Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

CIERRE INDUSTRIAL

La dirección de Bosal estudiará una única propuesta del comité y responderá el día 21

La empresa descarta definitivamente la posibilidad de reindustrializar la planta y la negociación encara su recta final entre el pesimismo de los 131 trabajadores

Protesta de los trabajadores de Bosal en la reunión previa a la celebrada ayer en el SAMA.

Protesta de los trabajadores de Bosal en la reunión previa a la celebrada ayer en el SAMA. / Laura Trives

M. C. L.

Zaragoza

Timidísimo primer avance en la negociación del despido colectivo de 131 trabajadores que precederá al cierre de la fábrica de Bosal en Pedrola. La dirección de la compañía comprometió ayer en el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA) a estudiar una única propuesta de indemnizaciones que el comité de empresa tendrá que remitirle antes del próximo miércoles 21 de agosto, fecha en la que está convocada la última reunión entre las partes antes de dar por finiquitado el periodo de consultas para firmar el expediente de regulación de empleo (ere).

La pelota queda ahora en el tejado de la representación de los trabajadores, que tiene que elaborar una propuesta sabedora de las dificultades económicas que atraviesa la filial española de la multinacional. «Según nos ha quedado claro, la reindustrialización de la planta está del todo descartada, pero hoy por fin hemos tenido un atisbo de negociación, aunque no es la panacea. Tenemos que trabajar el documento, pero evidentemente partimos de algo que mejore el mínimo legal, que es nuestro punto de partida», señaló ayer a este diario David Chico, presidente del comité. 

La empresa tiene que pagar todavía la nómina del mes de agosto a los trabajadores y, además, les permitirá acceder por fin a las instalaciones de la fábrica. Según explica Chico, a los representantes sindicales, que no han podido acceder a por la documentación de las secciones hasta ahora, podrá entrar a principios de la próxima semana, mientras que el resto de los trabajadores tendrán permiso para pasar la puerta a la vuelta de vacaciones. 

La posición de la empresa, pese a que supone un movimiento liviano, es todo un cambio de paradigma en la ardua negociación que se lleva a cabo desde el anuncio de la empresa a los trabajadores el pasado 15 de julio. La dirección de esta factoría que fabrica tubos de escape justifica el despido colectivo en la pérdida de un contrato con Volkswagen que suponía cerca del 80% de la producción, si bien fue Bosal la que subió los precios del contrato de forma unilateral. Como consecuencia, la multinacional alemana rompió el contrato, que estaba vigente hasta 2026, y Bosal anunció su intención irreversible de cerrar la fábrica de Pedrola, la última que le quedaba a esta compañía holandesa que ya provocó un cierre similar en Sagunto en el año 2015.

La próxima reunión se celebrará el miércoles 21 de agosto a las 9.30 horas en el SAMA. Será el punto y final a una crisis industrial que ha dejado ojipláticos tanto a representantes del sector de la automoción como del Gobierno de Aragón, a quienes los trabajadores les piden que una situación así «no se vuelva a repetir».

Tracking Pixel Contents