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La insulina semanal beneficiará a más de 98.000 diabéticos en Aragón

El nuevo dispositivo, que llegará a España en 2025, evitará las inyecciones diarias

Una enfermera recarga una bomba de insulina, en una imagen de archivo.

Una enfermera recarga una bomba de insulina, en una imagen de archivo. / El Periódico

Beatriz Pérez

Zaragoza / Barcelona

A partir del próximo año, en España estarán disponibles las insulinas semanales para pacientes con diabetes. Estas suponen un avance en el tratamiento de esta enfermedad metabólica, ya que permitirá a los pacientes pasar del pinchazo actual, que es diario, al semanal. El motivo está en que es una insulina basal de liberación lenta que se distribuye poco a poco por el cuerpo, de forma que permite al enfermo pincharse una única vez por semana en lugar de hasta dos veces al día.

El pinchazo cada siete días es uno de los beneficios que el nuevo tratamiento, conocido como insulina semanal de Lilly, traerá para los aragoneses con diabetes, que a fecha de noviembre de 2023 superaba la cantidad de 98.000 pacientes hasta alcanzar los 98.698 casos. Unas cifras que hizo públicas el año pasado el Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón y en las que también se dio a conocer la prevalencia de la enfermedad en la comunidad: 7,36%.

El Departamento de Sanidad de la DGA explica que el nuevo tratamiento «cuenta con la aprobación europea desde marzo», a lo que añade que su uso también ha sido ya aprobado por la Agencia Española del Medicamento. Por el momento, el tratamiento se comercializa en Estados Unidos, y se trabaja en su llegada a Europa para 2025.

El proceso español «está ahora en el Ministerio de Sanidad, que es quien tiene que establecer su financiación», indican desde la consejería de Sanidad. Según los datos ofrecidos por el departamento, el coste total invertido en insulinas en la comunidad en los primeros seis meses de 2024 fue de 4,8 millones. A ellos se suman los 25,7 millones que se invirtieron en otros tratamientos antidiabéticos, lo que en total supone, según indican estas fuentes, «el 16% del gasto en receta de Aragón».

Beneficios en la diabetes tipo 2

Aunque la insulina semanal traerá beneficios para todos los pacientes diabéticos, tendrá mayor impacto en los diagnosticados con la tipo 2, que son quienes podrán dejar de pincharse diariamente. Y es que entre ambos tipos, la 1 y la 2, existen diferencias. Pablo Lozano, que es médico interno residente de Endocrinología y Nutrición y que colabora como asesor médico en la Asociación Diabetes de Zaragoza, explica en qué consiste la diabetes: «La diabetes es un aumento de la glucosa (azúcar) en sangre, y la insulina es la hormona que produce el páncreas y que es la encargada de metabolizar para producir energía».

Dentro de esta definición se engloban las dos clases de diabetes. Por un lado, la tipo 1, una enfermedad autoinmune que se produce porque la persona tiene unos anticuerpos que se 'comen' las células que fabrican la insulina, una hormona liberada por el páncreas y, en concreto, por un tipo de células llamadas Beta. Cuando los anticuerpos las atacan, la persona se queda sin capacidad de producir insulina y aparece la enfermedad. Del total de los aragoneses diabéticos, apunta Lozano, «un 5% es de tipo 1». El otro 95%, es tipo 2.

El organismo posee una insulina basal o lenta que se sintetiza de forma constante durante el día. A su vez, tiene una rápida que fabrica el páncreas cuando una persona come para compensar los alimentos. Como los diabéticos tipo 1 no pueden generar estas hormonas «necesitan inyectarse las dos insulinas: la basal y la rápida», sostiene Lozano. Y deben ponérsela según el nivel de azúcar en sangre.

Este rasgo marca la diferencia respecto a los de tipo 2. «La diabetes tipo 2 suele darse en gente más sedentaria, con problemas metabólicos. Su problema es que la insulina no puede actuar bien», señala Lozano. El experto apunta que no todos ellos requieren un tratamiento con insulina, sino que «a la gran mayoría se les dan otros fármacos». En caso de necesitarla, solo requieren la basal.

La insulina semanal es de este tipo, lenta, por lo que esta solo permitirá a los pacientes de diabetes tipo 2 olvidarse de los pinchazos diarios. Los de tipo 1, aunque solo tendrán que inyectarse la basal una vez a la semana, seguirán necesitando la diaria con cada comida. 

España, el segundo país de Europa con más diabetes

La prevalencia en España de la diabetes es del 14,8%, la segunda tasa más alta de Europa, según la Sociedad Española de Diabetes (SED). Uno de cada siete adultos sufre esta enfermedad que se produce cuando los niveles de azúcar en sangre son demasiado altos. Además, el gasto sanitario relacionado con la diabetes en España ha alcanzado los 14.000 millones de euros, lo que sitúa el país, advierte la sociedad científica, en la lista de los 10 primeros estados en cuanto a gasto sanitario. La diabetes se trata, además, de una enfermedad que va al alza, como la obesidad (ambas patologías suelen ir de la mano), debido al sedentarismo, y que además debuta cada vez más en edades más precoces.

Cabe resaltar que un 30,3% (casi un tercio) de los españoles con diabetes no están diagnosticados. Ello les hace no estar tratados adecuadamente, lo que puede causar complicaciones graves y potencialmente mortales, como infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares, insuficiencias renales, cegueras o incluso amputación de miembros inferiores. Para el presidente de la Fundación SED, Antonio Pérez, es necesario realizar «cribados de diabetes» en personas asintomáticas de cualquier edad con sobrepeso u otros factores de riesgo. En las personas sin factores de riesgo se recomienda hacer estos cribados entre los 35 y los 45 años.

Los endocrinólogos insisten en reducir el infradiagnóstico, que sobre todo afecta a la diabetes tipo 2. Más del 90% de las personas con diabetes presentan la tipo 2. El aumento de esta se debe, según la SED, a una compleja interacción de fenómenos socioeconómicos, demográficos, medioambientales y genéticos

«A la gente le impone inyectarse la insulina todos los días, porque parece más traumático», señala Lozano. Este beneficio, revela el experto, se refleja en los pacientes más mayores, que suelen ayudarse de cuidadores o familiares para llevar un control del tratamiento. «En ocasiones se producen confusiones porque el cuidador pincha al paciente más mayor por la mañana y el familiar le vuelve a pinchar por la tarde al pensar que nadie le ha realizado la inyección todavía», cuenta Lozano. La semanal evitará estos errores.

A esta ventaja se suman otras como la estabilidad. Lozano indica que la semanal «es una insulina más estable en sangre y produce menos variabilidad, por lo que hay menos probabilidad de que se produzca una hipoglucemia o una hiperglucemia». Y ello juega a favor de los diabéticos tipo 2, que al contrario que los de tipo 1, no tienen que adaptar la insulina según su actividad física por nivel de azúcar en sangre. «La semanal se ajusta menos a esto porque es una insulina muy estable», comenta Lozano. En este sentido, el médico indica que «hay muchos pacientes que no ven resultados en su enfermedad porque no alcanzan un buen control del tratamiento y se olvidan de administrar la dosis diaria».

Por todo ello, los pacientes esperan la llegada de la insulina semanal «con ganas», señala Lozano. Él aguarda a tener experiencia para ver «qué resultados da».  

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