Una emblemática industria en Teruel

Molins consolida el hormigón en La Puebla de Híjar tras facturar 65 millones

El grupo catalán, que adiquirió la fábrica de prefabricados hace dos años y medio, invertirá 1,5 millones de euros en la fábrica de prefabricados para elaborar las bases de los aerogeneradores del proyecto de Endesa para el nudo Mudéjar

Instalaciones de la emblemática fábrica de prefabricados de hormigón de La Puebla de Híjar de Molins.

Instalaciones de la emblemática fábrica de prefabricados de hormigón de La Puebla de Híjar de Molins. / Molins

Hay carrete para rato en la planta de prefabricados de hormigón de La Puebla de Híjar. El renacer de Pretersa-Prenavisa, la industria que vivió sumida en la incertidumbre tras la caída productiva de la crisis de 2008, se constata en los planes que el grupo catalán Molins tiene para esta factoría arraigada en el Bajo Aragón, una de las mayores industrias de la provincia con 435 empleados y que reportó al conglomerado empresarial unos 65 millones de euros en 2023. 

El grupo catalán, que adquirió la emblemática planta de Pretersa-Prenavisa hace dos años y medio, ha constatado su buena marcha y tiene previsto invertir 1,5 millones de euros en adecuar las instalaciones para fabricar las bases de hormigón en los que se cimentarán los aerogeneradores de Enel, la filial renovable de Endesa, en el proyecto del nudo Mudéjar en los terrenos de la antigua central térmica de Andorra. La multinacional tiene previsto crear 80 puestos de trabajo para empezar a operar en 2025. 

La compra de la fábrica en La Puebla de Híjar fue un «acierto enorme del que estamos muy contentos» para el grupo catalán Molins, según explica Higini Alfageme, director de negocio global de prefabricados en Cementos Molins. El conglomerado empresarial compró a finales de 2021 la factoría ubicada en el Bajo Aragón, fundada hace algo más de 3o años por dos socios alcañizanos y especializada en los prefabricados de hormigón. 

Higi Alfageme, director de 'precast global business' en Cementos Molins.

Higi Alfageme, director de 'precast global business' en Cementos Molins. / Cementos Molins

La compra se formalizó tras un acuerdo con el fondo inversor europeo Kartesia, que entonces tenía la propiedad de la compañía.Cemenros Molins la adquirió bajo un plan de expansión en el que invirtieron unos 230 millones de euros. La planta del Bajo Aragón era el buque insignia de la compañía Pretersa-Prenavisa, que también contaba con fábricas en Jaén y Segovia y sumaba 770 trabajadores. «Hemos querido devolver una industria al sector de la industria», afirma Higini Alfageme, que asegura que los números que arroja la fábrica «son tan buenos o mejores de lo que habíamos previsto».

Ahora, tras certificar que su plan es viable, Cementos Molins ha decidido aunar bajo el apellido de la empresa familiar todas las marcas del grupo –con la excepción de Escofet, una de las adquisiciones–, por lo que el mítico sello de Pretersa pasará a ser un recuerdo en la historia económica de la comarca. Bajo el paraguas de Precast Solutions Molins (así se la conocerá de ahora en adelante), la compañía se convertirá en líder del mercado nacional de los prefabricados de hormigón, dado que aglutinará el 25% del negocio español en un sector «muy atomizado», como lo define Alfageme. 

Solo un 5% del producto se queda en Aragón

Esas cifras, como los 65 millones que facturaron el año pasado, responden a una importante vocación exportadora, dado que la comunidad solo acapara el 5% de las ventas totales. «Vendemos a Madrid, Barcelona o Valencia, entre muchos otros lugares, y estamos trabajando para sectores diversos como centros de datos o la edificación del sector terciario, como escuelas u oficinas, entre otros», señala el responsable de Cementos Molins a este diario. 

Otro de los logros últimos, aunque parece mentira que deba celebrarse a mediados de 2024, es la llegada de la fibra óptica a las instalaciones de la planta. Desde hace tan solo dos meses disponen de conexión a altas velocidades, una reivindicación histórica de los empresarios turolenses para sumar competitividad al territorio. Aún les quedan otras Sin embargo, los camiones de transporte especial circulan con dificultad sin el desdoblamiento de la carretera nacional N-232, el polígono industrial de La Venta del Barro todavía no tiene conexión de banda ancha y la falta de vivienda disponible en el entorno dificulta el desarrollo socioeconómico de la zona.

Cementos Molins ha lanzado este proceso de unificación de marcas cuando la compañía se encamina al centenario de vida. El año pasado sumaron un volumen de negocio agregado de 1.349 millones de euros (un 6% más que en 2022) y un beneficio neto de 151 millones de euros (un 35% más).

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