Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

EDUCACIÓN

¿Por qué la FP en Aragón ha superado en alumnos a la universidad?

La falta de profesionales impulsa el auge de esta modalidad de enseñanza, que da una repuesta más inmediata y flexible al mercado laboral

Una joven, durante unas prácticas de un grado de FP en un centro de Zaragoza, en una imagen de archivo.

Una joven, durante unas prácticas de un grado de FP en un centro de Zaragoza, en una imagen de archivo. / JAIME GALINDO

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Zaragoza

La Formación Profesional (FP) vive su época dorada en Aragón. Nunca antes había habido tantos alumnos de FP. Y esto es solo el principio de un boom que va a continuar en los próximos años. Los centros públicos y concertados de la comunidad cuentan este curso con un total de 27.628 matriculados, una cifra que por primera vez supera a la de universitarios en el campus público aragonés (27.158), aunque sea contabilizando solo a los estudiantes de grados. Se trata aún así de un hito en la historia del sistema educativo, una tendencia que se va a intensificar en el futuro porque así lo exige la situación del mercado laboral.

 ¿Cuáles son las razones de este sorpasso? Para empezar, la imagen y la percepción social sobre la FP ha mejorado de forma notoria en los últimos años, dejando atrás algunos de los clichés y prejuicios que arrastraba del pasado. Prueba de ello da Francisco Valdivia, director del Centro Público Integrado de Formación Profesional (CPIFP) Corona de Aragón de Zaragoza, que no duda en afirmar que «la gente empieza a ver con otros ojos la FP».

Pero no solo la sociedad ha cambiado su visión. Valdivia indica que también los alumnos «adquieren cada vez más la conciencia de que tienen altas capacidades». Ello evidencia que esta modalidad de estudios ha dejado de ser el patito feo para convertirse en el cisne de la educación aragonesa, una metamorfosis que viene marcada por las necesidades laborales del tejido productivo y de la nueva economía.

«Es algo que demandan las empresas desde hace tiempo porque en España hay un exceso de titulados universitarios y un déficit de técnicos», asegura Fernando Cabeza, CEO de Océano Atlántico, líder en Aragón en formación privada de FP por número de alumnos (más de mil presenciales y 700 en online).

Desde la Universidad de Zaragoza no se muestran preocupados por ese sorpasso y ponen en valor el aumento de la demanda en la FP, ya que consideran que sus grados «capacitan para determinados trabajos y facilitan los accesos laborales». Y no solo. Según indican fuentes del campus público aragonés, cada vez son más las personas que solicitan ingresar en la universidad a raíz de un grado superior: frente a las 6.711 solicitudes y 544 matriculaciones del curso pasado este hubo 7.060 peticiones y 625 inscripciones. 

Esta tendencia «ascendente» se corresponde con que «cada vez hay más centros de FP», indica Cabeza. Así, sostiene que estos «se van a necesitar para ofrecer un mayor número de plazas y en más sectores», ya que, según explica, se está «muy lejos de cubrir necesidades» de falta de trabajadores de las compañías. «Hay un problema en la orientación laboral de los alumnos». En este sentido, cree que se deben priorizar los sectores que más pujanza tienen en Aragón, como son la logística, la tecnología, la agroalimentación, la hostelería o el turismo.

«La FP es la solución a este problema porque ofrece una respuesta inmediata y es más flexible que la universidad a la hora de dar respuestas», destaca Cabezas. En dos años se puede formar a un técnico, que desde el inicio de sus estudios puede realizar prácticas remuneradas en las empresas a través de la modalidad dual. Sin embargo, el despegue de esta fórmula está siendo muy lento. Apenas representaba el 1% de los alumnos el pasado curso.

«El 60% de nuestras empresas demandan una FP», asegura Jesús Arnau, director general de la CEOE Aragón, en base a una encuesta realizada por esta organización. «La falta de trabajadores es exponencial y la Formación Profesional es la que mejor responde a este problema por su capacidad de amoldarse a las necesidades de las compañías», subraya.

Es precisamente la alta inserción laboral lo que motiva a muchos estudiantes a cursar una FP. Según los datos ofrecidos desde el Departamento de Educación del Gobierno de Aragón, la inserción laboral supera el 86%.

En cuanto a la FP dual, que en este curso se ha generalizado a toda la oferta educativa con la entrada en vigor de la nueva ley, la inserción alcanza el 97,4%. Arnau considera que para llevarla al mayor número de empresas van a ser necesarias «herramientas de apoyo y acompañamiento para la acogida, formación y tutorización de los alumnos» en las prácticas. También reclama «instrumentos de apoyo a la contratación» para incentivar su inserción laboral. «La FP dual es el ideal. Contamos con una ley muy positiva y bien planteada, pero existen muchas barreras. Hay que contar con las empresas e incentivarlas para que apuesten por ella», apunta el CEO de Océano Atlántico.

Ofertas de trabajo

Desde las empresas de recursos humanos también perciben un cambio de mentalidad que ha puesto en valor la Formación Profesional. «Hace diez años si no tenías una carrera se pensaba que no podías tener un buen trabajo. Ahora no es así. La FP tiene más salidas profesionales», apunta Herminia Lombarte, directora de Adecco en Aragón. Este tipo de estudio, añade, «tienen cada vez más calidad y una oferta más diversa».

Lombarte señala que «no ha sido un cambio de un año para otro», sino que llevan tiempo observando que «cada vez más ofertas de trabajo piden una titulación de FP». En concreto, más del 40% de las vacantes que hay en Aragón requieren estos estudios (el 21,1% de grado superior y el 19,3% de grado medio), según el informe elaborado por CaixaBank Dualiza.

Para Valdivia hay un claro porque: «Ningún empresario va a dejar un medio tecnológico que vale medio millón de euros a un mal estudiante. Necesitan personal bien cualificado, y de la FP salen con grandes competencias». El director explica que en los grados aprenden a «hacer cosas prácticas», lo que hace que «el que pensaba que no servía para estudiar se dé cuenta de que puede alcanzar metas muy elevadas».

El director del CPIFP Corona de Aragón considera que el alumnado aragonés es «excelente» y sostiene que «es un cambio de mentalidad que está empezando a llegar a la población». 

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents