Aragón en 2039: el logro y el dilema del envejecimiento

Aragón es la séptima comunidad española con la mayor media de edad y se estima que en los próximos quince años las defunciones superarán a los nacimientos

Un grupo de ancianos juega a las cartas en una residencia en Zaragoza

Un grupo de ancianos juega a las cartas en una residencia en Zaragoza / JAIME GALINDO

Arturo Pola

Arturo Pola

El envejecimiento de la población está considerado como un logro por los avances médicos y la constante mejora de la calidad de vida para los seres humanos. Sin embargo, no cabe duda de que también genera problemas de difícil solución. La de una población cada vez con más años es una tendencia histórica que continuará los próximos años. 

En 2023, Aragón ocupó el séptimo lugar en el ranquin de envejecimiento en España, con una tasa del 154,2%, es decir, se contabilizan 154 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16. La cifra ha experimentado un crecimiento de 2,4 puntos porcentuales con respecto a 2022, cuando alcanzó el 151,8%, y es casi 20 puntos superior que hace una década, cuando se situaba en un 135,3%. Por provincias, Teruel se presenta como la más envejecida con un índice del 174,4%, 13 puntos por encima de Huesca (161,3%) y casi 25 por encima de Zaragoza (150%).

Estos datos son en el presente. Cada año que pase, la media de las edades de los aragoneses subirá y se estima que en 2039 uno de cada cuatro aragoneses tenga 65 años o más. Además, según el INE, el número de personas de 80 años o más crecerá un 45,4%. En la comunidad, según los últimos datos disponibles, hay 585 personas con cien años o más y la previsión es que prácticamente se tripliquen en los próximos quince años. Podría multiplicarse por 12 en 50. La esperanza de vida al nacimiento, alcanzaría en el año 2073 los 86,0 años en los hombres y los 90,0 en las mujeres.

«Este es un proceso habitual conforme avanza el desarrollo de las sociedades», afirma María Zúñiga, profesora de Geografía de la Universidad de Zaragoza. «La acción y voluntad política es clave para abordar el reto que supone la falta de niños en Aragón. Tener hijos no puede suponer un reto mayúsculo», subraya la docente de la universidad.

Ante el descenso de la natalidad y el aumento de las defunciones, en España y en la comunidad aragonesa, hasta 2035 habría siempre más defunciones que nacimientos (crecimiento o saldo vegetativo negativo). Este saldo vegetativo negativo sería superado por el saldo migratorio positivo en la mayor parte de los años del periodo proyectivo, lo que explicaría en balance, el aumento de la población aragonesa. 

Por otro lado, la proyección del Instituto Nacional de Estadística especifica que el número de nacimientos comenzaría a aumentar levemente en 2024 y seguiría creciendo hasta 2042. Sin embargo, entre 2024 y 2038 nacerían en torno a 5,5 millones de niños, un 8,7% menos que en los 15 años previos. No obstante, a partir de 2058 los nacimientos podrían comenzar a aumentar de nuevo, cuando se producirán las edades de mayor fecundidad de generaciones cada vez más numerosas. Pese a ello, los nacimientos siempre estarían por debajo de las defunciones.

El número de nacimientos se proyecta suponiendo que la fecundidad de las mujeres mantenga una leve pero progresiva tendencia al alza. Así, el número medio de hijos por mujer sería de 1,24 en 2038, frente al 1,16 de 2022. La edad media a la maternidad se mantendrá en torno a los 32 años en los 50 próximos años: bajará de los actuales 32,50 años a 32,16 en 2042 y luego repuntará ligeramente hasta 32,3 años en 2072.

Por su parte, y de mantenerse las tendencias actuales, la tasa de dependencia (cociente entre la población menor de 16 años o mayor de 64 y la población de 16 a 64 años) también alcanzaría un máximo en torno a 2052 (del 75,3%), para ir bajando paulatinamente a partir de entonces, hasta el 73,9% en 2074.