ENTREVISTA | Luis Simal Director gerente del Inaga

Luis Simal, director del Inaga: "No tiene sentido castigar al instituto ahora por actuaciones del pasado"

Asumió el reto que nadie quiso al comienzo de la legislatura y hoy dirige un organismo del que no se deja de hablar en los medios

El colapso interno, la modernización, la gestión de las renovables y el futuro de las granjas de cerdos concentran las tareas de un servicio que se construye día a día

Luis Simal, director gerente del Inaga, en los momentos previos a la entrevista con este diario.

Luis Simal, director gerente del Inaga, en los momentos previos a la entrevista con este diario. / Laura Trives

Sergio H. Valgañón

Sergio H. Valgañón

Luis Simal asumió el cargo de director gerente del Inaga en octubre del pasado año, en un momento en el que nadie parecía dispuesto a asumir el reto. Ahora, recibe a este diario para hacer repaso a las principales tareas que debe acomenter el instituto, desde el colapso interno y la necesidad de modernización a la gestión de las renovables y del futuro de las granjas porcinas.

Al Inaga le costó encontrar a una persona que se hiciera con el cargo de director.

Entiendo que es un puesto complicado. No es una cosa que me toque decir a mí, pero entiendo que se valorarían diferentes perfiles y que hasta que no se tuviera uno seguro no se tomó la decisión. Entiendo la dificultad para encontrar a alguien que quisiera asumir el reto e intentar darle un giro al instituto.

¿A usted le costó tomar la decisión cuando le llamaron?

No, fue algo rápido.

Se lo ofrecieron cuando la polémica salpicaba y después de que el Inaga y las renovables concentraran la parte final de la campaña electoral.

Si yo tomé la decisión fue, fundamentalmente, porque soy funcionario y tenía que seguir desarrollando mi trabajo. Creí que podía aportar algo de mi experiencia y era un reto profesional. Era necesario intentar hacer algo por el Inaga, por los compañeros y por los aragoneses.

¿Cómo está viviendo estos primeros meses en el instituto?

Tratamos de realizar una transformación en el ámbito de la simplificación, para intentar agilizar todos los trámites que se pueden automatizar. En eso nos centramos desde noviembre y estamos implementando algunos procedimientos más sencillos. Algunos que antes costaban tres meses hoy los resolvemos en días. Intentamos dar respuesta ágil al administrado para que pueda desarrollar su actividad.

Usted llegó a reconocer en las Cortes que el Inaga sufría un colapso. ¿Cómo está ahora?

Es una herencia de los últimos años. Estamos hablando de los últimos 20 años en los que se han resuelto menos expedientes de los que han entrado y eso ha generado esta situación. Si empiezas el año con un déficit de expedientes, se compromete tu capacidad de resolver y eso implica un retraso generalizado. Hay que hacer un esfuerzo extra en estos próximos años y eso lo tenemos en el horizonte.

"Hay algunos procedimientos que antes costaban tres meses y hoy los resolvemos en días"

Luis Simal

— Director gerente del Inaga desde octubre

¿Tiene cifras de ese déficit?

Tramitamos una media de 12.500 expedientes de todo tipo al año. Ha habido un déficit de unos 6.000 en estos últimos años, un 50% de la capacidad. Es como en las fábricas de coches, si tienes más pedidos que coches puedes fabricar, hay un problema; si lo tienes durante 20 años, algún cliente se puede quedar sin coche.

¿Cuánto habrá que acelerar?

Necesitamos conseguir ese incremento de producción del 50%. Nuestro horizonte es hacerlo en este año 2024-2025 para tener la situación normalizada a grandes rasgos.

¿Lo ve factible?

Creo que sí. En el Inaga hay dos tipos de procedimientos, unos que son más factibles de automatizar, sencillos pero numerosos, y otros más concentrados que requieren de un perfil más técnico. Estos los dejaremos para la parte final, pero los trámites más sencillos se pueden empezar a resolver con algunas herramientas que ya hemos implementado y que van a reducir la carga administrativa.

¿Serán suficientes los trece técnicos del plan de choque?

Hemos pensado que sí. Eso es una parte, luego está también la simplificación de procedimientos, para reducir la carga de trabajo._Otra parte es la informatización, que también vamos por el buen camino. Es una apuesta muy importante a nivel de personal, porque en los últimos años el crecimiento ha sido de cero.

Todo va dentro de un plan de 4,4 millones de euros. ¿Qué le parece?

Es un paso importante. En estos meses hemos hecho un diagnóstico de la situación, de dónde había que tomar medidas y hemos resuelto en estas tres recetas de simplificación, informatización y aumento de personal. Puede haber algún extra, alguna asistencia técnica que podamos necesitar para el desbloqueo estructural.

El consejero Blasco reivindicó el papel del Inaga en la construcción del tejido empresarial.

Creo que no hay ningún sector económico que no necesite hacer algún trámite con el Inaga. Podemos pensar en turismo, industria, agroalimentación, gestión de residuos o grabaciones con dron. Incluso la caza y la pesca o las ayudas que se dan a través de los municipios.

El sector del porcino, por ejemplo._Se han autorizado decenas de granjas en zonas sensibles a la contaminación por nitratos.

Más que centrarse en las granjas, el problema está en la contaminación de aguas por nitratos. Hay diferentes agentes que pueden intervenir, como la CHE_con controles periódicos._Lógicamente las granjas están generando un producto como el purín, que gestionarlo bien es fundamental. Utilizamos una serie de mapas de zonas que están calificadas vulnerables con diferentes riesgos y aplicamos la legislación en esa función.

¿Cómo están afrontando la crisis de las renovables?

La reordenación se está haciendo. Hay un grupo de trabajo para ello y el Inaga participa como observador. Se está viendo en qué zonas es conveniente limitar o restringir y en qué zonas sí se pueden instalar. Cuanto más claras sean las reglas del juego, mejor para todos.

¿Es factible una moratoria?

Las aplicaciones retroactivas a determinados expedientes suelen tener consecuencias jurídicas o de daños patrimoniales importantes. Hay que estudiarlo y valorar, para ver en qué situación quedan la DGA y los aragoneses._Entiendo que el grupo de trabajo lo ha valorado, pero la decisión que tomen parece que no está en esa línea.

¿Hay límite para las renovables?

El boom ya ha pasado. Lo que estaba y está en tramitación es una bola, una cantidad muy significativa que va a tener un impacto visual cuando en unos años los proyectos se vayan ejecutando. Ha cambiado la forma de tramitar, más dirigida al autoconsumo y al suministro directo en instalaciones altamente consumidoras. Hay limitaciones del acceso a la red para poder verter energía y eso va a ser el freno a la implantación de nuevos proyectos. La compatibilización y la hibridación sí que siguen teniendo interés.

¿Cómo ve la comisión de las renovables en las Cortes?

Hasta que no conozcamos las conclusiones, no podremos saber en qué medida nos pueden afectar. Entiendo que las conclusiones serán para bien, para que los problemas anteriores se resuelvan. Entiendo que irán en esa línea, pero son soberanos para lo que consideren

¿No teme a las conclusiones?

No, entiendo que las decisiones serán para solucionar los problemas y para que funcione mejor. No tiene sentido castigar al Inaga ahora por determinadas actuaciones del pasado. 

Suscríbete para seguir leyendo