EL SECTOR DEL AUTOMÓVIL

Stellantis despeja las dudas sobre la gigafactoría de Figueruelas y se presenta al Perte VEC III

La multinacional presentó el lunes la solicitud a Industria para optar a los 300 millones de euros que reparte el ministerio para producción de baterías

El taller de baterías de Stellantis en la planta de Figueruelas, en una imagen de archivo.

El taller de baterías de Stellantis en la planta de Figueruelas, en una imagen de archivo. / ÁNGEL DE CASTRO

Carlos Tavares lo dejó bien claro la semana pasada. «Si no se compran coches eléctricos, suspenderemos las inversiones previstas», dijo el CEO de Stellantis, autorizadísima voz en el mundo de la automoción, en un encuentro con medios de comunicación. Pese a sus advertencias, la multinacional no esperó ni un minuto para concurrir a la tercera edición del Perte del Vehículo Eléctrico y Conectado (VEC) con la que aspira a llevarse buena parte de los 300 millones de euros en ayudas para producción de baterías que reparte el Ministerio de Industria para instalar en Figueruelas una gigafactoría. Así lo publicó Expansión y lo confirman fuentes de la multinacional a este diario, que afirman que todo estaba preparado para enviar la solicitud el pasado lunes, el mismo día en el que el departamento que dirige Jordi Hereu abrió la veda. 

Todas las dudas quedan despejadas. El proyecto Antares, como se conoce en la jerga de la multinacional a la gigafactoría, sigue adelante a expensas de esa inyección de dinero público que amarre la inversión en Figueruelas. Los indicios apuntan a que todo está atado para el anclaje de la fábrica: la planta de Figueruelas dispone de suelos donde instalar la factoría, en el Gobierno aragonés dicen en público y en privado que la cosa está hecha y una filial del socio chino de la multinacional para proyectos de baterías, CATL, se ha aliado con la aragonesa Forestalia para crear invertir 1.000 millones de euros en el mayor sistema de autoconsumo industrial de España. Todo está atado, pues, con esa excepción a la que tantas veces ha apuntado el propio Tavares: las ayudas del Estado. 

Una inversión total de 3.000 millones

Stellantis ya se hizo con ayudas por valor de 55,86 millones de euros en la convocatoria del Perte destinada en exclusiva a proyectos de producción de baterías. Como publicó este diario, el grupo aspiraba a captar hasta cuatro veces más que la cantidad adjudicada, algo más de 200 millones de euros para el proyecto Antares, que ronda los 3.000 millones de euros de inversión. Serviría para suministrar baterías a su producción en España, donde cuenta con plantas en Vigo, Zaragoza y Madrid.

El simple hecho de concurrir a esta línea de subvenciones ya es relevante, sobre todo después de que Stellantis haya paralizado inversiones en gigafactorías de baterías proyectadas en Alemania e Italia que ya estaba incluso construyendo. La suspensión se corresponde con las iniciativas de Termoli (Italia) y otra en Kaiserslautern (Alemania), promovidas por la empresa Automotive Cells Company (ACC), participada por Stellantis, Mercedes-Benz y Total Energies y que suman unos 7.000 millones de inversión.

Las razones hay que buscarlas en el incierto presente que vive el sector de la automoción, con unas ventas de vehículos eléctricos por debajo de lo esperado, algo que llevó al presidente de la patronal de los fabricantes (Anfac) en España, Wayne Griffiths, a presentar su dimisión en una dura crítica a la inacción del Gobierno. A ello se suma una incipiente guerra comercial que la Unión Europea ha abierto con China a tenor de la propuesta de aranceles comerciales a los vehículos fabricados en el gigante asiático. La medida, que busca luchar contra lo que se entiende como competencia desleal, no ha gustado a los fabricantes europeos que tienen en China un importante nicho de negocio. 

Al tiempo que la automoción europea busca su sitio, la nueva convocatoria del Perte está abierta hasta el próximo 19 de julio a las 14.00 horas. La línea contará con 300 millones de euros, de los cuales 200 serán subvenciones y el resto préstamos, y por ella competirán compañías como Stellantis, InoBat o Basquevolt.