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Música y colores en Zaragoza para celebrar el Año Nuevo Chino: "El próximo desfile lo veremos en el país de origen"

Bengalas, humos de colores y un gran dragón dan la bienvenida al año de la serpiente

Zaragoza

Desde la plaza España de Zaragoza se escucha el sonido de instrumentos de percusión. Atraídos por la música, los zaragozanos se dirigen hacia la calle Alfonso. Entrar en ella es dar un salto a otra cultura. De pronto, trajes rojos asiáticos, bengalas, humo de color verde y rojo en el aire y un gran dragón que se alza por encima de los paseantes: es el inicio del Año Nuevo Chino.

Dos mujeres observan con asombro la popular y legendaria marioneta del dragón gigante que dirigían entre varias personas. Se fijan en los trajes orientales de color rojo y amarillo y, con algo de miedo, se alejan del espectáculo pirotécnico. «Uy, a mí es que esto con las bengalas me da un poco de cosa», comenta una de ellas. Han llegado al desfile de casualidad, pero tienen curiosidad y tratan de hacerse un hueco entre las mareas de gente para ver los detalles. 

Las que sí están en primera fila son Cristina y Olga, que han ido «de propio» a celebrar la entrada del año asiático. «A mí me ha parecido bonito e interesante, pero pensaba que era más espectacular», comenta Cristina. Olga coincide con ella: «Esperábamos algo más». A su voz se suma la de un compañeros, que entre risas señala que creía que habría «más música asiática». «Veníamos con otras expectativas», matiza Cristina.

Algo parecido le ha pasado a Juan, que también ha acudido al desfile de Año Nuevo Chino por primera vez. «La sensación es que es un poco corto. Hemos visto un dragón y poco más», dice. Juan observa su entorno y sonríe. El cielo continúa teñido de rojo y verde y la música no deja de sonar. «Bueno, seguro que aun así repetiremos el próximo año», dice mientras sigue el camino del pasacalles, que se dirige hacia la plaza del Pilar. Será ahí, en la zona de Delegación del Gobierno, dónde en unos minutos habrá actuaciones de música y danza inspiradas en el legado de la cultura china. 

Toda una serie de actuaciones que sirven para homenajear la festividad tradicional más importante del calendario chino. La fecha de este Año Nuevo está determinada por la posición del sol y la luna, y se rige por un calendario que combina los elementos celestes (oro y metal, agua, madera, fuego y tierra) con los animales del horóscopo chino (rata, buey, tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo, cabra, mono, gallo, perro y cerdo). Así, ahora celebran la llegada del 4.723, el año de la serpiente de madera que simboliza la prosperidad, regeneración, vitalidad, sabiduría e introspección.

Son precisamente estas curiosidades las que han hecho que Elisa haya acudido a la bienvenida del año en la capital zaragozana. «Me gusta mucho la cultura china, ver los dragones y los fuegos artificiales», cuenta la joven, que explica que estudia chino en el Instituto Confucio de Zaragoza y que tiene mucho interés en las tradiciones asiáticas. Durante el desfile, Elisa ha explicado a su familia cómo es la cultura china, y les ha indicado las diferencias que hay entre el desfile en el país original y el de la capital aragonesa. Una de las familiares que le acompaña cuenta que, para ella, se ha quedado «un poquito escaso». «Pensábamos que iba a ser más ostentoso», matiza. Pero a Elisa le ha encantado. «Creo que ha estado muy bien», expresa con ilusión. En lo que coinciden todos es en que repetirán la experiencia. «El siguiente desfile lo veremos en China», dice la familiar.

El buen tiempo acompaña a los zaragozanos en una celebración oriental que también se conoce como Fiesta de la Primavera. El sonido de los instrumentos de percusión se aleja hacia la plaza del Pilar. Atraídos por la cultura asiática, los zaragozanos siguen el camino pasacalles. Superado el mes de enero, necesitan volver a coger energía.

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