Política migratoria

Azcón responde a Abascal: "No estoy dispuesto a aceptar amenazas ni a cambiar decisiones porque Vox lance un órdago"

El presidente aragonés reconoce que ha hablado con la dirección nacional de la formación ultraderechista y con Nolasco sobre el reparto de los migrantes, y pide a Sánchez una conferencia de presidentes

Vox rebaja el tono de puertas adentro y el PSOE define el cruce en el Ejecutivo aragonés como "fuegos artificiales"

Alejandro Nolasco y Jorge Azcón, durante el último pleno en las Cortes de Aragón.

Alejandro Nolasco y Jorge Azcón, durante el último pleno en las Cortes de Aragón. / LAURA TRIVES

Alberto Arilla

Alberto Arilla

"Creo que es una mala idea amenazar en política. A mí, personalmente, no me gusta y no estoy dispuesto a aceptarlo ni a cambiar mis decisiones porque Vox lance un órdago". Así de contundente se ha mostrado este martes desde Huesca el presidente de la DGA, Jorge Azcón, al ser preguntado por la amenaza lanzada y redoblada por Santiago Abascal este lunes, en unas palabras con las que aseguraba que daba por "rotos" los gobiernos autonómicos de las derechas, Aragón inclusive, si el PP aceptaba el reparto de los más de 6.000 migrantes irregulares que actualmente están en Canarias.

En ese sentido, el presidente Azcón ha reconocido contactos con Vox, tanto con su dirección nacional como con el vicepresidente primero de su Gobierno, Alejandro Nolasco, y ha subrayado que es "evidente" que las conversaciones se seguirán sucediendo en los próximos días. Pese a ello, lo que ha querido dejar claro Azcón es que no va a aceptar que los órdagos de la ultraderecha afecten a la gestión autonómica. "Vamos a cumplir con la legalidad, sin ningún género de dudas", ha indicado asimismo el líder popular, quien, con todo, ha vuelto a tildar de "política ficción" los hipotéticos problemas que se deriven de esta cuestión en el seno del Ejecutivo PP-Vox.

De puertas adentro, los populares intentan mantener la calma ante las palabras de Abascal que, creen, no llegarán a término. Pese a ello, desde el ala predominante en el Pignatelli aseguran que "ni pueden, ni quieren" renunciar al principio de solidaridad que, en este y otros temas, siempre ha caracterizado a la comunidad aragonesa. Y, desde el otro extremo del Gobierno, el tono en el seno de Vox Aragón parecía disminuir, al menos en parte, en las conversaciones mantenidas durante este martes. Tanto es así que los de Nolasco quisieron matizar que las declaraciones de Abascal no son "ni una amenaza ni un órdago a Azcón". "Simplemente, (Abascal) ha dicho que no podemos compartir ese reparto ni ese planteamiento, más estando por encima de nuestra capacidad", añadían fuentes consultadas por este diario.

Todo ello en la previa de la conferencia sectorial de este miércoles, que se celebrará en Tenerife, y que para Azcón "no es suficiente". "La inmigración es un problema extraordinariamente complejo que debería afrontarse de forma global, y no con parches", ha opinado el presidente, que ha solicitado a Pedro Sánchez una conferencia de presidentes autonómicos con tres objetivos: el primero, la ya mencionada "globalidad"; el segundo, la "suficiencia financiera" para que las comunidades puedan hacer frente al reparto, ya que, según Azcón, Aragón está en estos momentos "por encima" de sus posibilidades; y, por último, el 'no' a la "singularidad" para Cataluña, que de producirse supondría el rechazo de la comunidad aragonesa a cualquier reparto.

Por último, el presidente Azcón también ha querido responder a la ministra aragonesa y portavoz del Gobierno de España, Pilar Alegría, que ayer espetó a los populares a "romper" con Vox y acusó a Feijóo de "cinismo" tras su opinión de las elecciones legislativas. "Lo que tiene que hacer (por Alegría) es ser coherente y romper con Bildu, los independentistas y los populistas", ha comenzado Azcón, que ha sentenciado: "Hace mucho que Pilar Alegría dejó la política aragonesa por la madrileña y creo que no la echan de menos, ni en su partido".

La postura del PSOE

Al mismo tiempo, en Madrid se juega un partido paralelo que podría afectar a Aragón. Por un lado, Vox registrará una PNL para marcar distancias con el PP; por otro, el PSOE llevará al Congreso en dos semanas la reforma de la ley de extranjería para que los populares se posicionen. Y a su vez, los socialistas ofrecerán al PP mantener sus gobiernos si rompe con Vox, estableciendo así un cordón sanitario a la extrema derecha.

En cambio, desde el PSOE aragonés creen que las posturas de ambos partidos son "fuegos artificiales" y que sirven para "tapar" las carencias de su gestión. En cuanto a la idea sugerida desde Ferraz de tender la mano al PP, consideran que "todavía no estamos en ese escenario" y que, llegado el caso, serían las Ejecutivas regionales las que decidirían los pasos a seguir. En cualquier caso, recuerdan que el PP "sabía perfectamente" con quien pactaba, por lo que critican que ahora "se quieran presentar como víctimas".