Gestión del agua

La cuenca del Ebro cerró el curso con un 20% menos de agua para el riego

El informe de seguimiento del Plan Hidrológico evidencia que la falta de lluvias redujo la actividad agraria, aunque se pudo mantener el caudal ecológico en el 93% de las estaciones de control

Presa del Grado en el río Cinca

Presa del Grado en el río Cinca / El Periódico de Aragón

David Chic

David Chic

El informe de seguimiento del Plan Hidrológico de la cuenca del Ebro para el curso 2022/23 evidencia que la falta de lluvias redujo la actividad agraria durante ese periodo, aunque se pudieron mantener los caudales ecológicos en el 93% de las estaciones de control. La falta de lluvias marcó un ejercicio seco, con cifras a la baja que no se conocían desde los años 1987/88.

El jefe de planificación de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Miguel G. Vera, ha presentado este jueves este informe anual señalando que la tendencia «ligeramente descendente» en el comportamiento de las lluvias de los últimos ejercicios es «una aviso a tener en cuenta» en la propia gestión de la cuenca. Las consecuencias afectan a numerosos sectores, como evidencia que el pasado curso dejaran de atender un 20% del suministro para riego, una situación que implicó también un descenso en el uso de fertilizantes y fitosanitarios.

Paralelamente, la situación de sequía vivida durante esos meses implicó un descenso del 37% en la actividad hidroeléctrica. Y también se realizaron un 35% menos de transferencias entre cuencas. Con todo, el caudal hidrológico se ha mantenido «bastante bien», como demuestra que en las estaciones de medición solo se detectaran un 7% de fallos.

Uno de los puntos más preocupantes de la cuenca, que es el Ebro a su paso por Tortosa, ha marcado su caudal mínimo desde el año 80 con 3.205 hectómetros cúbicos, un caudal que a duras penas logró mantener el aporte necesario para garantizar la seguridad ecológica del ecosistema.

Ejecución lenta

Sobre las obras y diferentes actuaciones en infraestructuras dentro del actual plan hidrológico, Vera indicó que se ha avanzado en el 15% de lo previsto, a falta de cuatro años para su ejecución completa. Esto supone un retraso acumulado considerable que esperan solventar con el apoyo de las diferentes administraciones implicadas, un compromiso en el que también está trabajando la Comisión del Agua, celebrada ayer en el Gobierno de Aragón.  

En el lado bueno, las masas de agua se encuentran en un 70% en buen estado y de cara al futuro se marcan como reto «mejorar los procesos de depuración y trabajar en nuevas medidas contra la contaminación difusa».

Reunión de seguimiento del Plan Hidrológico, ayer en Zaragoza

Reunión de seguimiento del Plan Hidrológico, ayer en Zaragoza / CHE

Un tema complementario tiene que ver con el comportamiento de la cuenca en el curso presente. Los malos datos del ejercicio anterior se han visto compensados por una presencia mayor de lluvias. Las precipitaciones entre octubre de 2023 y junio de 2024 han sido ligeramente superiores al mismo periodo de los 20 años previos (480 litros por metro cuadrado frente a los 470 litros por metro cuadrado del mismo periodo).

De hecho, ayer mismo, desde la CHE, anunciaron que debido a las lluvias de las últimas horas se ha intensificado la vigilancia en pequeños cauces y barrancos en la provincia de Huesca.