DÍA DE LA MUJER INGENIERA

La industria aragonesa que también piensa en femenino: "Al principio eres una 'rara avis' en un mundo de hombres"

La presencia de las mujeres en puestos de ingeniería sigue siendo baja y tan solo representan el 12% en el caso de los afiliados al colegio oficial un 23% del alumnado que cursa estos estudios superiores en la Universidad de Zaragoza

Mayte Gimeno, directora de proyectos en la Fundación Endesa.

Mayte Gimeno, directora de proyectos en la Fundación Endesa. / EL PERIÓDICO

Las cifras de mujeres que ejercen de ingenieras industriales o que estudian esta carrera profesional siguen siendo bajas. Suponen poco más del 12% en el caso de los afiliados al colegio oficial del ramo y un 23% del alumnado que cursa estos estudios superiores en la Universidad de Zaragoza, lo que hace ver el vaso medio lleno de cara a esa necesidad que tiene la sociedad de incorporar cada vez más talento femenino en un sector copado por hombres.

EL PERIÓDICO conversa con cuatro referentes en la comunidad aragonesa y analiza la importancia de que el sector cuente con ellas.

Mayte Gimeno. Directora de proyectos en Fundación Endesa: «Al principio eres una ‘rara avis’ en un mundo de hombres»

Mayte Gimeno, directora de proyectos en la Fundación Endesa.

Mayte Gimeno, directora de proyectos en la Fundación Endesa. / EL PERIÓDICO

Mayte Gimeno lleva más de 25 años trabajando como ingeniera industrial en el sector de la energía. Antes de graduarse en la Universidad de Zaragoza, ciudad de la que procede Gimeno, la ingeniera ya había empezado a trabajar en Montajes Eléctricos García, empresa de instalaciones en la que coordinaba, con tan solo 23 años, el Departamento de Ingeniería. «Nunca me sentí discriminada por ser mujer. Al principio, es cierto que eres un poco una rara avis en un mundo de hombres, sobre todo en esos tiempos. Pero aprendí mucho de los instaladores que, al final, eran quien ejecutaban los trabajos», recuerda en este diario.

Desde entonces, una carrera meteórica por varias empresas del sector energético hasta que en septiembre de 2022 fue nombrada directora de proyectos de la Fundación Endesa, empresa que ya conocía tras dos etapas previas. Una posición que no muchas mujeres ocupan, aunque Gimeno afirma que es más partidaria de hablar de «talento». «Es cierto que hay menos mujeres en las carreras STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), en torno a un 30%, y en los datos en general, pero es un problema casi de país que no solo pasa con las mujeres», reflexiona al respecto.

En ese sentido, la ingeniera cree que«se debería invitar a todo el mundo a que se acerque al sector, porque tiene muchísimas salidas». Sin ir más lejos,Gimeno asegura que en Endesa el 80% de los puestos tienen que ver con las carreras STEAM y de datos. «Hay muchísimas posibilidades de inserción laboral», suscribe. En el caso de las mujeres, la directora de proyectos de la Fundación Endesa reconoce que en los últimos años «se ha avanzado muchísimo», atajando esa «gran brecha» que cada vez es menor, aunque reincide en que, en su caso particular, nunca se sintió «discriminada».

Con todo, Gimeno expresa como, ahora, las empresas están apostando por «poner el foco en la mujer», buscando nuevos perfiles que permitan acabar con la diferencia de representación que existe en el sector.

María Domínguez. Directora general de Equimodal: «Hay que fomentar el talento tecnológico para el futuro»

María Domínguez, directora general de Equimodal.

María Domínguez, directora general de Equimodal. / EL PERIÓDICO

Tan solo un 28% de las estudiantes matriculadas en los todos grados de ingeniería en la Universidad de Zaragoza son mujeres. Desde el sector ven varias y variadas razones para esta situación, que van desde la «insuficiente visibilidad de las mujeres ingenieras como referentes» hasta la «falta de conocimiento sobre la amplia variedad de carreras profesionales disponibles para los ingenieros». Todo ello sin olvidar otras situaciones que, a día de hoy, se siguen dando, como la «no elección de asignaturas clave como la física en el momento de elegir itinerario», sobre todo desde Bachiller.

Son solo algunas de las coyunturas en las que se detiene María Domínguez, una de las ingenieras de referencia de la comunidad y que en estos momentos ocupa el cargo de directora general enEquimodal, empresa local que se dedica a la fabricación de contenedores marítimos desde Zaragoza. En opinión de Domínguez, el momento actual invita «fundamentalmente» el impulso de la difusión de las vocaciones en carreras STEAM (Ciencia, Tecnología,Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés). 

En ese sentido, la ingeniera industrial destaca algunos proyectos existentes en la comunidad como +STEAM Aragón, las campañas de promoción lanzadas desde los colegios de ingenieros o el proyecto Una ingeniera en cada cole. El objetivo, dice, es claro: «Hay que fomentar el talento tecnológico entre nuestros jóvenes y prepararles para los desafíos del futuro».

