Infraestructuras ferroviarias

Adif cortará durante ocho meses de 2025 la línea de Media Distancia y Mercancías entre Madrid y Zaragoza

Las obras para adaptar los túneles y pasos superiores de la autopista ferroviaria entre Plaza y Algeciras comenzarán en octubre de este año y el tramo aragonés se clausurará desde la primavera de 2025

Los trenes de mercancías deberán desviarse al corredor del Ebro o hacia el Levante y Renfe deberá ofrecer soluciones para 54 circulaciones semanales de su red de regionales que circulan por territorio aragonés

El túnel de la línea de tren a su paso por la localidad zaragozana de Bubierca es uno de los que se adaptarán.

El túnel de la línea de tren a su paso por la localidad zaragozana de Bubierca es uno de los que se adaptarán. / Adif

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha deshojado por fin la margarita del desarrollo de las obras de la futura autopista ferroviaria que conectará el puerto de Algeciras, con la Plataforma Logística de Zaragoza (Plaza) para subir al tren mercancías que hoy se transportan en camiones. La complejidad de los trabajos ha llevado a la entidad a optar por un corte completo de la línea convencional entre Zaragoza y Madrid que durará «al menos ocho meses». Esa es la red que utilizan los trenes de Mercancías y los de Media Distancia, lo que generará «importantes afecciones» de las que Adif es plenamente consciente. 

Los planes de la entidad pública contemplan clausurar la vía que atraviesa Aragón, Soria y Guadalajara desde la primavera de 2025, momento en el que deberán estar listos itinerarios alternativos para los trenes de mercancías que hoy transitan por el corredor y para los 54 convoyes de pasajeros que circulan cada semana por la red aragonesa de regionales de Renfe, que presta servicio en estaciones como Ariza, Arcos de Jalón, Calatayud, Ateca o Alhama de Aragón, entre otras. La línea de alta velocidad, que discurre por vías distintas, no se verá afectada. 

Así lo aseguró ayer el responsable de la oficina de Autopistas Ferroviarias de Adif, Antonio Aguilar, en una jornada sobre logística celebrada en Zaragoza. Según explicó, la entidad tiene el firme propósito de adjudicar los contratos del tramo aragonés en los primeros compases del verano («a finales de junio o principios de julio», dijo) para comenzar las obras en octubre de este mismo año. Seis meses después, Adif se verá obligado a cerrar la línea para ejecutar el grueso de las actuaciones, que incluyen, por ejemplo, elevar la altura del túnel Torralba-Horna, que se extiende por más de tres kilómetros entre Soria y Guadalajara. 

Del mismo modo, se ejecutará, entre otros trabajos, la transformación de la vía doble a única que enlaza las estaciones de Ateca y Alhama de Aragón. Ese trecho, por ejemplo, atraviesa 14 kilómetros y siete túneles, un ejemplo de por qué se ha decidido cerrar la circulación para ejecutar los trabajos ´de una sola vez. 

La entidad gestora de las infraestructuras ferroviarias comenzará el grueso de las obras de adecuación de gálibos por el tramo Madrid-Zaragoza, dado que el Ministerio de Transportes licitó estos contratos en marzo para que las obras estén finiquitadas durante el otoño de 2025, con dos años de retraso sobre la planificación inicial. Adif deja para una segunda fase el trazado Madrid-Algeciras, que comenzará un año después que el tramo aragonés, por lo que hasta la finalización del tramo hasta Cádiz las empresas logísticas no podrán operar a pleno rendimiento. La entidad también prevé cerrar al tráfico por completo en el trecho andaluz de la autopista, aunque no da todavía plazos.

Afecciones «importantes»

Las obras del tramo aragonés responden a dos contratos por valor de 110 millones de euros para adaptar 26 túneles y 40 pasos superiores a la circulación de vagones cargados con semirremolques, que por su altura (se elevan por encima de los cuatro metros) no pueden transitar por los túneles de la vía, construidos durante los siglos XIX y XX. La actuación en el total de la autopista supone actuar en 182 infraestructuras ferroviarias (43 túneles, 131 pasos superiores y ocho puentes metálicos).

Las afecciones serán «importantes», como reconocen desde Adif, pero «necesarias» para dar por fin el impulso a este proyecto en el que el Ministerio de Transportes ya ha comprometido 468 millones de euros. Por eso, tanto la entidad pública como Renfe se hallan estudiando planes de contingencia para ofrecer itinerarios alternativos a empresas y pasajeros. En el caso del transporte de mercancías, las opciones para el tramo aragonés son circular por la vía hacia Valencia u optar por el corredor del Ebro hacia Burgos y Valladolid. El ministerio trabaja en poner a disposición de las empresas «una línea de subvenciones» para asumir los sobrecostes del transporte, según confirmó Aguilar. 

Las afecciones al tráfico de pasajeros

Para el tráfico comercial, Renfe deberá buscar soluciones alternativas para 54 circulaciones semanales para las líneas Madrid-Barcelona, Madrid-Lérida, Madrid-Zaragoza, Calatayud-Zaragoza, Ariza-Zaragoza y Arcos de Jalón-Zaragoza, todas ellas con sus respectivos retornos. Cabe pensar que se adoptará una solución basada en el transporte por carretera, como ya sucedió en las obras de los dos últimos veranos en la línea Zaragoza-Huesca-Canfranc.

El proyecto de la autopista ferroviaria Algeciras-Zaragoza tiene prevista una circulación de seis trenes diarios, (tres por sentido) con camiones con origen o destino en Marruecos, a los que se suman dos trenes (uno por sentido) desde Huelva a Zaragoza, con mercancía de Canarias y el entorno de Huelva); y otros cuatro en el tramo Sevilla-Zaragoza. Hoy, casi 200 camiones circulan a diario por carretera entre Zaragoza y el Puerto de Algeciras en cada sentido y se espera que en 2025 cruzarán el estrecho Tánger-Algeciras 600.000 camiones anuales (1.600 diarios), que podrán subir sus mercancías al tren.

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