Los trabajadores de los centros de menores en Aragón irán a la huelga

Anuncian movilizaciones para los días 19 y 26 de septiembre y 3 y 10 de octubre

Entre las demandas, los 600 trabajadores de los 25 centros aragoneses exigen una mejora salarial

Concentración sindicatos ante la puerta del IAS.

Concentración sindicatos ante la puerta del IAS. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Judit Macarro

Judit Macarro

Los sindicatos del sector de protección y reforma de menores de Aragón –CGT, UGT y CCOO– han anunciado este lunes un endurecimiento de las movilizaciones ante el «abandono» de las instituciones y empresas que sufren los trabajadores. En un intento por conseguir un convenio autonómico que recoja mejoras salariales para los profesionales, marcan cuatro jornadas de huelga convocadas para los días 19 y 26 de septiembre y 3 y 10 de octubre.

A estas fechas, han añadido, se sumará una asamblea abierta ante la puerta del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) para el próximo 11 de julio a las 10.30 horas. Se trata de una medida sindical ante «la negativa de iniciar una negociación por parte de las empresas que gestionan los centros como Faim, Ozanam y Aldeas Infantiles, entre otras», ha expuesto Angélica Mazo, secretaria de servicios públicos de UGT Aragón.

Junto a Mazo, han estado presentes también María José Usán, representante de la Plataforma por un convenio aragonés de Reforma y Protección de Menores y miembro de CGT; Cristina del Pozo, representante sindical de CGT; y Félix Pérez, de CCOO. «Se están olvidando de los 600 empleados que trabajan en 25 centros que hay en la comunidad y que desde 2003, cuando se externalizaron estos servicios, han sufrido una progresiva reducción salarial del 50%», ha denunciado Marzo.

Ha recordado también que el salario bruto de un educador social, «una carrera de grado con formación», es de 1.300 euros y que «acaban siendo unos mil euros netos, algo vergonzoso». Unas condiciones laborales que, según ha aportado Del Pozo, «supone que la rotatividad en estos servicios sea aún mayor, ya que los trabajadores sociales buscan otro tipo de empleos», lo que conlleva a un peor seguimiento de estos menores «que necesitan reinsertarse en la sociedad», ha añadido.