En cuanto al papel de la mujer en la ingeniería, la zaragozana asegura que no ha encontrado casos de «diferencias salariales en las mismas posiciones», aunque admite que su menor presencia en puestos de liderazgo puede provocar que «el salario medio sea menor». En cualquier caso, Domínguez no duda en definir la suya como «una carrera con futuro y valores», razón esta por la que Domínguez siempre «recomienda» estudiar la rama industrial.

Raquel Gasca. Responsable de línea de fabricación en CAF: «Desde el cole hay que hacer ver lo bueno de las mates y la física»

La ingeniera Raquel Gasca, en la fábrica de trenes y tranvías de CAF en Zaragoza.

La ingeniera Raquel Gasca, en la fábrica de trenes y tranvías de CAF en Zaragoza. / EL PERIÓDICO

A Raquel Gasca le gustan las fábricas. Tras hacer Bachillerato de Ciencias, se decantó por Ingeniería Industrial en la Universidad de Zaragoza, un itinerario científico en el que de forma crónica escasean las vocaciones femeninas. En su caso tenía claro que era lo que más le tiraba. «Me gustaban las mates y el dibujo técnico, además mi padre es ingeniero», explica esta joven del barrio del Actur.

En el último tramo del máster, que incluyó un Erasmus en Dinamarca, logró entrar de becaria en la planta de Magna en Pedrola. Trabajaba en el Departamento de Producción, donde daba soporte a los responsable de área, pero pronto logró su primer contrato. «Me gustaba enfocarme en producción pero no había hueco y me ofrecieron un puesto en recursos humanos», explica. Estuvo un año dando una visión ingenieril al área de formación, pero «me veía estancada» y tuvo la opción de irse a Amazon como responsable de área del centro logístico que iba a abrir en Plaza. La apertura se retrasó y la mandaron a Barcelona y Alemania. Ante la incertidumbre sobre cuándo se abriría el almacén de Zaragoza, a donde quería volver, volvió a buscar empleo y le surgió una oportunidad en la industria: «Tenía claro que me gustaba la producción y me decanté por CAF». Desde hace algo más de un año es responsable de línea de producción en su fábrica aragonesa, un área donde todos son hombres. «Mis compañeros agradecen que haya una mujer. Nos complementamos muy bien», afirma.

¿Por qué las mujeres son minoría en ingeniería? Gasca dice desconocer los motivos, pero cree que no ayuda la manera de impartir mates y física en el colegio. «Hace que mucha gente les coja miedo o piense que es negada», afirma. «Desde el cole hay que hacer ver la parte buena y práctica que tienen. Están en todo lo que hacemos», agrega. También cree que «no se comprenden bien las salidas reales» de estos estudios. «Se piensa que es todo muy científico o técnico, pero es un trabajo más artístico o creativo de lo que se cree».

Marta Membiela. Directora comercial de BSH España: «Hay que trasmitir a las niñas que se van a divertir y abrir el mundo»

Marta Membiela, en el centro de producción de BSHen Montañana.

Marta Membiela, en el centro de producción de BSHen Montañana. / EL PERIÓDICO

Marta Membiela habla maravillas de su experiencia de la universidad, donde estudió la carrera de ingeniería industrial, un campo donde la mujeres siguen jugando lamentablemente un rol secundario a pesar de los avances logrados en materia de igualdad de género. «Puede que no sea percibida por las niñas como una profesión atractiva y por eso la eligen menos. Le hacemos mala publicidad y hace falta también que haya más referentes femeninos», asegura esta zaragozana de 44 años, que lleva casi 20 trabajando para el fabricante de electrodomésticos BSH España, más conocido como Balay, donde ejerce actualmente como directora comercial.

En su caso, carecía de referentes relacionados con las ciencias. «En mi familia eran todos de letras, casi todos abogados, quizá por ello buscaba algo diferente», recuerda. «Era curiosa. Me gustaba mucho cómo funcionaban las cosas». Así que se decantó por hacer Ingeniería Industrial en la Universidad de Zaragoza. «Fue una experiencia muy buena, divertida y enriquecedora. Los mejores años de mi vida, incluso allí conocí a mi marido», relata. 

Tras acabar la carrera, empezó a trabajar en una empresa de automoción e hizo un posgrado de Organización Industrial. A través de un compañero, entró en contacto con BSH y logró en 2005 un puesto para gestión de producto para el que era imprescindible saber alemán. Al cabo de los años pasó a ventas, a pesar de su perfil ingenieril. «Mi caso es atípico, pero una empresa grande como esta te da la oportunidad de reinventarte», señala. 

«Se tiende a pensar que con una ingeniería vas a acabar metida en una fábrica. No es así, puedes acabar en cualquier cosa: en puestos de gestión, videojuegos o inteligencia artificial», apunta. «Hay que trasmitir a las niñas que se van a divertir y abrir el mundo», señala Membiela. En este sentido, destaca que ingenieros de la fábrica de BSH Montañana hicieron en fechas recientes una actividad con escolares de 8 a 12 años para mostrarles los atractivos del mundo industrial.