Empresas estratégicas de Aragón
La tierra sin mar que navega con rumbo firme
Aragón abandona la falta de autoestima del pasado y afronta el futuro con optimismo, convertida en una de las comunidades más prósperas gracias a una economía dinámica, diversificada y atractiva para las inversiones empresariales

La Plataforma Logística de Zaragoza (Plaza), uno de los motores económicos de Aragón. / El Periódico de Aragón
Aragón no tiene puertos ni costas, pero su economía navega con el viento a favor. Mientras otras regiones del interior y algunas más periféricas se enfrentan al letargo industrial, esta comunidad autónoma encadena récords de inversión y empleo que conjuga gracias a un rico tejido exportador y la atracción de inversores extranjeros. Desde los numerosos centros de datos que están aterrizando en el entorno de Zaragoza a la prometedora gigafactoría de baterías que se alzará en Figueruelas o los grandes desarrollos agroalimentarios que brotan en varios enclaves. Proyectos impulsados en sectores diversos y pujantes con los que ha conseguido posicionarse como un territorio estratégico en la nueva economía verde y digital. Sin mar, pero con un rumbo claro.
«¡Cómo esperas que te quiera si esto no da más de sí! ¡cómo voy a abandonarte, y el mar tan lejos de aquí!». Así dice el estribillo de la canción Un país de Ixo Rai, convertida en himno generacional a finales de los años 90 y principios del siglo XXI. Resumía el estado de ánimo que durante décadas definió a Aragón. El amor incondicional por la tierra y la desesperanza de quien veía cómo todo menguaba. Pero esa manera de mirar ha cambiado de un tiempo a esta parte. Hoy la comunidad no solo tiene futuro, empieza a vivir en él. La baja autoestima ha dado paso a un optimismo sereno, sin euforia, pero con la certeza de que esta tierra puede dar mucho más de sí.
La economía aragonesa ha superado con nota las últimas décadas, un periodo de la historia particularmente exigente, pero el potencial de futuro se antoja más favorable si cabe. A ello apunta los anuncios de inversiones empresariales que acumula la comunidad en el ecuador de la actual legislatura, que alcanza la friolera de los 50.000 millones de euros, una cifra sin precedentes. La mayor parte irán a parar a centros de datos, el nuevo maná para los inversores, con 38.400 millones repartidos en una media docena de proyectos. El resto provienen de iniciativas energéticas e industriales como la gigafactoría de Stellantis y CATL en Figueruelas (destinarán 4.100 millones), la factoría de producción de hidrógeno en Caspe (Capital Energy, 700 millones), el complejo agroalimentario del grupo Costa (800 millones) o el almacén logístico de Inditex en Malpica (600 millones), entre otros.
Diversificación productiva
Este éxito no es fruto de un golpe de suerte. Es la consecuencia de la estrategia seguida a lo largo de los años y de forma continuada, un caldo de cultivo que combina el aprovechamiento de los recursos endógenos –agua, viento, sol, suelo, posición geoestratégica...– con una estabilidad política e institucional poco habitual en el ecosistema español, valores amplificados por el talento local y la paz social que caracterizan a este territorio.
El crecimiento económico de la comunidad no está hoy sostenido por un solo pilar. Si antes se veía con preocupación del monocultivo industrial de la automoción, ahora se habla con orgullo de una diversificación productiva que ha logrado equilibrar su peso con otros sectores estratégicos: energías renovables, logística, agroalimentación, nuevas tecnologías o turismo. Todos ellos conviven con un dinamismo que pocos territorios pueden igualar.
La automoción sigue siendo importante, sí, pero ya no lo es todo. La fábrica de Stellantis en Figueruelas (antes Opel España), joya de la corona de la industria regional, ha abrazado el coche eléctrico y abre nuevos horizontes con el aliciente de la gigafactoría. Las energías renovables siguen en pleno apogeo, mientras la logística aragonesa brilla en el mapa nacional e incluso internacional, sobre todo en el sur de Europa. El sector agroalimentario, por su parte, ha pasado a ser un motor industrial de primer nivel. Y las nuevas tecnologías, hasta hace poco marginales, tienen ya su propia constelación de empresas, consultoras y startups que ven en los centros de datos una oportunidad para estar a la vanguardia en el universo digital.
Aragón ha sabido atraer capital extranjero –Amazon, Microsoft, Blackstone, CATL– pero sin perder el pulso de su tejido local. Muchas de sus historias de éxito empresarial tienen nombre familiar y apellidos aragoneses. Empresas de capital local que nacieron pequeñas y hoy rebosan innovación, empleo y exportaciones con grupos punteros a nivel nacional en la industria, la logística o la agroalimentación.
