Atención sanitaria

"Colapso" en los centros de vacunación de Aragón por los viajes al extranjero

La elevada demanda de citas entre Semana Santa y agosto satura los tres centros

Los expertos recomiendan citarse mínimo «con un mes de antelación»

Un paciente es atendido en uno de los centros de Aragón, en una imagen de archivo.

Un paciente es atendido en uno de los centros de Aragón, en una imagen de archivo. / Ángel de Castro

Judit Macarro

Judit Macarro

Los países del sureste asiático, como Camboya o Tailandia, se han convertido en los destinos más demandados para viajar durante las vacaciones. Este interés creciente por los lugares exóticos provoca (desde hace años) un aumento en la necesidad de vacunarse para evitar contraer enfermedades como la malaria o el dengue, propias de estos lugares. Las citas en los tres centros de vacunación internacional de Aragón (en Zaragoza, Huesca y Teruel) suelen dispararse entre los meses de Semana Santa y agosto, un hecho que provoca que los centros se encuentren «colapsados y saturados» por la alta demanda.

«No tenemos capacidad suficiente para poder atender todas las demandas que nos llegan durante estos meses», asegura Javier Castillo, jefe de Programas de Salud de la Subdirección Provincial de Salud Pública. Un problema que, entre otros motivos, se incrementa debido al «poco plazo con el que se piden este tipo de vacunas», señala.

En su mayoría, los ciudadanos acuden a los centros aragoneses con «poco más de una semana de antelación» cuando, según lo recomendado para poder ser atendido, «debería pedirse cita por lo menos un mes antes del viaje», incide Castillo.

Esta demora en las listas de espera no es algo que se deba tomar a la ligera. A la hora de viajar a estos destinos, vacunarse se convierte en un paso obligatorio para «asegurarse de estar prevenido frente a las enfermedades por vectores de estos países», explica. Cada consulta es «totalmente individual» porque, por ejemplo, dependiendo de la zona de Indonesia a la que se viaja «hay mayor o menor riesgo». Por ello, en estas consultas «se valora la salud de la persona y se recomienda unas vacunas u otras», explica.

Este tipo de patologías, añade, se pueden contraer a través de garrapatas o mosquitos. Por ejemplo, el cenzálo Anófeles puede contagiar a las personas enfermedades como el paludismo o la malaria. Otro tipo de picadura de la que se deben proteger los turistas es la del mosquito Aedes, «que contrae el dengue, la chikuguya o el zyka», señala Castillo.

Sobre estas tres últimas, menciona que se trata de virus que pueden provocar dolores articulares, mareos o náuseas, aunque puntualiza que «se debe tener especial cuidado con la enfermedad zyka, sobre todo para aquellas mujeres embarazadas, porque puede provocar microcefalías o trastornos mentales en el feto». El principal problema de este tipo de afecciones es, según Castillo, que el individuo puede contraer el virus de manera asintomática. «Ello supone que una mujer embarazada tenga esta enfermedad sin ser consciente y que ello perjudique al bebé», apunta.

Tipos de contagio

Además, Castillo señala que este tipo de virus se pueden contagiar de persona a persona por la picadura del mismo mosquito. Es decir, «si uno viaja a Indonesia y contrae este tipo de enfermedades, al volver a España debe tener especial cuidado si se visita a algún familiar en zonas como el Delta del Ebro donde hay una gran cantidad de estos insectos», ejemplifica. Para evitar cualquier peligro, recomienda que «el ciudadano se proteja con repelentes durante tres semanas, evitando así la propagación de la enfermedad».

Esta no es la única posibilidad de contagio. Castillo añade que este tipo de virus puede permanecer «hasta tres meses en el semen del hombre y cuatro meses en los fluidos vaginales», por lo que se podría trasmitir por vía sexual.

Además, «se recomienda que a la hora de volver de estos destinos, las mujeres que deseen quedarse embarazadas se esperen aproximadamente cinco meses por seguridad y, aquellas que están gestando no viajen a estos países», recuerda Castillo.