Patrimonio

La Lista Roja del patrimonio: Más de cien monumentos corren el riesgo de desaparecer en Aragón

La Lista Roja de Hispania Nostra tiene contabilizados hasta 143 bienes en situación de abandono desde hace años

La mayoría son antiguas fortalezas y bienes religiosos

Imagen aérea de los restos del castillo Sora, en la comarca de las Cinco Villas.

Imagen aérea de los restos del castillo Sora, en la comarca de las Cinco Villas. / Hispania Nostra

Carlota Gomar

Carlota Gomar

Asentado en el monte Guarizo, en las Cinco Villas, el castillo de Sora corre el riesgo de desaparecer. Esta atalaya de origen musulmán, ubicada en una posición ideal desde el punto de vista estratégico, desempeñó un papel crucial en la defensa de la Marca Superior de Al-Ándalus. Años después, en época medieval, siguió ostentando un papel relevante en los conflictos fronterizos entre Aragón y Navarra, así como en las revueltas nobiliarias contra la monarquía aragonesa. Esta es la historia, resumida en apenas unas línea, de esta fortaleza, abandonada a su suerte en lo alto del monte y en serio peligro de quedarse en un conjunto de piedras desperdigadas por el suelo. 

En Aragón hay más de un centenar de monumentos, en su mayoría antiguas fortalezas militares, conventos y ermitas, en riesgo de desaparecer o sufrir una alteración esencial de sus valores por el abandono al que llevan sometidos durante años. Desperdigados por el territorio, la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra, contabiliza hasta 143 del millar de monumentos que hay amenazados en el país. El patrimonio aragonés es fundamental para configurar la identidad del territorio y mantener vivo su intenso pasado. 

En el olvido

Los restos del castillo cincovillense bien podrían considerarse patrimonio aragonés, sin embargo, forman parte del olvido, salvo para algunos vecinos y para la entidad Hispania Nostra, que ha incluido esta fortaleza en su Lista Roja. Esta asociación trabaja en defensa del patrimonio español y tiene localizados hasta 143 monasterios, ermitas, cenobios, iglesias u hospitales dejados a su suerte en el territorio aragonés, la mayoría, en la provincia de Zaragoza, donde hay localizados 70 bienes en esta situación, seguida de la de Huesca, con 43, y Teruel, con 18. La mayoría son antiguas propiedades religiosas o militares, ahora en manos de nadie. 

Convento de San Miguel, en las Cuevas de Cañart.

Convento de San Miguel, en las Cuevas de Cañart. / Hispania Nostra

Según la descripción de la entidad, «la lista recoge aquellos elementos del patrimonio cultural español que se encuentran sometidos a riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores, con el objetivo de darlos a conocer y lograr su consolidación o restauración». Se trata de una herramienta social que ofrece un cauce de participación en la defensa, conservación y mejora de su patrimonio cultural y natural. Cualquier persona o entidad puede dirigirse a Hispania Nostra que, a través de un comité científico, incluye en la lista maldita aquellos bienes que confirma que están riesgo.

Sucede, por ejemplo, con el antiguo Convento de San Miguel Arcangel, en Teruel, construido en 1497 junto a una ermita en las Cuevas de Cañart. Además de servir de inspiración para el cantante Guitarrica de la Fuente, fue el lugar elegido por los monjes de la Orden Servita para construir su convento, convirtiéndolo en el primero masculino dedicado a esta orden de la Península Ibérica. Ahora, siglos después, su desaparición parece «inminente». 

De propiedades religiosas, a explotaciones mineras

Aunque las antiguas ermitas y conventos copan el listado de La Lista Roja, en Escucha, el conjunto de explotaciones mineras de La Cañada de Verich sufren la misma suerte. Se presupone que los edificios se utilizaron desde principios de la década de 1960 hasta finales de los 80 o principios de los 90, cuando fueron abandonados. Se trata de edificios industriales construidos con ladrillo. 

Una sala de la antigua explotación minera de Escucha.

Una sala de la antigua explotación minera de Escucha. / Hispania Nostra

Parte de estas instalaciones, alertan desde la entidad, llevan muchos años utilizándose de trastero. Y el resto, en desuso, ya han sufrido los achaques de la edad y la falta de mantenimiento. De hecho, el edificio de la serrería acabó derrumbándose y el de las oficinas y vestuario sufrió un desprendimiento de parte del tejado. A salvo, por ahora, del vandalismo, su estado «empieza a ser preocupante».

Pasto del vandalismo

Precisamente, el vandalismo es otro de los principales problemas a los que se enfrentan las instalaciones olvidadas. Ejemplo de ello, por ejemplo, es el antiguo sanatorio del Moncayo, donde apenas queda un rincón de sus paredes (interiores y exteriores) sin grafitear. 

Podría decirse que Aragón no es la comunidad peor parada, puesto que no hay ningún bien en la Lista Negra. A esta solo pasan aquellos que se dan por perdidos. También hay otra algo más positiva, la Lista Verde, la menos frecuentada pero que en el caso de Aragón contempla hasta 21 bienes patrimoniales, como el antiguo Lavadero de lana de Jiloca, uno de los pocos que quedan en la comunidad. 

También aparece el convento de Servitas, en las Cuevas de Cañart y en pies desde el siglo XVIII. O la ermita de San Martín de Terraza, ejemplar de románico ribagorzano que solo conserva la cubierta y las bóvedas de horno y cañón.