Un momento "extraordinario"
Aragón se encuentra en un periodo económico excepcional, con un crecimiento robusto –el PIB subió un 3,3% en 2024, una décima más que la media nacional–, máximos históricos de empleo, cifras récord de inversión extranjera y unos sectores estratégicos al alza. Así lo destaca Javier Martínez, director general de Política Económica del Gobierno de Aragón, que pone de relieve este dinamismo. «Estamos en un momento extraordinario porque es fuera de lo común, algo que rara vez sucede», destaca. «Tenemos un crecimiento sostenido, datos de empleo históricamente altos y unas tasas de desempleo bajas», explica.
Sectores ya tradicionales como la automoción, la logística y la agroalimentación «van muy bien», a pesar de los retos tecnológicos a los que se enfrenta sobre todo el primero de ellos. Al mismo tiempo, han emergido con fuerza otras actividades, entre las que pone el foco en la energética por ejercer además un efecto arrastre en la atracción de nuevas inversiones. «Este sector está creciendo por encima de la media nacional, impulsado por la instalación de renovables y la llegada de industrias electrointensivas, como los centros de datos», señala.
Un turismo en alza y apuesta por la defensa
Otro de los sectores tractores es el turismo, que contribuye notablemente a la creación de empleo y riqueza por todo el territorio. Avanza hacia un modelo sostenible, clave para el futuro de Aragón. «Tenemos sectores tradicionales que no se están quedando atrás, un turismo en auge y un comercio de proximidad fuerte», recalca.
El Gobierno de Aragón apuesta también por la tecnología y la defensa como sectores de futuro. Del primero, el director general destaca la apuesta de la DGA por la creación del Distrito Tecnológico de Aragón (DAT Alierta), mientras que ve el segundo como un motor de innovación. «La tecnología debe permear todos los sectores y la defensa impulsa la I+D, añadiendo más valor a nuestro empleo», asevera.
Los indicadores del mercado laboral son también deslumbrantes. «Nunca había habido tanta gente trabajando, con más de 642.000 personas ocupadas, y estamos a punto de igualar los bajos niveles de desempleo que había en 2008, con poco más de 47.000 desempleados en la actualidad», apunta.
Además del empleo, los indicadores de confianza empresarial posicionan a Aragón entre las comunidades con mayor optimismo. A ello se añade un rating financiero que respalda, según Martínez, la «gestión responsable» del Gobierno autonómico, situada entre las seis autonomías con mejor calificación crediticia.
Martínez considera que la paz social es un factor diferencial en el contexto aragonés. «Aragón lleva 35 años con pacto de diálogo social de forma continuada, eso es una carta de presentación muy buena ante inversores y empresas que se acercan a la región», subraya. La baja conflictividad laboral refleja el alineamiento entre agentes sociales, sindicatos y patronales, lo que favorece el crecimiento y calidad del empleo.
Para Martínez, la imagen de Aragón en el exterior ha cambiado: «se nos ve como una región optimista y atractiva para trabajar e invertir». Sin embargo, advierte de la necesidad de seguir atrayendo trabajadores del exterior, no solo recursos económicos. «En este momento debemos aprovechar la situación y convertirnos en importadores de talento para mantener el crecimiento y la competitividad».
Así, la comunidad se consolida como un motor económico con un creciente protagonismo dentro de España y capacidad para liderar el futuro en sectores tradicionales y emergentes. Y es que, no hace falta tener mar para ser un puerto de llegada para la inversión, el talento y la innovación.
- Zaragoza estrenará una nueva parada de bus en el mes de abril: sus líneas cuentan con más de 676.000 viajeros
- Zaragoza Alta Velocidad saca a la venta un solar para 234 viviendas libres por 22 millones de euros: tendrá una torre de 20 plantas
- El restaurante de un parque de Zaragoza anuncia su cierre definitivo: 'Motivos ajenos a nuestra gestión
- Un grupo automovilístico italiano abrirá en Zaragoza su primer centro de operaciones en España
- El fondo danés CIP ha pagado ya casi 2 millones por guardar en el aeropuerto de Teruel los aerogeneradores del Clúster Maestrazgo
- Dos zaragozanas, atrapadas en la India por la guerra de Irán: 'Se nos está acabando la medicación y no podemos costear lo que vale aquí
- Uno de los restaurantes más populares del centro de Zaragoza se despide temporalmente de sus clientes: 'No es un adiós, es un hasta pronto
- Primeras imágenes de la nueva Romareda 'en modo' concierto: hasta 50.000 personas podrán vibrar en el futuro estadio del Zaragoza