Política sanitaria

Los hospitales públicos de Aragón acogen una intervención quirúrgica cada 5 minutos

En el año 2023, se llevaron a cabo 104.231 operaciones en todos los centros hospitalarios, 3.218 más que el año anterior

Las realizadas los sábados y fuera de la jornada ordinaria se incrementaron casi un 6%

Varios médicos observan cómo se realiza una reconstrucción craneofacial en el hospital Miguel Servet. | FIRMA

Varios médicos observan cómo se realiza una reconstrucción craneofacial en el hospital Miguel Servet. | FIRMA

Eva García

Eva García

De las más de 104.000 intervenciones llevadas a cabo a lo largo del año, un 13% se realizaron mediante la denominada autoconcertación, es decir, en los mismos centros públicos, pero fuera de la jornada ordinaria, o sea, los sábados por la mañana y las tardes, fuera del horario convencional. Esta cifra sí es muy superior a la del año 2022, ya que entonces solo fueron un 7,3%. A esa cifra habría que sumar toda la actividad que se financia con fondos públicos pero se realiza en hospitales privados mediante conciertos, una información que no ha sido facilitada.

Esta autoconcertación, así como la derivación de pacientes, es una de las medidas que está implantando la sanidad pública aragonesa desde hace años para intentar reducir la lista de espera quirúrgica, ya que cada vez son más los aragoneses que aguardan más de 180 días para ser operados. En mayo de este año esa cifra ascendió a 7.241, un número muy superior al de hace justo un año, cuando en el mismo mes de 2022 cerró la lista de espera con 4.608 personas con más de 6 meses de demora para entrar en quirófano. En septiembre del 2023, el número ascendía a 6.999. Este incremento se debe, o, al menos, así lo ha asegurado el consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, José Luis Bancalero, a que entre el 1 de septiembre del año pasado hasta el 31 de mayo de este, periodo desde que llegó al Gobierno el equipo PP-Vox, hubo 5.617 inclusiones en esa lista de espera porque se habían incrementado las pruebas diagnósticas y las consultas externas. Por eso, desde el Ejecutivo consideran que «a pesar de que hay más inclusiones, la lista de espera sigue bajando».

Por especialidades, la actividad quirúrgica más numerosa en los hospitales públicos de la comunidad es Cirugía General y Digestivo, con 18.899 intervenciones a lo largo de 2023; mientras que un año antes se dieron 17.173. En el ranquin de operaciones, le sigue Traumatología y Cirugía Ortopédica con 16.609 el año pasado, 2.260 más que en el mismo periodo de 2022.

Se da la circunstancia de que estas dos especialidades son las que más lista de espera acumulan actualmente y también a finales del año pasado. En mayo eran 948 personas las que sufrían una demora en la operación que superaba los seis meses; y en diciembre, 985 en el caso de Cirugía General y Digestivo. También son estas las intervenciones más caras, según las cifras publicadas en el BOA en 2002, cuando se dio la última actualización. Por ejemplo, una obesidad mórbida supera los 5.000 euros.

Pero en una operación, el paciente no paga un euro sino que es el Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón quien asume el gasto y el ciudadano lo aporta mediante sus impuestos.

En el caso de Traumatología, la lista de espera en diciembre del año pasado era de 2.581 personas (en mayo de este año 2.181). También intervenciones que cuentan con un importante coste, ya que la sustitución de la cadera junto a la prótesis, supera los 6.500 euros; y la de la rodilla, los 6.100. En diciembre del año pasado, 159 personas esperaban la primera y 446 la segunda.

Estas son las operaciones más caras, solo por debajo de la sustitución de la válvula mitral y aórtica, que supera los 7.700 euros.

Respecto al resto de operaciones con más tiempo de espera, destacan las cataratas, con 1.860 pacientes con una demora de 6 meses. Cada una cuesta, según datos de 2022, 719 euros, por lo que a Sanidad le costaría dejar la lista de espera a cero (si existiera suelo quirúrgico, profesionales y tiempo para llevarlas a cabo), casi 1,34 millones de euros. Y operar de varices a los 177 con demora de medio año, unos 301.000 euros, porque cada una cuesta 1.700 euros.