Radiografía de un desdoblamiento

El futuro túnel de la A-68 en la carretera de Castellón acumula retrasos después de avanzar solo en un tercio del proyecto

La obra entra en la fase de excavación a falta de dos meses para que finalice el plazo inicial del enlace con el cuarto cinturón (Z-40) de Zaragoza

Los trabajos para retirar la tierra del paso subterráneo están a punto de empezar en La Cartuja. | JAIME GALINDO

Los trabajos para retirar la tierra del paso subterráneo están a punto de empezar en La Cartuja. | JAIME GALINDO

David Chic

David Chic

La intersección de la Z-40 con la A-68 es una de las más importantes de Zaragoza debido a la actividad económica desarrollada en esta carretera hacia Castellón. Ahora todo el entorno está en obras, y aunque la previsión de la ejecución de los trabajos era de doce meses, todo parece indicar que se acabarán retrasando bastante más tiempo, pues solo se ha ejecutado un tercio del plan previsto.

La ejecución de las tareas se encuentra al 30% a a falta de dos meses para que finalice el plazo inicial. Sin embargo, gracias a la coordinación de la constructora y las propias empresas del entorno, la regulación de los desvíos y los flujos del tráfico no están provocando más molestias de las previsibles.

Previamente a las obras en la rotonda, los datos del Ministerio de Transportes revelaban que la intensidad media diaria de vehículos en la rotonda de La Cartuja Baja era de 27.487 vehículos al día, aunque la media podía alcanzar máximos de 29.188 vehículos por jornada en periodos del mes de mayo (lo cual producía retenciones en las horas punta) o mínimos de 24.077 en los días vacacionales de agosto. En su distribución por días de la semana, los viernes se alcanzaban 33.285 coches, mientras que el domingo descendía a 16.064.

Reposición de servicios

Por ello había una gran preocupación por las retenciones que se podrían producir durante la construcción del paso inferior, sin embargo, gracias a una buena planificación de los desvíos el tráfico, está funcionando de forma correcta incluso habiendo disminuido las retenciones. Paralelamente, se va completando la reposición de los servicios afectados, en concreto de líneas eléctricas, servicios de abastecimiento y saneamiento, telecomunicaciones y alumbrado público y especialmente con la reposición del escorredero de San Antonio.

La portavoz de los empresarios de la A-68, María Moreno, destaca la «normalidad» con la que se está desarrollando esta ambiciosa intervención, con unas retenciones que se han desplazado hacia la entrada de Zaragoza. «Nuestra petición es que las obras terminen lo antes posible y que se destinen todos los esfuerzos necesarios para lograrlo, pero entendemos que es una infraestructura muy ambiciosas», destaca. Reconoce que están «al tanto» de los avances y asumen las molestias por lo «necesario» de la reorganización acometida. «Finalmente no ha sido la hecatombe de la que todo el mundo hablaba», resume.

En estos momentos se avanza en la ejecución de los muros pantalla llegando al 70% del total. Para ello se han ido desplazando los dos carriles por sentido de circulación de la A-68 en la anchura disponible, liberando así el espacio necesario para los equipos de excavación y hormigonado, sin que ello haya supuesto un empeoramiento de las condiciones de circulación de los usuarios de la vía. Actualmente se está trabajando en el lado de Glorieta-Zaragoza, paralelamente, se está excavando bajo la estructura de la Z-40 que requiere la utilización de maquinaria especial por el limitado gálibo del que se dispone.

La vía entre El Burgo y Fuentes está pendiente de las pruebas de carga

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible confía en agilizar los trabajos cuando se unan los diferentes tramos que actualmente están en obras en el desdoblamiento de la N-232 entre el tramo El Burgo de Ebro - Fuentes de Ebro. La construcción de la A-68 tiene una longitud total de 18,7 kilómetros y depende de las pruebas de carga para dar continuidad a todas las tareas en ejecución. El presupuesto vigente es de 18,8 millones de euros.

Según detalla el propio ministerio, el plan de obras se divide en cuatro subtramos: duplicación de la variante de El Burgo de Ebro (7,5 kilómetros); tramo entre variantes de El Burgo y Fuentes, en el que no se aprovecha la carretera actual (3,5 km); duplicación de la variante de Fuentes (6 km) y tramo final de 1,7 km, en los no se aprovecha la calzada actual. Se reordenan cinco enlaces y un semienlace existentes.

El movimiento de tierras está terminado salvo en el tramo entre variantes y el recorrido final, donde, por ahora, se está finalizando una de las calzadas, para desviar por ella el tráfico y poder ejecutar los terraplenes de la otra calzada. Así, tras la realización de los pertinentes ensayos de prueba de carga, se dispondrá de una continuidad en la obra, lo cual agilizará los trabajos a realizar a partir de ahora.

También están finalizadas las obras de drenaje transversal y se han iniciado las labores de extendido de aglomerado en algunos tramos, lo que ha permitido comenzar otros trabajos, como los correspondientes a las cunetas y a las barreras de seguridad.

Otra de las actuaciones que están a punto de finalizar tienen que ver con la reordenación de accesos a los polígonos industriales de El Burgo de Ebro: tanto El Espartal I-Papeleras como El Espartal II, ambos desde el enlace de la autovía con la autopista ARA-A1. Con ello se conseguirá clausurar la peligrosa actual intersección a nivel que se utiliza ahora para acceso a estos polígonos.