La gestión del patrimonio de las familias

Los aragoneses fían un tercio de sus ahorros a los fondos de inversión

Los ahorradores de la comunidad tienen 20.000 millones metidos en estos activos financieros, un 19% más que en 2022, y son los que más apuestan por estos productos del país, aunque prefieren el bajo riesgo

Dos personas sacan dinero en una sucursal de una entidad financiera en el centro de Zaragoza.

Dos personas sacan dinero en una sucursal de una entidad financiera en el centro de Zaragoza. / Miguel Ángel Gracia

Los ahorradores aragoneses depositan cada vez más confianza en los fondos de inversión como la herramienta para gestionar su patrimonio. Cada vez es mayor el valor de estos activos financieros y en 2023, a través de más de 740.000 cuentas partícipes, se movieron 20.108 millones de euros solo en la comunidad, un 19% más que en 2022. La cifra sitúa a la comunidad como una de las punteras en penetración de estos activos, dado que por cada 100 euros que los aragoneses depositan en sus cuentas invierten otros 55 en fondos de inversión. El dato duplica la media nacional, que se queda en una ratio de 25,9 por cada 100.

La fuerte tendencia al ahorro en tiempos de incertidumbre e inflación así como la subida de tipos de interés que han terminado por revalorizar algunos productos a tipo fijo son razones por las que se explica la coronación de los aragoneses como los españoles que más porcentaje de sus ahorros tienen metidos en estos activos, según los datos del observatorio de Inverco, la patronal de las entidades financieras. Ni siquiera la fiebre por las Letras del Tesoro o el renacer de las remuneraciones de los depósitos bancarios tras años desaparecidos del panorama del ahorro han frenado el apetito inversor para gestionar el bolsillo familiar. En total, el dinero aragonés gestionado por estos fondos equivale al 44% del PIB autonómico, el tercer mayor dato de España, solo superado por La Rioja y el País Vasco.

La cuestión es que Aragón, una comunidad tradicionalmente ahorradora, eleva su apuesta y suma ya un patrimonio de 20.108 millones de euros a cierre de 2023 repartidas en 741.936 cuentas partícipes. Supera con creces los 16.835 millones de euros que gestionaba en base a activos financieros en 2022 y el dato actual supone el 5,8% del total invertido en todo el país. Teruel, por su parte, volvió a ser en 2023 la provincia española con más porcentaje en fondos respecto a depósitos.

Sea como fuere, el bolsillo aragonés siempre se ha caracterizado por un marcado carácter conservador en la gestión de su patrimonio, dado que la comunidad es líder absoluta en fondos de renta fija con la mitad de los activos sujetos a este modelo de riesgo casi cero. De hecho, el escenario de subidas de tipos de interés favorece esos productos financieros de renta fija, por lo que el peso de estos activos se ha disparado todavía más en la comunidad al pasar del 37,1% en 2022 al 49,9% del curso pasado.

Aún así, el ahorrador aragonés está empezando a cogerle gusto al riesgo con activos basados en rentas variables, mucho más volátiles pero que pueden ofrecer rendimientos más altos. Los preferidos por los aragoneses son los que invierten en Inteligencia Artificial, tecnología (preferentemente en las siete magníficas: Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet, Meta, Tesla y Nvidia), salud o construcción, donde entra el sector inmobiliario ante la perspectiva de un periodo de promoción de vivienda y con la futura reconstrucción de Ucrania si acaba pronto la guerra.

En la fuerte apuesta de los aragoneses por los fondos de inversión juega un papel preponderante Ibercaja, el banco con raíces en la comunidad que además se especializó en el vehículo del ahorro a través de activos financieros. Desde Ibercaja califican el ejercicio 2023 como «histórico» para los fondos de inversión, dado que la cuota de mercado de la entidad en este segmento alcanza ya el 56% en aragón. El pasado año los aragoneses aportaron más de 1.600 millones de euros a fondos de inversión de Ibercaja, lo que supone que 9 de cada 100 euros aportados en España se hacen a través del banco aragonés con unos fondos que ofrecieron una rentabilidad promedio superior al 6,8%.

«El ahorrador aragonés es en general conservador, aunque comparativamente con el resto de España tiene un mayor porcentaje de fondos de inversión de renta variable y mixtos», señala Ana Moreno Marco, responsable de Banca Privada de Ibercaja en Aragón. Los datos, según Moreno, reflejan «la buena gestión del ahorro que históricamente han hecho los aragoneses» y la «mucha ventaja» que estos llevan al resto de España en la escalera de inversión. «Somos el alumno aventajado en la gestión de nuestro ahorro», asevera la experta del banco aragonés.

Coinciden desde Caja Rural de Aragón, desde donde destacan que tras la pandemia «el miedo al riesgo está empezando a menguar». «Los ahorradores vieron que pese a la caída de los primeros meses se podía confiar en los asesores que les dijeron que mantuvieran sus inversiones. Hay una mayor educación financiera que permite que los aragoneses estén asumiendo más riesgo. El trabajo ahora consiste en diversificar, que el cliente dedique parte de sus ahorros cada mes a activos financieros y no desembolsarlo todo de una vez», apunta la directora de Banca Patrimonial de Caja Rural de Aragón, Eva Soriano.

El crecimiento de las rentas fijas de Aragón fue una tendencia a escala nacional, dado que el escenario de tipos de interés positivos permite a este modelo ofrecer rendimientos notables y condicionó las decisiones de inversión de los partícipes, que mostraron preferencia hacia los activos más conservadores. Aún así, Aragón sostuvo sus apuestas por la renta variable (que supone un 12,4% del total inversor) y creció en los fondos mixtos globales de retorno absoluto hasta representar el 32,1%. En detrimento, en la comunidad cayó el peso de los fondos garantizados en base a rentabilidad objetivo. 

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