, solo superada por el 28,4% de Navarra, el 23% de el País Vasco y el 21,1% de Asturias. El peso de la industria sobre el PIB también se sitúa por encima de la media estatal en Galicia (17,6%), Valencia (17,4%) y Murcia (17,1%). En Castilla y León, apenas alcanza el 4,9%. También es escaso en las comunidades turísticas de Canarias y de Baleares, donde la industria apenas representa el 7,1% y el 6,6% de su actividad total.

«El paro de la industria ha descendido –1.100 menos que hace un año– y la actividad no ha parado de crecer», destaca Sergio Sancho, secretario general de FICA-UGT Aragón, la federación del sindical que abarca industria. La contratación hace unos meses de 600 trabajadores en la planta de Stellantis en Figueruelas, apunta, es un síntoma de la «buena marcha» de la automoción, uno de los principales motores económicos de la comunidad. «El sector ha tenido una remontada que ha tirado del crecimiento de Aragón», señala, pero apuesta por «mirar al futuro» y «remar entre todos» para que se produzca una reindustrialización que asegure un horizonte de estabilidad más allá del año 2030.