Congreso en Zaragoza

La colaboración entre empresas, pieza clave para la innovación

Capilarizar la tecnología hacia las pymes es aún la asignatura pendiente

Un momento del foro 'Collaborate Velocity', organizado por la plataforma Atlas Tecnológico.

Un momento del foro 'Collaborate Velocity', organizado por la plataforma Atlas Tecnológico. / Miguel Ángel Gracia

El Periódico de Aragón

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Los primeros espadas de la industria 4.0 están tejiendo esta semana en Zaragoza alianzas hacia la innovación. Eso, la colaboración, es la base de la cumbre que reúne miércoles y jueves a 275 directivos de todo el país en el laboratorio tecnológico Fersa Lab, inaugurado hace apenas unos meses junto a la planta de la factoría que produce rodamientos en Plaza. «La colaboración es hoy imprescindible dado que la innovación en productos y procesos va tan rápida que es imposible que una sola empresa tenga a su disposición todo lo que necesita», ha resumido Pablo Oliete, director de la plataforma Atlas Tecnológico, organizadora del foro que ha aterrizado en la capital aragonesa en la quinta edición del Collaborate Velocity, como se titula el evento.

Oliete ha llamado a capilarizar esa colaboración para que las grandes compañías puedan transmitir sus conocimientos a la pequeña y mediana empresa. «Las grandes corporaciones tienen muy asumido que tienen que colaborar con terceros, pero el problema lo vemos más en la pequeña y la mediana empresa, que lo ven como una cosa extraña», ha dicho Oliete, que ha llamado a tomar «el ejemplo de los mayores» y a que las pymes se lancen a innovar por su cuenta, dado que la «innovación no puede estar supeditada a las ayudas publicas». «Hay que tirar de colaboración y aprender de lo que se hace en otros sectores para llevar sus ideas a tu terreno», ha concluido el director de Atlas Tecnológico.

Ejemplos varios de compañías con fuerte presencia en Aragón han puesto voz a esta premisa: PLD Space, CAF, Forestalia o la propia Fersa fueron protagonistas de la primera jornada del evento. Precisamente el presidente de la fabricante de rodamientos aragonesa, Carlos Oehling, ha explicado que en el ADN de la compañía «está la colaboración». «Parecía imposible como una compañía como la nuestra podía competir contra los grandes. ¿Qué hicimos? Pues establecer una estrategia de ingeniería colaborativa con universidades, empresas y centros tecnológicos aunque fueran de sectores distintos. Y hoy somos lo que somos por esa razón», ha apuntado Oehling.

Bien lo ha resumido también María Jesús Sáenz, directora del laboratorio de transformación digital de la cadena de suministro del MIT para el Transporte y la Logística, que impartió una conferencia online desde Massachussets. Saénz ha instado a potenciar «la flexibilidad y la agilidad como país» para responder a los desafíos de la transformación de la cadena de suministro, que debe «permitir la experimentación», algo que la experta considera «clave para conseguir ambas capacidades». «Su sugerencia es que los equipos dispongan «de esa seguridad psicológica para proponer esas ideas locas con las que experimentar de manera ágil y aunque no salga a la primera tratarlo e intentarlo», y para ello suelen funcionar mejor «las jerarquías flexibles», recomendó a los más de 270 directivos presentes en el Fersa Lab.

Esa complejidad la ha resumido en su ponencia Jokin Lopetegi, Corporate Development & New Business Manager en CAF. «Nosotros ya no fabricamos trenes, sino que hacemos soluciones para la movilidad sostenible. No podemos decir lo primero si somos referentes en autobuses cero emisiones», ha dicho, aludiendo a la necesidad de saber convivir con la incertidumbre y la complejidad «como una variable más».

También ha habido tiempo para analizar la cadena de suministro en uno de los vectores principales de la economía aragonesa: las energías renovables. «Las renovables deben jugar un papel fundamental en ese mundo industrial innovador, pero esa transición energética también está supeditada a cumplir con unos plazos muy estrictos», ha dicho María Vicente Lozano, líder de proyecto de desarrollo eólico de Forestalia.

El Chief Operating Officer de Fersa, Pedro Pablo Andreu, ha llamado a utilizar la tecnología y la Inteligencia Artificial «para optimizar la eólica y para mejorar los datos que generan impacto de dióxido carbono». Sobre eso ha añadido que colaborar es impresindible porque una empresa se compone de miles de procesos y hay decenas de empresas especializadas en procesos que lo hacen mejor que una compañía que tiene muchos», ha apuntado Andreu, que estuvo acompañado por Igor Beguiristain, jefe ejecutivo de Lodinsa.

El foro se traslada este jueves a las instalaciones del Instituto Tecnológico de Aragón (ITA) después de que este miércoles se hayan visitado las dependencias de Pikolin, Saica, Stellantis, Certest, Teltronic o ASAI.