Educación

Escolarización en Zaragoza: cuando los niños son recursos

El colegio Tenerías y el Tío Jorge han iniciado una campaña para buscar alumnos que se matriculen fuera de plazo para 1º de Infantil y así poder desbloquear su segunda vía, que ahora está congelada

Familias, alumnos y trabajadores del colegio Tenerías durante la protesta.

Familias, alumnos y trabajadores del colegio Tenerías durante la protesta. / Servicio Especial

Arturo Pola

Arturo Pola

Una de las mayores reivindicaciones, dentro de la polémica por los cupos de profesorado, de los colegios e institutos es la sensación que tienen desde los centros de que la consejería de Educación trata a los alumnos aragoneses «como si fueran números» y eso no responde a la diversidad que se encuentran a diario los profesionales en las aulas. Y eso, números, es precisamente lo que necesitan ahora dos colegios zaragozanos para que otra de las polémicas del curso, el proceso de escolarización, no se lleve por delante parte de sus recursos.

Las bajas solicitudes para 1º de Infantil en los centros de Tenerías y Tío Jorge hacen que sus segundas vías pendan ahora mismo de un fino hilo. Los dos colegios no han llegado al límite que exige el departamento para continuar, como en ellos es habitual, con las dos aulas y por ello la consejería ha congelado, momentáneamente, esas vías. Para poderlas ‘revivir’ desde el Tenerías, en el casco histórico de la capital aragonesa, se han lanzado a la calle, literalmente, para encontrar los dos alumnos que les faltan para llegar a los 23 necesarios. Es por ello que esta semana han querido visibilizar al colegio, tanto en redes sociales como con concentraciones en sus instalaciones, para animar a aquellos padres que por circunstancias de la vida tengan que matricular a sus hijos fuera de plazo lo hagan allí.

Fecha límite

«El día 3 de junio nos confirma nuestro inspector que va a quedar congelada la segunda vía. Sabemos que la baja natalidad, el plan urbanístico de la ciudad y la zona única no nos favorece, pero quedarnos con una sola clase sería un golpe muy fuerte para nosotros», explica Cristina Lahoz, que confía en que antes de septiembre, la fecha límite, la situación se haya podido solucionar. «Somos un colegio público que aceptamos a todo el mundo de forma gratuita. Siempre hemos tenido alumnado que llega fuera de plazo. Nuestra diversidad es también nuestra riqueza», reconoce la directora de un centro que ha sido puesto muchas veces como ejemplo por sus programas educativos.

Por su parte, fuentes de la consejería de Educación explican que «no son correctos los términos de abrir y cerrar vías». Defienden que siempre se sale con una oferta amplia y que luego «se va ajustando» en función del resultado del proceso ordinario de matriculación, pero las aulas de ambos centros «están abiertas administrativamente». «Es el procedimiento de todos los años», valoran desde el Gobierno de Aragón, que mantiene su compromiso de descongelar esas vías cuando los centros alcancen los requisitos.

Zona única

Viendo los antecedentes, lo más lógico sería pensar que ninguno de los dos colegios tendrá problemas en desbloquear la segunda clase de 1º de Infantil, pero la introducción este año de la zona única en el proceso de escolarización genera alguna y bastante incertidumbre a los equipos directivos y a las familias de los colegios. "Antes, cuando llegaba un alumno para matricularse fuera de plazo, lo hacía en el centro que más cerca tenía. Ahora va a tener muchas más posibilidades", reflexiona Irene Monge, miembro de la asociación de madres y padres del Tío Jorge. 

La diferencia de solicitudes entre un año y otro en ese centro solo ha sido de tres, pero ese pequeño número, advierte la representante de las familias, «puede provocar una pérdida de recursos enorme». El colegio Tío Jorge ha convocado el próximo martes, en la puerta de sus instalaciones, una concentración para visibilizar esta problemática.

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