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La federación orienta a las empresas en el relevo generacional

A través de un curso ha facilitado herramientas para afrontar con éxito esta transición 

Responsables de 20 empresas ha realizado el curso sobre relevo generacional en la empresa familiar

Responsables de 20 empresas ha realizado el curso sobre relevo generacional en la empresa familiar / FEMZ

Alicia Revuelta

Alicia Revuelta

En la actualidad, aunque pueda resultar sorprendente, la media de vida de una empresa no pasa de los once años, una cifra que en el caso de las empresas familiares asciende a los 39 años, fruto del compromiso personal que existe con el proyecto empresarial. Estos son los datos con los que trabaja la FEMZ, que cuenta asimismo con estudios que revelan que en los próximos 10 años el 25% de las empresas familiares se tendrán que enfrentar a un cambio generacional y que solo un 30% superará el cambio de la primera a la segunda generación y solo un 10% llegará a la tercera generación.

Conscientes de esta situación y de la importancia de las empresas familiares en el sector del metal, desde la Comisión de Industria, Competitividad y Movilidad de la FEMZ, que preside Diego Alierta, se ha lanzado este año un curso sobre el relevo generacional en la empresa familiar. 

«Queremos apoyar a las empresas del sector industrial, metal y mecánico que han de enfrentar esa transición de pasar a nuevas generaciones porque este momento supone un reto importante y sabemos que hay muchas empresas que se pierden por el camino. Eso es lo que tratamos de evitar», afirma rotundo Diego Alierta. 

Claves para el éxito en la transición generacional

Ante esta realidad, y tras comprobar que no existía formación específica en este ámbito, la FEMZ no ha dudado en impulsar este curso en el que, entre otras cuestiones, se ha abordado cómo debe ser un gobierno corporativo en la empresa familiar, qué estructura debe tener y cómo se ha de profesionalizar. La formación también ha incidido en cuestiones como la necesidad de establecer un protocolo familiar, de dotarse de un plan personal de contingencias y de contar con una buena planificación sucesoria.

«Hay que tener en cuenta que si un relevo al frente de cualquier empresa ya es difícil, en el caso de una empresa familiar a la pérdida del liderazgo profesional se une también una situación de pérdida personal, de un padre o madre, por ejemplo, que complica más esa transición», detalla Diego Alierta. 

Por ello, frente a estas situaciones una buena planificación sucesoria es clave y es uno de los aspectos en los que ahondó el curso que ha tenido «una respuesta extraordinaria». «Han sido más de 20 empresas las que han participado y nuestra intención es que sea un curso regular para que más empresas puedan formarse y tengan las herramientas necesarias para poder afrontar con garantías de éxito este tipo de situaciones que todas van a tener que vivir», añade el presidente de la Comisión de Industria. 

Por ello, el curso se ha realizado en un formato ágil y accesible para que los participantes puedan compaginarlo con sus quehaceres diarios, con 30 horas de formación repartidas a lo largo de tres meses.