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Un proyecto estratégico para Zaragoza

Las obras para reurbanizar El Portillo podrían ascender hasta los 30 millones, un 50% más

El proyecto, que se presentará en el mes de febrero, contempla un sobrecoste respecto a los pliegos del diseño

Los suelos de El Portillo, con el hotel Orús a la izquierda, en Zaragoza. | JOSEMA MOLINA

Los suelos de El Portillo, con el hotel Orús a la izquierda, en Zaragoza. | JOSEMA MOLINA

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Zaragoza

El plan para suturar una de las mayores cicatrices urbanas de Zaragoza, la que conforma el triángulo del Portillo, contempla una actuación de tal magnitud que se ha topado con un sobrecoste incluso en la fase de redacción del proyecto. Según ha podido saber este diario, el proyecto que se presentará en febrero para reurbanizar la extensa pastilla que conecta Delicias con el centro de la ciudad estima la inversión necesaria en el entorno de los 30 millones de euros, prácticamente un 50% superior a los 20,9 millones que quedaban recogidos en el anteproyecto.

El plan busca hacer renacer una zona degradada de la capital aragonesa que lleva años varada y supondrá una reorganización integral de los alrededores, contemplando la reconversión de la pastilla en un espacio verde de amplias dimensiones y la avenida Anselmo Clavé en un bulevar.

Fuentes oficiales de Zaragoza Alta Velocidad, la empresa pública propietaria de los suelos y participada por Adif (al 50%), el ayuntamiento (25%) y el Gobierno de Aragón (25%), asumen ese sobrecoste, aunque matizan que «está relacionado con la actualización de precios en base al IPC y al encarecimiento de las materias primas».

El objetivo es que las obras, cuyo pistoletazo de salida se dará cuando los diseñadores del proyecto –la unión temporal de empresas formada por la consultora aragonesa Sers y la eléctrica Satel– lo presenten a los promotores en el mes de febrero, estén terminadas a finales de 2026.

Lo que ya se ha presentado es el avance documental del proyecto a distintos actores de la actuación, con los que se están discutiendo los últimos flecos para cerrar la planificación. Una de las claves es el área de Movilidad del consistorio zaragozano, que debe dar luz verde a una reordenación total del tráfico en el entorno de Escoriaza y Fabro, que se convertirá en una gran avenida, Anselmo Clavé y las conexiones tanto con la plaza de la Ciudadanía como con el enlace de ambas vías a la altura de las calles Moncayo, Cariñena, Santander, Tarragona y Burgos.

En lo que se refiere al interior de la pastilla, la intención es reconvertir un espacio en desuso en una zona verde que alumbre el parque «de referencia para el centro de la ciudad», una vieja idea que nació hace 20 años con la inauguración de la estación intermodal de Delicias, que absorbió el tráfico que antes rodaba por la playa de vías de la antigua estación del Portillo.

El centro de la pastilla estará poblada de un manto de árboles, donde se dispondrán parterres con montículos para dividir los espacios y, en el centro, se construirá un quiosco con una terraza, si bien esto depende de una futura concesión. Contará con una fuente de chorros y varios espacios destinados a prácticas deportivas, como un campo de fútbol sala y otro de baloncesto, zonas de gimnasia, pistas de petanca o parques de juegos infantiles, así como un skate park para patinadores y bicicletas acrobáticas.

En el lateral oeste, que da a la calle Escoriaza y Fabro, se ubica la losa de hormigón que oculta el túnel subterráneo por el que pasa el Cercanías, lo que ha generado problemas para pensar allí en ubicar una superficie arbolada, dadas las filtraciones que podría causar. En toda esta franja, que tiene 600 metros de longitud (lo mismo que el paseo Independencia), se dispondrán pérgolas para generar sombra ante la imposibilidad de plantar árboles directamente sobre el terreno.

Lo que quedará por definir es la urbanización de los solares que dejarán libres las demoliciones del edificio de Correos –una de las últimas muestras en pie de la arquitectura brutalista en la capital aragonesa–, y de la vieja estación de tren. Los trabajos para echar abajo estos inmuebles se llevarán a cabo de forma paralela, y en el segundo caso, depende de Adif. Renfe completó en octubre de este año el traslado del personal que prestaba servicios en la estación de El Portillo a las oficinas que la compañía adquirió en el Parque Empresarial Dinamiza de la Expo, un paso que ya dio de forma previa el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif).

El proyecto se ha elaborado en base a la demolición de ambos edificios, cosa que se da por segura para liberar tres solares. Uno de ellos estará destinado a viviendas (caben más de 200), mientras que los otros dos se reservan a diversos equipamientos, como un auditorio para grandes eventos –similar al WiZink Center de Madrid–, una iniciativa anunciada por Jorge Azcón cuando era alcalde y recogido por la alcaldesa Natalia Chueca en campaña electoral.

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