TRANSPORTE DE MERCANCÍAS

La logística aragonesa estudia cómo embarcar sus camiones hacia las diez autopistas del mar

Una jornada organizada por ALIA analiza las posibilidades del transporte marítimo de corta distancia, que consiste en realizar por barco trayectos que normalmente se hacen por carretera al subir los semirremolques a las bodegas de los navíos para conectar con Europa

Contenedores de mercancías en el Terminal Marítima de Zaragoza (TMZ), que se encuentra situada dentro del recinto de Mercazaragoza. | SERVICIO ESPECIAL

Contenedores de mercancías en el Terminal Marítima de Zaragoza (TMZ), que se encuentra situada dentro del recinto de Mercazaragoza. | SERVICIO ESPECIAL / JAIME GALINDO

M. C. L.

El sector logístico aragonés sigue empeñado en impulsar su enlace con el mar. Las empresas que operan en la industria del transporte han empezado a proyectar un futuro que viaje por las autopistas del mar para mover mercancías por barco en distancias cortas, es decir, a través de rutas que conectan Europa y los países próximos con la península Ibérica. La solución que podría estar en embarcar camiones en las bodegas de los navíos, lo que serviría para sacar el tráfico rodado de la carretera en recorridos largos y ahorrar así emisiones de gases contaminantes, accidentes y costes económicos.

Esta modalidad de transporte es todavía incipiente en Aragón, aunque no así en el conjunto del país, donde la Asociación Española de Promoción del Transporte Marítimo de Corta Distancia lleva 22 años trabajando para mantener abiertas las 10 autopistas del mar con las que hoy se opera desde España. Las conexiones consolidadas hoy en día conectan por camiones subidos a barcos los puertos de la costa mediterránea e Italia, los puertos de Andalucía con Marruecos y el norte de África, y, en el caso de los puertos de la cornisa atlántica, el enlace es con Reino Unido, Irlanda (desarrollada a partir del 'Brexit'), Francia y Bélgica.

Pilar Tejo, directora técnica de la organización, señala que el beneficio de subir los camiones al barco permite conseguir unas cadenas de transporte "mucho más sostenibles" y que permiten cumplir con las necesidades de los clientes en cuanto a plazos. Según ha asegurado Tejo, esta modalidad de transporte es eficiente "para cualquier mercancía que hoy se transporta por carretera", desde productos textiles a componentes industriales, vino, alimentos, etc. "El elemento común es que el camión entra en la bodega del barco rodando, con la opción de viajar con la cabeza tractora y el chófer, que pasa la travesía en el camarote, o la opción de enviar solo el semirremolque", ha detallado Tejo.

Una de las entidades más interesados en impulsar este modo de transporte es la Terminal Marítima de Zaragoza (TMZ), que ya trabaja con esta modalidad, aunque no alcanza todavía el 10% de la actividad total, según ha reconocido su director, Ramón Adé. "La terminal es una extensión de los puertos, tanto operativa como adminsitrativa, que representa una gran oportunidad para Aragón, dado que la logística intermodal y ferroportuaria evita los cuellos de botella gracias a su posición en el interior, lo que revierte en competitividad para la industria aragonesa, que ha salido al mundo en el comercio internacional”, ha dicho Adé. Además, ha explicado que la TMZ está finalizando ya la primera fase de su ampliación y comenzará en breve la segunda, con las que prevé incrementar sus instalaciones en 50.000 metros cuadrados para alcanzar un total de 180.000. "Lo terminaremos antes de la llegada de los apartaderos de 750 metros en los puertos de Barcelona y Valencia”, ha expuesto Adé.

Sobre esta y otras cuestiones ha versado una jornada organizada en Zaragoza por el clúster logístico de Aragón (ALIA) en el que han participado representantes del sector logístico aragonés, del transporte marítimo y del mundo ferroviario, pieza clave en la misión de sacar el tráfico de mercancías de la carretera. Sobre ello ha profundizado el gerente del clúster, Ángel Gil quienta ha destacado que las empresas "piden sobre todo fiabilidad, incluso por encima del coste", dado que en el momento que una compañía pone su cadena de suministro sobre el ferrocarril "no puede estar pendiente de que haya cortes en la línea". En este sentido, ha apremiado a la Administración a agilizar el despliegue de la red ferroviaria de alta capacidad para lograr el objetivo de pasar del 3,8% de transporte de mercancías por tren actual al 10% en 2030 en España, algo que ve "complicado" pero por lo que hay que mirar "a medio plazo.