China pone en jaque al porcino aragonés por los aranceles a sus coches eléctricos

El gigante asiático abre una investigación a la carne de cerdo importada desde España y amaga con desatar una guerra comercial en el sector, lo que afectaría a un negocio exterior de 320 millones para la comunidad

Un matadero porcino de Aragón, el segundo mayor productor y exportador del sector en España.

Un matadero porcino de Aragón, el segundo mayor productor y exportador del sector en España.

El porcino aragonés podría acabar pagando los platos rotos de los coches eléctricos. China no ha tardado en amagar con represalias tras anunciar la Unión Europea que impondrá aranceles de hasta el 48% a los vehículos de baterías fabricados en este país. Y lo ha hecho señalando a la industria del cerdo, lo que toca de lleno a la comunidad autónoma, que tiene en el gigante asiático el segundo cliente internacional de estos productos. Del resultado de este tira y afloja dependerá que se abra o no una crisis en el que es uno de los puntales de la economía regional.

Hace días que se viene barruntando este escentario, pero fue este lunes cuando el Ministerio de Comercio de China anunció una investigación antidumping (competencia desleal) contra ciertas importaciones de carne de cerdo y derivados procedentes de la Unión Europea (UE), una anticipada respuesta a los aranceles impuestos por Bruselas a los vehículos eléctricos chinos. Esto podría afectar especialmente a España, principal exportador de cerdo al dragón de oriente dentro de los Veintisiete. Y particularmente a Aragón, que es el segundo productor nacional de la industria porcina y también el segundo que más exporta al mundo y a este mercado, solo por detrás Cataluña. 

Las ventas a China de productos cárnicos de la comunidad crecieron un 13,9% en 2023, hasta alcanzar los 320 millones. Supone el segundo destino internacional del sector aragonés, cuya pujanza y expansión en los últimos años ha tenido mucho que ver con el éxito comercial logrado en el país asiático. Se trata de un mercado determinante teniendo en cuenta que concentra en torno al 40% de las exportaciones porcinas de este territorio y casi el 10% de todo el negocio exterior de la industria local agroalimentaria. 

A nivel nacional, las exportaciones de porcino se redujeron un 20,14% en volumen y un 25,33% en valor, respecto a 2022. A pesar de ello, el gigante asiático sigue siendo el principal comprador del sector en España, con 560.000 toneladas por un valor de 1.223,16 millones de euros. 

Un año de investigación

Algunos analistas ya habían indicado que Pekín buscaría que sus represalias por los aranceles se centrasen en los países considerados como sus impulsores, entre los que se encuentra España. La petición para investigar las importaciones de cerdo europeo a China fue presentada el pasado día 6 por la Asociación China de Ganadería. Las pesquisas se centrarán en los productos importados en 2023 y en los daños que estas compras provocaron a su sector entre 2020 y 2023.

En el proceso se revisarán productos como carne de cerdo o casquería, tanto refrigerados como congelados, así como grasa de ese animal y derivados de ella o de vísceras, apunta el comunicado, que apunta que la investigación se prolongará durante un año, con opción a ampliarla otros seis meses adicionales «bajo circunstancias especiales».

Este sector es clave para las exportaciones agroalimentarias desde España a China: el 61% de la facturación que obtiene el país en este sentido procede de la venta de cerdo, seguido de lejos por las bebidas y por el aceite -principalmente, de oliva-, según datos oficiales.

«Los aranceles agrícolas, como los dirigidos contra el brandy francés o el cerdo español, podrían ser un castigo para los dos principales impulsores (París y Madrid) de la investigación a los eléctricos», aseguró el domingo la consultora Trivium China, que anticipó que Pekín daría una respuesta «selectiva» a los aranceles tanto a nivel geográfico como de sectores afectados.

El sector aboga por un entendimientol

El sector porcino de capa blanca aboga por el entendimiento en las relaciones comerciales entre la Unión Europea y China, y se pone a disposición de las autoridades chinas para compartir toda la documentación que precisen. Así lo señalan desde la Interprofesional Agroalimentaria del Porcino de Capa Blanca (Interporc) tras el comunicado de las autoridades asiáticas en el que anuncian una investigación antidumping sobre la importación de carne de cerdo y sus subproductos originarios de la UE. Un proceso que durará cerca de un año y en el que hay mucho tiempo» para que ambas partes» lleguen a acuerdos, señalan desde la patronal.

El sector, que se reunió este lunes con el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, comparte las declaraciones efectuadas por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas en el sentido de que «las guerras comerciales no son buenas para nadie». Desde el «respeto absoluto» a la labor de las autoridades europeas, españolas y chinas, que son las encargadas de regular las relaciones comerciales, la interprofesional porcina manifiesta su deseo de «que se mantenga esta buena sintonía en las relaciones».

El sector porcino nacional y las autoridades y operadores chinos mantienen unas «excelentes relaciones» que han llevado a España a ser el primer proveedor de productos derivados del cerdo en aquel país. «Unas relaciones comerciales que se realizan con absoluta transparencia», recalcan las empresas, que colaborarán «aportando toda la información» que soliciten las autoridades asiáticas.