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Educación

Multitudinaria protesta en Zaragoza en defensa de la escuela pública: “Cada vez hay más necesidades que no se cubren”

Unas 2.000 personas han participado en las tres capitales de provincia en las manifestaciones ‘contra los recortes, la improvisación y el caos’ del inicio de curso educativo

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Eva García

Eva García

La marea verde ha vuelto a teñir las calles de las tres capitales de provincia. Unas 2.000 personas (más de 1.500 en Zaragoza, según datos de la Policía Nacional aportados por la delegación de Gobierno; 350 en Huesca y algo más de medio centenar en Teruel) han participado en las tres manifestaciones convocadas por las familias, los sindicatos (salvo CSIF), los equipos directivos de Infantil, Primaria y Secundaria, los estudiantes, Federación de Barrios, Fademur y partidos políticos de la izquierda en defensa de la escuela pública, contra “los recortes, la improvisación y el caos” del inicio de curso educativo. Una situación que niega la consejera de Educación del Gobierno de Aragón, Tomasa Hernández, quien en los últimos días ha mostrado su “máximo respeto” por la movilización, aunque no entiende los motivos, ya que según ella, “ni ha habido recortes ni improvisación, ni caos en el inicio de curso”.

Sin embargo, gran parte de la comunidad educativa los ve reales, tal y como se ha visto, ya que a lo largo de la manifestación se han visto varias tijeras. “Estamos desvalidos”, aseguraba esta tarde Silvia Millán, jefa de estudios del CEIP Andrés Manjón de Zaragoza, que precisaba: “No encontramos respuesta en el servicio provincial, no se cubren las plazas”, en referencia a las bajas, lo que provoca retraso en el papeleo. En su caso tienen el mismo cupo pero “los programas educativos no han salido, la plataforma Sigad, no funciona, las plazas Proa+ no se han cubierto. Hay muchos flecos que no se solucionan”, asegura.

También Sergio Sierra, director del CEIP Ana Mayayo, que reconocía que en el centro “hace falta más gente para diversidad, desdobles, etc”. En su caso, la reducción ha sido de cuatro docentes “por diversos motivos” y uno que “aún tiene que llegar”. Él considera que “sí que ha habido caos en el inicio de curso” porque "hay muchas cosas que solucionar, pero tampoco sabemos quién lo puede hacer". Junto a él estaba un docente del centro, Jorge Cardiel, interino, quien criticaba la falta de organización y el retraso en la incorporación a los puestos. "Iba a ser el 9 y al final se hizo el 6 de septiembre, pero yo ya sabía el destino el día 3; ¿por qué no se comunica al día siguiente?, se pregunta. Y es que él se ha quedado en Zaragoza pero "conozco a quien le ha tocado en Benasque o Alcañiz y tiene que organizarse el curso, conseguir una casa o una rueda para ir con compañeros?".

En este sentido, Sierra explicaba que en el Ana Mayayo se han incorporado 12 personas nuevas y lo han hecho de forma escalonada, así que "hay que explicar el funcionamiento varias veces".

Teresa forma parte del equipo directivo de un centro del que no quiere dar el nombre. "Hay problemas a nivel de escolarización, a nivel de organización y de sistema de gestión. No hay gente", señala. También hay deficiencias "a nivel de dinero porque no han llegado las becas de comedor, no los gastos de funcionamiento". Y eso, sin hablar de los cupos. En su centro "nos han dado menos horas. El año pasado, el 75% y este no llega ni a la mitad", reconoce.

De Ricla han llegado el director (Diego López) y varios docentes del Maestro Monreal. A ellos les han reducido un docente (25 horas), pero además hay deficiencias en la organización porque "no hay respuesta" cuando llaman al servicio provincial. "Lo he hecho en infinidad de ocasiones y no he conseguido contactar desde agosto", reconocía.

Muchos de los participantes en la protesta son docentes, como Mónica (en el colegio Foro Romano) o Laura (en el Hilarión Gimeno). "Estamos aquí para defender una escuela pública de calidad, pero eso pasa por tener recursos", señalaba Laura. Ella lleva 21 años "luchando por salvar las deficiencias, que siempre las ha habido", pero ahora hay que sumar "el recorte de personal", explicaba, para añadir después: "No estamos aquí por el salario de los maestros, sino por el recorte de personal, porque cada vez hay menos educadores" y menos refuerzos de los necesarios para los niños que tienen dificultades. En esa idea hacía hincapié Mónica, que creía que "se estaban olvidando de que está involucrada la infancia, no se tiene en cuenta que se está recortando en la calidad de la escuela pública".

Esos recortes, indicaba Laura, se dan también en que hay menos auxiliares. "Recortan de forma muy sibilina porque dicen que apoyan pero van recortando horas de apoyo, lo que provoca que las familias se vayan yendo a la concertada".

En la protesta también había muchas familias. Paz Fernández es una de ellas. Su hijo acude al CEIP Hispanidad y "no se están cubriendo las horas de reducción de los mayores de 55 años, ni tampoco los desdobles y eso repercute en el alumnado con más necesidades", decía mientras caminaba por Paseo Independencia. Esos recortes "van en detrimento de la calidad" porque los fondos "van a la concertada". Además, también se dan menos horas de plazas PT (Pedagogía Terapéutica) y AL (Audición y Lenguaje).

El hijo de Javier Toledo va al Domingo Miral, ya allí han recortado las horas correspondientes a 1,35 profesores, por lo que "hay menos refuerzos" y eso significa que están "más desatendidos".

La pancarta de la cabeza de la manifestación no llevaba logos de los convocantes. Todos tenían cabida en ella. En un lado estaba Miguel Ángel Sanz, presidente de Fapar, quien reconocía que en muchos centros se habían recortado uno o dos docentes y en "la mayoría faltan profesores cuyas plazas no se han cubierto". Junto a él, Haled Chej, de la Federación de Asociaciones de estudiantes, que afirmaba que "ahora más que nunca hay más necesidades materiales, faltan ordenadores en las clases de FP, faltan materiales, faltan proyectores". Considera que el inicio de curso ha sido "un caos" para los alumnos y para los docentes, ya que "cada año vamos a peor".

Un representante de las familias, otro de los alumnos y un tercero de los docentes han sido los encargados de leer el manifiesto final de una protesta que, pese a las reivindicaciones, también ha sido festiva, con lemas como Tomasa (por la consejera de Educación), vete a casa; Señora Consejera, guarde la tijera; El presupuesto de la escuela está en La Romareda o el clásico La educación no se vende, se defiende.

El manifiesto, como las reivindicaciones de docentes y familias, ha recordado la necesidad de "dotar a la Escuela Pública de los medios necesarios para ofrecer una educación integral y de calidad", es decir, de más docentes y personal especializado; pero también de planificar el curso para que "se desarrolle en condiciones de normalidad"; y de dotar a los centros los programas y servicios que garanticen la formación integral de todo el alumnado. La marea verde ha vuelto, si es que alguna vez se fue.

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