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El director del colegio San Agustín de Zaragoza: "Robert Prevost tiene una sonrisa que invita a la empatía"

Pablo Tirado convivió con León XIV durante tres años en Roma y confía en que su mandato en la Iglesia esté marcado por "la espiritualidad agustiniana"

Pablo Tirado, director del colegio San Agustín de Zaragoza, en una imagen de archivo.

Pablo Tirado, director del colegio San Agustín de Zaragoza, en una imagen de archivo. / EUROPA PRESS

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Sergio H. Valgañón

Sergio H. Valgañón

Zaragoza

Tres años con un compañero agustino y toda una vida para contar historias. Pablo Tirado, director del colegio San Agustín de Zaragoza, vivió entre 2003 y 2006 en Roma junto a Robert Prevost, desde el pasado jueves León XIV y nuevo Papa de la Iglesia. Tirado es la referencia hoy de un centro educativo que Prevost visitó en 2005 y con el que mantiene lazos también gracias a Míchel Olaortúa, exdirector de Agustinos e hijo predilecto de Zaragoza.

Tirado recuerda a su "hermano Bob" como una persona "sencilla y cercana, todo al mismo tiempo". Unas cualidades que derrochaba pese a ser "un hombre tímido y reservado" en la mayoría de las situaciones. Esa descripción, con la que se identifica el propio Tirado, no cree que Prevost sea "un hombre al que le gusten las relaciones sociales y se muestre siempre tremendamente acogedor". "Parece que esa timidez pudiera ser un obstáculo, pero siempre fue una persona muy cercana", resume Tirado.

El sacerdote agustino afincado en Zaragoza destaca, además, una cualidad que León XIV ya mostró en su primer discurso como Papa. "Ya lo hizo en la conferencia", insiste Tirado, que señala "esa sonrisa permanente y muy particular" que el norteamericano no borra de su cara: "Personalmente, es una característica que a mí me invita a la empatía". Recuerda, por ejemplo, "tiempos de rezos, de conversaciones y en los comedores", así como "haber visto unos cuantos partidos de fútbol juntos". Hace veinte años, dice Tirado, "no éramos tan tecnológicos como ahora", por lo que la memoria hace el papel al que no llegan las fotografías que nunca se tomaron a solas y siempre en grandes grupos.

Aunque no quiere vaticinar cómo puede ser el liderazgo de Prevost en la Iglesia, Tirado sí piensa en "la idoneidad de León XIV para ser el nuevo Papa". "Siento que el cónclave ha tenido que ver con la espiritualidad agustiniana, que le hace falta al mundo y a la propia Iglesia", defiende el director del colegio San Agustín, que atisba que el mandato de Prevost se sostendrá en los pilares básicos de su orden. Entre ellos, destaca "la vida en comunidad, con la unidad y tender puentes como clave", cuenta Tirado, que señala "el diálogo intelectual" como una de las bases para desarrollar esos pilares.

Los otros dos sustentos de la doctrina son "la interioridad", que para Tirado es "un símbolo no solo de espiritualidad, sino de humanidad, de conocerse a uno mismo por dentro". El último de los pilares sería el compromiso con las injusticias y con los más necesitados: "Ha estado cerca de 25 años de misión por lugares necesitados, así que sabe lo que es estar cerca de la gente que más lo necesita".

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