Causa Benéfica

Un perro de 23.000 euros para que un niño aragonés "pueda volver a caminar"

Sandro Gracia es un niño de 2 años y medio que sufre trastorno del espectro autista. Esta afección le impide llevar una vida normal y, para poder volver a andar con normalidad, el menor necesita un perro guía. El valor de estas mascotas asciende a los 23.000 euros, un coste que equivale a la formación y cuidado de los animales

Sandro tiene 2 años y sufre trastorno del espectro autista.

Sandro tiene 2 años y sufre trastorno del espectro autista. / El Periódico de Aragón

Judit Macarro

Judit Macarro

Cuando Sandro Gracia nació, todo parecía ir bien. «Su desarrolló fue completamente normal», narra a este diario Ruth Aparicio, madre del pequeño. Asegura que su hijo comenzó a decir sus primeras palabras «dentro de un tiempo normal, a los siete meses». Pero un día algo cambió en Sandro y, de la noche a la mañana, «todo lo que había aprendido pareció olvidarlo de repente», señala la mujer.

Tras la pérdida del habla, el pequeño empezó a caminar mal. «Tiene problemas de equilibrio, no puede caminar despacio por lo que corre y, en muchas ocasiones, se escapa», explica. Un hábito que con un perro guía «podría volver a hacer», asegura. El problema es que estos animales, entrenados para ello, están valorados en unos 23.000 euros, un coste que equivale a los gastos de formación de estos perros. Por ello, han puesto en marcha una donación on line a través de la Asociación sin ánimo de lucro Dog Point para recaudar «todo el dinero posible».

En cuanto supieron de este colectivo, esta familia que reside en Panticosa (Huesca) viajó a Madrid «para ver si mi hijo era compatible con estas mascotas», menciona Aparicio. Asegura que fue una experiencia «increíble» porque después de haber perdido «toda la esperanza», Sandro, de tan solo 2 años, volvió a caminar con normalidad. «Cuando lo vimos andar sin echarse a correr y tranquilo, sentimos una felicidad enorme», señala la madre. Esa alegría les llevó a iniciar el crowdfunding.

Beneficios

Entre los beneficios de estas mascotas, indica que «Sandro podrá dormir con normalidad». El pequeño sufre un trastorno del sueño debido al autismo, por lo que «se despierta a las tres de la mañana y vuelve a acostarse a las seis», explica la madre, que añade que solo duermen bien «una noche en toda la semana». Una rutina que cambiaría gracias a este perro guía. «Estos animales están entrenados para que cuando el niño se despierta o se pone nervioso se tumba encima y les relaja», asegura la mujer.

Si logran tener este can, el menor seguirá yendo a terapia, aunque al tener esta herramienta «llevará una vida mejor, estará más seguro y nosotros más tranquilos». Es el deseo de esta familia. En la actualidad, llevan recaudados casi 4.000 euros y el sueño del pequeño «cada vez está más cerca». La madre señala que toda la ayuda que les llega es agradecida .

El camino hasta aquí ha sido complicado. Antes del diagnóstico, los primeros síntomas alertaron a la familia, quien empezó a sospechar que su hijo sufría este trastorno. Tras una intensa búsqueda por Internet «que no se debe hacer», recalca Aparicio tiempo después, decidieron acudir a un pediatra especialista donde les confirmaron lo que ya sabían: «Nos dijeron que tenía autismo regresivo y que por eso había perdido todas sus habilidades sociales», señala la madre.

La noticia, al principio, «te cambia la vida completamente porque crees que conoces a tu hijo y, de un día para otro, descubres que no sabías nada de él, que es otro niño completamente diferente», cuenta sobre los primeros días de diagnóstico de su hijo. Sandro comenzó a ir a terapia, donde todos los profesionales que ayudan al pequeño «son maravillosos». Esa implicación de los médicos ha sido «una suerte porque estábamos muy perdidos y nos guiaron en todo», dice la madre.

Ir a comprar, al parque o «simplemente» dar un paseo por la calle se convirtieron en «imposibles» para este aragonés. «Los ruidos le molestan y se pone a gritar, por ejemplo, cuando entramos en un supermercado. Él está en su mundo y concibe la realidad de otra manera», señala la madre. Como padres, Aparicio asegura que lo único que quieren es que su hijo «sea feliz y pueda llevar una vida normal».

A través de la iniciativa para recaudar dinero on line, la familia aragonesa asegura haber descubierto que «existe gente buena y con ganas de colaborar». Insiste en que «con un granito de arena, Sandro puede ser feliz y llevar una vida más fácil». 

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