Investigadora del Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA)

Lucía Gutiérrez: "Se puede hacer una investigación más igualitaria"

La científica del INMA, Lucía Gutiérrez, impartió una ponencia inspiradora.

La científica del INMA, Lucía Gutiérrez, impartió una ponencia inspiradora. / Miguel Ángel Gracia

La investigadora del Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA), Lucía Gutiérrez, estructuró su ponencia inspiradora en tres partes: Mi viaje hasta aquí, a qué me dedico y mi granito de arena hacia la igualdad. Fue su manera de dar a conocer su experiencia y explicar cómo está contribuyendo a transformar la sociedad.

Para comenzar su viaje, Gutiérrez resumió su formación académica y su periplo por el mundo. Desde su licenciatura en Químicas por la Universidad de Zaragoza y tesis doctoral hasta su labor investigadora en Zaragoza, Londres, Madrid y Australia y el regreso con su familia a la capital aragonesa. «Dedicarnos a la ciencia y estabilizarnos es muy complicado y especialmente para las mujeres. Empezamos la misma cantidad de hombres y mujeres, pero según progresamos hay menos mujeres», empezó diciendo.

Entre las dificultades que existen para seguir avanzando en la carrera científica, Gutiérrez señaló la maternidad o los riesgos que tiene el embarazo en los laboratorios. «Todo ese tiempo que no dedicamos a la ciencia y a los proyectos, sí lo tienen nuestros compañeros. Coincide el tiempo de tener hijos con el de estabilizarse», apuntó. Otra de las razones por las que las mujeres no llegan a puestos de más categoría es cuando asumen el rol del cuidado de mayores. «Entonces muchas mujeres deciden no aceptar un puesto con más relevancia porque es incompatible con su vida personal», comentó. Además, hoy día las mujeres deben enfrentarse a menos presupuesto en sus proyectos y falta de espacio en los laboratorios.

Tratamiento del páncreas

Durante su ponencia, Lucía Gutiérrez, científica titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), explicó su labor investigadora en el INMA. «Me dedico a las nanopartículas magnéticas, que son pequeñísimas partículas de unos 10 nanómetros. Si cogiéramos un milímetro y lo dividiéramos en un millón de cachitos, eso sería un nanómetro. Deben ser muy pequeñas para entrar en las células». Gutiérrez utiliza las nanopartículas magnéticas para el tratamiento del cáncer a través de la hipertermia magnética. Con esta técnica se consigue generar mucho calor sólo en la zona del tumor donde se encuentran las partículas sin afectar al resto de los órganos.

Según la OMS, una de cada cinco personas desarrollará cáncer a lo largo de su vida. Cada vez hay nuevos tratamientos para curarlo y el número de muertes se ha reducido. Pero hay unos más eficaces y otros más difíciles. «Hablamos con el departamento de Oncología del hospital Miguel Servet y nos pusimos a trabajar en los tumores de páncreas. No se ha evolucionado en los últimos años porque son muy complicados». La tasa de supervivencia a los cinco años de que te detecten un tumor de páncreas está entre el 9% y 10%, «que es bajísimo». «La matriz extracelular es como una especie de muralla que protege a las células tumorales e impide que la quimioterapia o el sistema inmune llegue hasta las células tumorales para cargárselas».

Y en ese apasionante y retador compromiso se encuentra esta investigadora y su equipo para contribuir a transformar la sociedad. «La carrera científica es complicada y necesitamos mucho más apoyo para las mujeres. Se puede hacer investigación un poco más igualitaria», concluyó Gutiérrez.