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"Aragón tiene que estar en China para venderse como tierra de oportunidades"

Benito Tesier, presidente del Clúster de Automoción y Movilidad de Aragón, en la sede de la CEOE Aragón.

Benito Tesier, presidente del Clúster de Automoción y Movilidad de Aragón, en la sede de la CEOE Aragón. / Laura Trives

Zaragoza

El automóvil vive un momento vibrante en Aragón tras la confirmación de la gigafactoría de baterías de Stellantis y su socio chino CATL, un futuro prometedor que contrasta con el ajuste que vive el sector actualmente por el lento despegue del coche eléctrico.

Benito Tesier (Zaragoza, 1968) conoce bien la realidad y los entresijos de esta industria, donde atesora más de 30 años de trayectoria profesional. Es el director general de fabricante de frenos Brembo, ubicado en La Muela, y presidente del Clúster de Automoción de Aragón (Caar) y de la Federación de Empresas del Metal de Zaragoza (FEMZ), además de ser vicepresidente de la patronal nacional de proveedores de automoción Sernauto.

Aragón ha conseguido por fin el gran trofeo de la gigafactoría de baterías. ¿Cómo lo ha vivido?

Es una gran noticia, que llega después de muchos sustos con Volkswagen, Tata... Desde un punto de vista personal y profesional, de alguien que ha mamado la industria y la automoción desde niño como hijo de un empresario del sector, es el momento más satisfactorio que puedo vivir. Un sueño hecho realidad.

¿Qué supone la confirmación de este proyecto?

Futuro para la industria, oportunidades para los aragoneses, sostenibilidad, riqueza para la comunidad... En un momento de transformación tan brutal de la automoción, donde habrá territorios históricos del motor que van a perder esta industria, que Aragón tenga ese futuro prácticamente asegurado es la mejor noticia en estas fechas navideñas.

¿Qué papel ha jugado el clúster del automóvil en la consecución de la inversión? 

Hemos sido muchos los que, dentro de nuestra humildad y capacidad de influir, hemos estado empujando y ayudando para ese anuncio fuera una realidad. Desde el clúster, llevamos 15 años trabajando para que se reconozca a Aragón como el hub de automoción más importante del sur de Europa, un mensaje que hemos hecho que cale en el contexto internacional. Hemos sido el altavoz que ha acuñado este concepto y que lo ha martillado hasta la saciedad, que se supiera que a 300 kilómetros a la redonda de Aragón se fabrican dos millones y medio de vehículos, siendo España el segundo productor de Europa y el octavo del mundo por volumen. A eso se añaden las energías renovables, el efecto logístico, la competitividad, la transformación de Opel en Stellantis... En base a toda esa historia construida en el tiempo, se han tomado decisiones para que se conforme en Aragón un polo de electrificación. 

Logrado el objetivo, ¿cuáles son ahora los retos?

Lo bueno que tiene la automoción es que te obliga a reinventarte constantemente. Es tan cambiante, disruptivo y agresivo, que te obliga a estar preparado para lo que venga. Una vez asegurada la transformación del sector en Aragón hacia la movilidad eléctrica, el reto ahora es la transformación a la electrificación competitiva, conectada, comunicada y tecnológicamente a la vanguardia. ¿Competitiva por qué? Porque la movilidad tiene que ser inclusiva y accesible, que es lo propio del mundo de la automoción.

¿Cómo debe afrontar la industria auxiliar este proyecto?

La gigafactoría abre nuevas oportunidades, tiene un efecto tractor. La batería es el corazón del vehículo eléctrico, supone el 40% de su precio, y el mejor fabricante del mundo ha decidido instalarse aquí. Ahora tenemos que trabajar para atraer a Aragón a otros ensambladores de vehículos que vengan a aprovecharse de esa oportunidad. En paralelo, existe otra grandísima oportunidad. Cuando esa movilidad eléctrica sea una realidad y los volúmenes alcancen una masa crítica, vendrán empresas con tecnología que no tenemos en nuestra región. Por lo tanto, hay que ayudar a nuestras empresas a que innoven y se actualicen en procesos y producto para ser capaces de formar parte del nuevo ecosistema de la movilidad del futuro.

¿Empieza ahora la carrera para atraer a marcas chinas a Aragón?

Tenemos que ser atractivos, ponernos guapos y atraer oportunidades de inversión que generen y hagan aumentar el ecosistema de automoción. El pasado está escrito, el presente lo vivimos y el futuro es lo que tenemos que escribir, modificar y hacer. En eso es donde nos tenemos que concentrar. Me consta que ya hay tanto fabricantes de vehículos como de componentes que están viendo territorios europeos para planificar futuras fábricas.

¿Qué puede hacer el Gobierno de Aragón para ser atractivos?

Tenemos que ser valientes y dar pasos decididos para la voz de Aragón se escuche en Asia. China fabrica 30 millones de vehículos al año y hoy lidera la tecnología de la electrificación. Tenemos que trabajar en conjunto desde el Gobierno Aragón y el sector para estar presentes en el mapa de China y vendernos como una tierra de oportunidades. Me consta que esta es una de las hojas de ruta que tiene el presidente Azcón. Estoy convencido de que en 2025 trabajaremos juntos en esta agenda de trabajo. 

¿Se refiere a una gira por China?

