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Crónica | La estabilidad y el fin del consenso por la financiación cierran el debate sobre el estado de la comunidad

Azcón marca distancia con Vox, la ultraderecha sigue con sus exigencias para los presupuestos y CHA acaba con el acuerdo para los futuros recursos autonómicos, mientras la oposición exige más a la DGA

Mar Vaquero y Jorge Azcón, minutos antes del segundo debate sobre el estado de la comunidad.

Mar Vaquero y Jorge Azcón, minutos antes del segundo debate sobre el estado de la comunidad. / Miguel Ángel Gracia

La segunda jornada del debate sobre el estado de la comunidad se ha quedado con solo dos anuncios de gestión y la estabilidad parlamentaria del Gobierno en evidente temblor. El presidente de Aragón, Jorge Azcón, ha adelantado que su Ejecutivo impulsará 132 viviendas en la provincia de Teruel durante el 2025 y el convenio que la consejería de Bienestar Social ha firmado con Cermi, por 13 millones de euros, para reducir las listas de espera en discapacidad. Dos de cal para frenar las dos de arena: no habrá pacto unánime por la financiación autonómica y los presupuestos del año que viene, si los hay, serán muy trabajados.

Azcón, que lanzó una lista innumerable de anuncios en su estreno en el debate sobre el estado de la comunidad, ha reservado en la jornada de este jueves. Una postura de crítica con la izquierda y de distancia con Vox que ha completado con un acercamiento evidente al PAR y a Teruel Existe, en busca de no perder más aliados que la ultraderecha, la que de verdad vale, para la firma de los próximos presupuestos.

La portavoz del PSOE, Mayte Pérez, inició el debate criticando que a Azcón «se le han escapado ya tres empresas» y señaló a los servicios públicos, como la sanidad o la educación, como las principales fallas del Gobierno del PP. «Al menos la nueva consejera de Educación resolvió el problema de Caneto», dijo de Tomasa Hernández, a la que acusó de falta de iniciativa. El PSOE propuso un plan Emerjo, para impulsar a los jóvenes en la sociedad; una ley para el tercer sector y un apoyo autonómico al bono joven del alquiler. Unas propuestas que Azcón respondió con la evidencia del tiempo, preguntándose por qué los socialistas no habían aplicado medidas similares en los ocho años de Gobierno de Javier Lambán.

La relación con Vox, tirando de bulos sobre inmigración como única aportación política, alcanzó un nuevo punto de distancia. La ultraderecha volvió a juntar en el mismo paquete a PP y PSOE, «porque no tienen diferencias ideológicas», según aseveró el portavoz Alejandro Nolasco. La ultraderecha marcó su músculo negociador, por los siete votos que pueden decidir que Jorge Azcón tenga presupuestos aprobados en el mes de diciembre. El popular olvidó de nuevo la presencia durante un año de Vox en el Gobierno, ya que no arrogó ningún éxito gestor a la ultraderecha e insistió en que el Ejecutivo «mantiene el mismo rumbo» desde la llegada al Pignatelli. «Han cambiado de opinión poniendose de acuerdo con el PSOE», probó Azcón, que volvió a utilizar la táctica de la pinza entre socialistas y ultraderechistas para esconder ahí su posible falta de apoyos parlamentarios.

Sin esperar a que el presidente anunciase más proyectos, Chunta Aragonesista hizo su propio lanzamiento. CHA no apoyará el acuerdo global de financiación autonómica y «no participará más en el paripé» que los aragonesistas consideran que Azcón inició hace semanas. La causa, según exhibió el portavoz José Luis Soro, es que el presidente «no aprovechó la bilateralidad» en su pasada reunión con Pedro Sánchez.

Acercamientos a Teruel Existe y el PAR

Teruel Existe le reclamó, una vez más, explicaciones por la energía y la instalación de renovables en el territorio. Una petición que vino junto a la solicitud de que los anuncios del Pignatelli se repartiesen por el territorio. Dicho y hecho: Azcón les avanzó que su Gobierno impulsará 132 viviendas en la provincia de Teruel, incluyendo la capital y municipios como Valderrobres, Albarracin, Calaceite, Rubielos de Mora, Mora de Rubielos y Utrillas. Y no descartó el aterrizaje de un nuevo centro de datos en la provincia.

En el grupo mixto, las críticas llegaron por los servicios públicos, «los recortes» denunciados desde Podemos e Izquierda Unida, que también exigió responsabilidad por la presencia de Vox en el Gobierno durante un año. Un tono distinto al del PAR, lanzado a los brazos de Azcón y el único acompañante parlamentario del PP. Las exigencias de Alberto Izquierdo, su portavoz, volvieron a girar en torno a los municipios turolenses, la defensa del patrimonio aragonés y el potencial del sector primario.

Fernando Ledesma (PP) cerró con más ataque al PSOE que defensa del Gobierno una segunda e intensa jornada del debate sobre el estado de la comunidad. Azcón se fue del Parlamento con el reto, evidente, de recuperar la fuerza en las Cortes y sin la futura fotografía de la financiación como consenso

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