Riada catastrófica
El Banco de Alimentos de Zaragoza, "abarrotado" por la solidaridad con Valencia
La institución aragonesa no puede recibir más comida y da salida a la que ya tiene enviando varios camiones a la semana y colaborando con cocinas implantadas en la Comunidad Valenciana

Un operario llena un tráiler del Banco de Alimentos de Zaragoza. / RUBÉN RUIZ

"Lleno, petado, abarrotado". Sinónimos de solidaridad para el Banco de Alimentos de Zaragoza, cuyas estanterías se han llenado como nunca en los últimos días, por la masiva respuesta de la sociedad de la capital aragonesa para colaborar con las víctimas de la DANA en Valencia. Una situación que ha acelerado los procesos en la institución, que no deja de trabajar en la organización y la logística, para evitar que el éxito solidario no sea una derrota en el corto y medio plazo.
Tal ha sido la respuesta de la sociedad que, como explica el presidente del Banco de Alimentos de Zaragoza, José Ignacio Alfaro, "ninguno va a enviar a Valencia porque hay 4.000 palés de comida sin clasificar y 18 naves llenas". Consciente de la situación, Alfaro adelanta que desde la entidad zaragozana es "imposible enviar", eso sí, "a menos que se pida algo en concreto". Por ahora, las conexiones entre los bancos de alimentos de todo el país y el valenciano se limitarán a bizum o a la transferencia económica, donde también han recogido importantes sumas.
Las complicaciones a las que se enfrenta el "abarrotado" Banco de Alimentos de Zaragoza se están paliando de muchas maneras. "Se está colaborando con las cocinas de Arpa, que están dando miles de raciones de comida al día en Valencia", cuenta Alfaro, que confirma que con ese destino concreto se han enviado "dos camiones de entre 16 y 20 toneladas de alimentos". Esta última semana se han mandado, según relata el presidente del banco, muchas verduras congeladas, necesarias para esas raciones.
Las labores organizativas continuarán esta semana. Este lunes está previsto que comiencen a llegar los alimentos recogidos por los pueblos aragoneses, recogidos en las comarcas y mancomunidades. "Habrá que hacer una primera labor de triaje, para sacar lo que pueda caducar", explica Alfaro, que asegura que esos productos "se distribuirán en Zaragoza". En esa tarea participarán siete empleados de la empresa pública Sarga, además de los voluntarios habituales del Banco de Alimentos. A partir del martes, se llevarán desde una instalación cedida por la familia Coca hasta cuatro naves del Gobierno de Aragón en plaza miles de cajas y contenedores, en los que se harán llegar los productos solicitados desde Valencia.
Una petición, la de elementos de almacenaje, que no termina de convencer a un Alfaro que siempre quiere más. "Nos daba un poco de vergüenza mandar un tráiler lleno de cajas, por lo que metimos cacao, leche o latas de atún", cuenta el presidente del Banco de Alimentos, que justifica "esos pocos palés de comida, aunque lo que nos pedían desde Valencia eran las cajas".
"Ya no tenemos sitio para poner nada, nos han cedido un espacio de 1.000 metros cuadrados al que poder llevar los zumos, que tienen una fecha de caducidad más larga", explica Alfaro, que califica de "brutal" la respuesta social para la donación de alimentos. Tan potente ha sido la reacción que en el Banco de Alimentos de Zaragoza temen un impacto negativo y ya están pensando en posible soluciones: "Por ejemplo, si algo tiene riesgo de caducar, igual lo convertimos en dinero y hacemos una transferencia a Valencia para que ellos compren lo que necesiten". Los alimentos se distribuirían en Zaragoza. Esto es tan solo una hipótesis, que deberá proponerse y aprobarse previamente en la junta del Banco de Alimentos.
Las dudas de La Gran Recogida
El brutal impacto de la DANA en toda la sociedad y el despertar solidario han cambiado, aunque sea para bien, los planes del Banco de Alimentos de Zaragoza. La entidad se encontraba ultimando La Gran Recogida, su cita más importante de todos los años, que entre el 22 y el 24 de noviembre llamará a la ciudadanía a aportar para los que más lo necesitan. "Va a quedar un poco desnaturalizada", cuenta José Ignacio Alfaro, consciente de que el impacto de las tormentas en la Comunidad Valenciana ya ha hecho que la sociedad colabore.
"No sabemos cómo va a funcionar, porque no se han dejado de recibir alimentos en todo el mes", reflexiona el presidente de la institución zaragozana, que sí adelante que este año "solo se podrá aportar económicamente y con la cuenta en caja". Una opción para evitar el colapso de los bancos, llenos de productos en estos momentos. "Pero todo sigue en pie", insiste Alfaro.
Antes de las fechas marcadas en rojo en el calendario cada año, otra nueva propuesta solidaria, pero centrada en los más pequeños. El 18 de noviembre, el Banco de Alimentos de Zaragoza impulsará "la recogida de productos infantiles en tres localizaciones públicas". El edificio Pignatelli, sede del Gobierno de Aragón, el Instituto Aragonés de Servicios Sociales y la Ciudad de la Justicia de Zaragoza abrirán sus puertas como centros de recepción de "todo tipo de elementos para niños, desde alimentos como los potitos, hasta pañales o productos de higiene".
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