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TERRITORIO NIEVE

Una excusa para conocer el entorno

Los esquiadores aprovechan el tiempo de descanso para conocer el patrimonio cultural y gastronómico de los valles del Pirineo y el Sistema Ibérico

El histórico balneario de aguas termales de Panticosa, un espacio privilegiado enclavado en un entorno único.

El histórico balneario de aguas termales de Panticosa, un espacio privilegiado enclavado en un entorno único. / SERVICIO ESPECIAL

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Monográficos

¿Qué hace un esquiador cuando se quita los esquís? Comentar los descensos, descansar y, sobre todo, disfrutar de las múltiples oportunidades que ofrecen los valles del Pirineo y el Sistema Ibérico. Miles de visitantes llegan cada temporada a Aragón para divertirse con el deporte rey invernal, pero también aprovechan para conocer los atractivos culturales, gastronómicos y de ocio que ofrecen los municipios cercanos a las estaciones de esquí tanto oscenses como turolenses.

A menos de 40 minutos de Astún y Candanchú se encuentra Jaca, punto de encuentro de esquiadores y amantes de la nieve tanto aragoneses como navarros y vascos y lugar elegido por muchos para pernoctar. La localidad ofrece numerosos atractivos para recorrer tras una jornada intensa de esquí. La ciudadela es visita obligatoria, tanto el castillo como el Museo de Miniaturas Militares. Y qué decir de su exterior, con los ciervos, que hace ahora 50 años que viven en el foso. También es esencial entrar en la catedral de Jaca, uno de los monumentos más importantes del románico español. El paseo continúa por la Fuente de Baños, la Torre del Reloj o el puente de San Miguel, lugares de gran interés patrimonial, desconocidos para muchos visitantes. Quien no haya tenido suficiente deporte, una sesión de patinaje sobre hielo y el éxito está asegurado.

Cantavieja, un destino excepcional para conocer nuevos rincones con encanto de la comunidad.

Cantavieja, un destino excepcional para conocer nuevos rincones con encanto de la comunidad. / EL PERIÓDICO

La gastronomía aragonesa hará las delicias de los amantes del buen comer. Solo hay que pasear por las calles de Jaca para encontrarse un buen restaurante o una zona de tapeo para degustar buenas viandas que permitirá coger fuerzas para vivir otra sesión de esquí. 

Excursiones cerca de Jaca

En una jornada de descanso también se pueden hacer excursiones visitando la peña Oroel, el monasterio de San Juan de la Peña –el más importante de Aragón en la Edad Media– o municipios como Santa Cruz de la Serós, Ansó, Hecho, Villanúa, Yebra de Basa, Castiello o Canfranc, que ha hecho de la estación internacional un atractivo más para visitar el municipio. Y es que este antiguo paso de viajeros se ha convertido en un hotel de cinco estrellas, que acoge un restaurante con estrella Michelín.

Descanso en Panticosa

El cercano Valle de Tena también esconde joyas. Biescas y sus calles con encanto, Tramacastilla de Tena, Lanuza sin conciertos, Sallent de Gállego o el parque Faunísitico Lacuniacha en Piedrafita. Y no hay que olvidarse de Panticosa, considerado uno de los pueblos más bonitos del Pirineo, donde además de esquiar se puede disfrutar de su patrimonio y arquitectura popular; pero también del natural, gracias al tren El Sarrio o el telecabina. Y para relajarse, su histórico balneario de aguas termales, un espacio privilegiado enclavado en un entorno único, a 1.636 metros de altitud, donde poder disfrutar de un circuito termal en aguas minero medicinales

El Balneario de Panticosa es un destino imprescindible si visitas el pueblo.

El Balneario de Panticosa es un destino imprescindible si visitas el pueblo. / SERVICIO ESPECIAL

Quien no haya tenido suficiente y le gusten las actividades extremas, Hoz de Jaca es su destino. A casi 1.300 metros de altitud se encuentra la Tirolina doble más larga y alta de Europa, con un recorrido de un kilómetro y una velocidad máxima de 90 kilómetros por hora. Las vistas, espectaculares... si logras abrir los ojos. Y, ¿qué decir del columpio gigante a 150 metros sobre las aguas del embalse de Búbal?

El valle de Benasque ofrece propuestas interesantes, sobre todo las relacionadas con el senderismo y la montaña, ya que es conocido como el valle de los tresmiles. 

Punto en común de tierras oscenses y turolenses es la belleza de las vistas y la multitud de fauna y flora que se puede vislumbrar en un paseo por Aragón

La estación de Javalambre está situada en Camarena de la sierra, el pueblo de las cien fuentes: de los Baños, del Hielgo, Blanquilla, de las Salinas, de Lázaro o del Peral. La de Valdelinares se enmarca en el municipio del mismo nombre, que lleva con orgullo el ser uno de los más altos de España. Tiene en el patrimonio cultural uno de sus grandes atractivos por su paisaje montañoso, sus verdes prados o la ribera del río Llinares.

La Iglesuela del Cid es un gran escenario para hacer una escapada.

La Iglesuela del Cid es un gran escenario para hacer una escapada. / SERVICIO ESPECIAL

Paraíso natural y patrimonial

Otras de las grandes bellezas de la comarca son los municipios de Mora de Rubielos, uno de los máximos exponentes del gótico en la comunidad, con la excolegiata de Santa María la Mayor o el castillo de los Fernández de Heredia. Y al lado de esta, Rubielos de Mora, sede del museo Salvador Victoria.

A poco menos de una hora, la comarca del Maestrazgo, que esconde multitud de joyas patrimoniales y naturales como el nacimiento del río Pitarque, las grutas de cristal de Molinos, o una escapada para perderte por las calles de Cantavieja o la Iguesuela del Cid o Mirambel.

La nieve sirve de atracción y se convierte en la excusa para descubrir Aragón.

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