Hay que hablar con los líderes del mundo de la automoción en China, que nos conozcan los que toman las decisiones. Preparar un road show (gira) profesional con un porfolio para vender Aragón como una tierra de oportunidades. No hay que verlo como un país de amenazas, sino de oportunidades. Ser aliados. Probablemente estando allí y conociendo todo su potencial, vamos a poder construir alianzas en la industria de componentes. Tenemos a CATL, que es nuestra mejor carta de presentación.

¿Las piezas de las baterías se harán en Aragón?

Estoy convencido de que salvo materias primas que no se puedan encontrar en nuestra región, el resto es todo susceptible de fabricarse en Aragón si demostramos capacidad tecnológica y competitiva. Mi apuesta es que la tenemos. Por eso el clúster, junto a la Fundación Ibercaja, va a ser pionera en traer en el 2025 un vehículo BYD totalmente despiezado para que los productores vean qué tipo de piezas tiene esa tecnología y empiecen a pensar ya cómo pueden transformar sus medios productivos para poder fabricar componentes.

En la pugna por esos componentes emerge la amenaza de que se hagan en el norte de África.

La competitividad en el automóvil es mundial, esto no hay que olvidarlo, y hay nuevos polos industriales que se están conformando a nuestro alrededor. Hace un tiempo teníamos la amenaza del Europa del Este, que la combatimos y pudimos seguir compitiendo. Ahora la tenemos en el norte de África, donde desde el clúster hemos ido ya con dos misiones comerciales. Supone una cierta amenaza, pero, hoy por hoy, lo es en proyectos o productos de mano de obra intensiva y especialmente manuales, no en todo lo que es tecnológico y automatizado. Eso es en lo que tenemos que trabajar día a día en Aragón para evolucionar y seguir siendo líderes.

¿De qué manera debe acompañar el Gobierno de Aragón a la industria auxiliar para que aproveche esas nuevas oportunidades?

El Gobierno de Aragón tiene que ser, como lo ha sido históricamente, fuertemente comprometido con esta industria, que tantas alegrías por el otro lado le ha dado a la comunidad. Lamentablemente, tenemos la misma pólvora que otras comunidades de nuestro alrededor en cuanto a financiación. Tenemos que ser hábiles, como hemos sido en el pasado de intentar captar ayudas internacionales. Que Gobierno Aragón, clúster y organizaciones empresariales conformemos una unidad de acción para conseguir oportunidades de futuro en términos de financiación europea. Por lo tanto, necesitamos el compromiso irrevocable y sólido del Gobierno de Aragón.

"Viene un periodo de ajuste pero por la vía de los ertes. No veo problemas de grandes despidos o cierres"

El futuro del sector es prometedor, pero el presente está siendo complicado.

Por desgracia, dentro de la visualización del oasis del futuro, en la situación del presente tenemos que atravesar el desierto. Es cierto que en esa transformación que hacia la movilidad eléctrica, ha habido una ralentización de los objetivos marcados para electrificar el parque circulante por el problema de las infraestructuras o la barrera competitiva del precio. Esto ha pillado al sector con el pie cambiado, es decir, había unas capacidades productivas planificadas para unas previsiones que no se han cumplido. Entonces lo que viene es un periodo de ajuste. Afortunadamente aprendimos durante la pandemia que tenemos una herramienta de amortización que se llama erte y la utilizaremos con responsabilidad. Intentaremos por todos los medios diversificar nuestra industria, es decir, si perdemos algún modelo de los que estemos fabricando componentes buscaremos por todos los medios compensarlo para que ese ajuste afecte lo menos posible a nuestras empresas desde un punto de vista económico y social.

¿Teme que en este periodo de ajuste se produzcan despidos colectivos o cierres de fábricas? 

Mi opinión es que vamos a ver ertes. No veo problemas de grandes despidos o cierres. Tenemos un tejido sólido, muy diferente al que había con la crisis de 2008. Hoy tenemos músculo, fortaleza y hemos hecho bien los deberes, un tejido industrial sano. Por lo tanto, lo que veo en esos ajustes son medidas de ajuste temporal.

¿En qué momento se encuentra el clúster del automóvil

En un momento muy ambicioso. Hemos afrontado un nuevo plan estratégico recientemente, hemos conformado un nuevo órgano de gobierno con cinco vicepresidentes. Seguimos creciendo en asociados y estamos inmersos en el Observatorio Aragonés del Sector Automoción, junto a la DGA, Stellantis y las organizaciones sindicales.

Su nombre suena como futuro presidente de la CEOE Aragón, ¿se lo plantea?

La CEOE tiene un presidente, Miguel Marzo, que está haciendo una buena labor. Le queda más de un año por delante hasta que termine su mandato. Cuando eso ocurra pueden dar varias circunstancias. La primera, que desee continuar. Y la otra, que se abra un periodo de reflexión y que ponga encima la mesa un periodo electoral. Lo que ha hecho la CEOE Aragón históricamente es escuchar la voz de los empresarios a través de los sectores, que son las columnas que sujetan la organización. Personalmente, hoy tengo ya mi agenda absolutamente llena. No es posible asumir algo más sin quitar responsabilidades existentes. Con lo cual, cuando llegue el momento y se den las circunstancias que se den tanto a nivel personal y profesional como a título institucional, se valorarán, se escucharán las distintas alternativas y entre todos conformaremos una decisión que estoy seguro de que, como todas las que se han tomado hasta hoy, será la mejor para representar a las organizaciones empresariales.

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