Polémica

Una sindicalista aragonesa se querella contra Alvise Pérez por presunta "incitación al odio"

El escrito presentado ante la Justicia contra el líder de Se Acabó la Fiesta incluye otras acusaciones por presuntos delitos de "injurias y calumnias"

El líder de Se Acabó la Fiesta, Alvise Pérez, en una imagen de archivo.

El líder de Se Acabó la Fiesta, Alvise Pérez, en una imagen de archivo. / ANDREA COMAS / AP

Sergio H. Valgañón

Sergio H. Valgañón

El líder del partido Se Acabó la Fiesta y eurodiputado Alvise Pérez tiene una querella en contra por presuntos delitos de incitación al odio, injurias y calumnias contra una líder sindical aragonesa. Los hechos ocurrieron en octubre de 2022, momento en el que se interpuso la denuncia, pero siguen pendientes del acto de conciliación tras el que se podría continuar con la investigación.

El 6 de octubre de 2022, Alvise Pérez difundió en su canal de Telegram un caso de «corrupción y enchufes», según relataba el agitador en su mensaje, señalando a José María Arnal (gerente del Salud) y Sira Repollés, entonces consejera de Sanidad del Gobierno de Aragón que lideraba Javier Lambán. También lo hacía con una líder sindical aragonesa, la que finalmente interpuso la querella contra él, acusando a todos ellos de perjudicar a « una mujer mayor y con problemas de salud a la que le quedan apenas dos años para jubilarse, y que ahora pasará a buscar destino como pueda, lejos de su hogar, y con medios muy limitados». La denunciante niega los hechos y afirma que la persona afectada, según dice Alvise, ya podía jubilarse y aspiraba a ser una liberada sindical a tiempo completo. 

Los comentarios en el canal de Telegram del agitador ultra se sucedieron a los pocos minutos, mientras Alvise proporcionaba más información personal sobre la sindicalista aragonesa. Los días 6, 8, 18 y 19 de octubre se difundieron datos y comentarios relacionados con este caso. Entre otros, los perfiles en redes sociales de la denunciante, además de información del sindicato sanitario al que pertenece. Incluso se difundieron imágenes de la afectada de círculos más privados, como la fotografía de perfil de Whatsapp. 

La reacción por parte de los seguidores de Alvise fue inmediata. De los cientos de mensajes internos en el chat se pasó a dirigirse, de manera directa, a los perfiles sociales de la afectada. EL PERIÓDICO DE ARAGÓN ha tenido acceso a más de 90 páginas que recopilan cientos de mensajes en Telegram y en redes sociales profiriendo todo tipo de insultos, amenazas y comentarios negativos contra la denunciante. «Rata sindicalista, vergüenza te tenía que dar, asco de enchufada», escribió un ciudadano por mensaje privado de Instagram. Algunos optaron por dedicar improperios de todo tipo en el canal por el que se facilitaron los datos, tales como «hija de la gran puta», «puta», «fea», «asquerosa», «son escoria» o «son una pandemia de garrapatas», entre cientos de mensajes. Otros, en el canal público de Alvise en Telegram, celebraron el cierre de las redes sociales que se vio forzada a hacer la denunciante, ante el aluvión de mensajes. 

Entre la información facilitada por el líder ultra se publicó también el teléfono del sindicato en el que la denunciante trabaja. Según ha podido saber este diario, la centralita de la organización sindical colapsó ante el elevado número de llamadas y el sindicato desconectó su teléfono durante varias jornadas ante la imposibilidad comunicativa. Como en el caso de los mensajes en las redes sociales, la mayoría de las llamadas tenían como objetivo denigrar a la denunciante o insultar a todos los miembros de la organización sindical. 

Antes de interponer la querella, la denunciante, según su versión, se puso en contacto con Alvise a través de una de sus direcciones de correo electrónico, con la intención de explicarle su visión del caso. Nunca obtuvo respuesta. 

La querella denuncia a Alvise por cometer, supuestamente, delitos de injurias con publicidad, calumnias e incitación al odio. Se adjuntaron las capturas en redes sociales, grabaciones del contestador del sindicato y un listado con las llamadas telefónicas recibidas durante ese tiempo. También, una copia de una primera denuncia, el 10 de octubre de 2022. El caso sigue pendiente de que Alivse reciba la querella, para poder celebrar el acto de conciliación. 

Una denuncia aún sin entregar

La querella que la sindicalista aragonesa presentó contra Alvise Pérez sigue estando en los primeros pasos de la investigación, pese a que se interpuso a principios del mes de octubre de 2022, tan solo unos días después de que se sucediesen los ataques e insultos en redes sociales. El problema es que, todavía, no se ha podido celebrar el acto de conciliación, en el que el acusado debe reconocer o no los hechos, antes de que la investigación pueda seguir adelante en fase de instrucción o el juicio. La Justicia no ha podido localizar todavía a Alvise, que ha cambiado en al menos tres ocasiones de domicilio en los últimos tiempos. Sevilla, Tres Cantos y Madrid figuran en los movimientos del líder de Se Acabó la Fiesta. La esperanza, tanto del ministerio fiscal como de la denunciante, es que la elección de Alvise como eurodiputado –su formación logró tres escaños el pasado 9 de julio– facilite su localización. El agitador en redes tendrá que tomar próximamente su acta como diputado en el Parlamento Europeo, para permanecer en Bruselas los cinco años de legislatura. 

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