Salud Pública

La mosca negra «tendrá picos» pero su actividad será menor que en 2023 en Aragón

La climatología y los tratamientos preventivos provocan menos atenciones en Atención Primaria

El mosquito tigre no es un problema y puede serlo la garrapata

Desinfectación de larvas de mosca negra, en el río.

Desinfectación de larvas de mosca negra, en el río. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Eva García

Eva García

La mosca negra es la responsable de la mayor parte de las atenciones en los centros de salud por picaduras de insectos. Sin embargo, la actividad de estos insectos este año está siendo menor. De hecho, las consultas en Atención Primaria hasta finales de junio se han reducido un 50% con respecto al año anterior, dejándolas en casi 5.000. Las atenciones son más del 98% por mosca negra y alguna por mosquito, avispa o abeja; sobre todo porque provoca «una reacción alérgica a algunos componentes de la saliva». 

El motivo, asegura el parasitólogo Javier Lucientes, es que «el clima es diferente» a otros años, ya que las temperaturas han fluctuado y el «invierno ha sido bastante seco». Eso hacía suponer que el verano iba a ser complicado, explica, porque las larvas sobreviven, pero las últimas lluvias las han arrastrado y «movido las piedras del fondo», lo que ha hecho disminuir la población de mosca negra. En este sentido, reconoce que todavía «puede haber picos» pero cree que «aunque pueda aumentar, no va a haber una actividad importante; no será como el año pasado». 

Además, hay que tener en cuenta que Zaragoza y sus alrededores se «están haciendo tratamientos preventivos para controlar las larvas en el Huerva, el Ebro, «donde no hay tantas», señala; o el Gállego. Y no solo en la capital, ya que, por ejemplo, en Monegros, ese tratamiento se está haciendo desde mayo.

Es por eso que Lucientes confía en que «no le dé tiempo a recuperarse» y con las lluvias y la climatología cambiante, no cause muchos problemas.

En Zaragoza, por su parte, el mosquito tigre, debido al «seguimiento que se hace por parte del ayuntamiento, la Facultad de Veterinaria y Sanidad, salvo en algún punto «no es un problema», como sí lo puede ser en la costa, el Levante o Andalucía, señala el parasitólogo.

Sin embargo, sí que tiene claro que esta especie está «colonizando poquito a poquito». La culpa la tienen las hembras que se meten en los vehículos y «vienen con nosotros, se adaptan a vivir en las ciudades y tienen su punto de cría en el agua estancada». Además, los ponen «en pequeños lotes» para asegurarse su supervivencia.

En el caso de Aragón, los primeros mosquitos tigre llegaron por la carretera que llega de Lérida  hacia Huesca, desde los puntos turísticos, pero «no es una mosca negra»; te pican y «atraviesa la ropa, algo que no sucede con esta porque «si llevas manga larga o calcetines, no los atraviesa».

Sí que puede convertirse en un problema las garrapatas, que entran en la «vegetación artificial». Hay más porque «más fauna silvestre en las zonas urbanas o periurbanas, donde hay más conejos». Las garrapatas chupan mucha sangre y cuando se sueltan no se mueven mucho y cuando uno pasea por el perro... «las trae a casa». Si pica, los síntomas son «generales», pero hay que avisar porque «en un diagnóstico, es una pista importante»