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De Rechupete, el restaurante de Zaragoza donde las recetas de las abuelas se unen: "Intento traer lo mejor que encuentro de cada sitio"

Gonzalo Carnicer es el dueño del establecimiento en el barrio de Delicias en la capital aragonesa que, aunque destaca por sus cachopos, son las fabes las que reinan en el negocio

Zaragoza

"De rechupete: (algo) muy exquisito y agradable", según la RAE. En otras palabras, y como bien decimos en España, para chuparse los dedos. En los libros de recetas encontramos miles de platos que realizar pero que, quizá, les falta ese algo para conseguir el descontrol de nuestros impulsos. Ese toque que muchas veces encontramos sólo en aquellas recetas escondidas en los cajones de las cocinas de nuestras antecesoras, de las abuelas, y que, posteriormente, muchos nietos llevan a las cartas de sus restaurantes. 

En pleno barrio de Delicias de Zaragoza, en avenida Gómez Laguna número 6, un restaurante somete a una selección rigurosa a las cocinas de las abuelas españolas para crear su suculenta carta. “El secreto de mi carta es que intento hacer las cosas como mi abuela y como mi madre, siempre al estilo tradicional”, manifiesta Gonzalo Carnicero, dueño del restaurante De Rechupete. 

Ni bar ni restaurante: De Rechupete es un centro social

Fue en 2015 cuando Gonzalo tomó la decisión de subir la persiana a su negocio. El nombre De Rechupete nació siendo una idea de última hora, un nombre que da lugar a cómo está la comida en el local. Curiosamente, no es ni un bar, ni un restaurante; es una mezcla de estos dos tipos de negocios en los que poder disfrutar de un buen rato rodeado de gente y gastronomía. “Yo lo que quiero es un centro social que acoja a todos —confiesa Gonzalo—. Ni quiero quitarme a la clientela de bar, ni quiero quitarme a la clientela de restaurante”.

EN IMÁGENES | Restaurante De Rechupete

EN IMÁGENES | Restaurante De Rechupete / Pablo Ibáñez

Tras varios cambios entre sus fogones, el dueño del negocio hace frente al negocio en solitario, aunque muy bien acompañado en sus cocinas. “Realmente me he rodeado de un grupo muy humano y, gracias a ello, he conseguido tener lo que tengo”, admite Gonzalo. Una serie de circunstancias, en las que se incluye la formación de su equipo, le llevaron a tomar una arriesgada decisión: abrir solamente por las mañanas. 

Viajar sin salir de Zaragoza

Sin salir de Zaragoza, es posible dar al paladar pequeños caprichos de distintas zonas de nuestro país. Sentarse en De Rechupete será como pasear por la costa con sus infinitas paellas y productos de la tierra. Como viajar a la capital española con su cocido madrileño. Como parar en Castilla y León y comer morcilla. Como llegar al norte de España, a aquella comunidad característica por su suculenta gastronomía que une mar y montaña. “Intento traer siempre lo mejor que encuentro de cada sitio”, cuenta Gonzalo.

Es en este restaurante zaragozano es donde los vecinos gozan de buenos platos compuestos por buenos productos. Sin embargo, una disputa entre clientes y trabajadores surge a la hora de elegir la especialidad del negocio. Aunque De Rechupete es conocido por sus espectaculares cachopos, Gonzalo lo tiene claro: “Aquí las fabes son el plato estrella”.

No hay nada para Gonzalo como su plato de cuchara en el que las judías blancas sean las protagonistas. Dos tipos de fabada se pueden degustar en su restaurante: la asturiana tal cual la conocemos todos —con su chorizo, su morcilla y su lacón— y la fabada con marisco. Aunque todo ello pueda parecer una explosión grasosa para aquellos que no pueden pasarse de la raya, Gonzalo modifica cada plato al gusto del consumidor. 

El famoso cachopo De Rechupete

Esto mismo pasa con el que, según toda su clientela, es su plato por excelencia: el cachopo. Más de diez tipos de este manjar asturiano incluye en su carta: ahumado, de matanza, ricachón, cecina de black angus y rulo de cabra… Además, ha buscado productos internacionales para que personas celíacas, intolerantes a la lactosa y aquellas que comen bajo en grasa puedan degustar este apetitoso plato. “Creo que todo el mundo tiene derecho a poder comer su cachopo”, dice Gonzalo. 

EN IMÁGENES | Restaurante De Rechupete

EN IMÁGENES | Restaurante De Rechupete / Pablo Ibáñez

Tras varios concursos a la espalda, todavía no ha ganado una insignia que le represente como el mejor cachopo de España, pero es su clientela la que le da el reconocimiento que necesita y que agradece. “Los clientes me dicen: ‘siempre cumples todos los deseos a los clientes; cuando algo te pedimos, haces por conseguirlo’”, cuenta Gonzalo. Su objetivo no es ganar un galardón, sino ser premiado con el esfuerzo que él mismo pone para que su clientela salga lo más satisfecha posible

Sus mesas siempre están llenas de un público que busca la exquisitez. No es solo el filete de carne lo que se llevan a la boca, sino que entre sus preferencias hay mucho más: “Nuestras croquetas sorprenden mucho, nuestro montadito de foie, mi tortilla babosa y, sobre todo, las ensaladas con nuestro tomate”. Un tomate de secreta procedencia que es el jamón de su huerta. 

La calidad no solo está en los platos

Aunque parece una locura que un bar-restaurante sólo permanezca abierto en un horario tan reducido para este tipo de negocio, Gonzalo confiesa que le da “mucha calidad de vida”. Con ello, ha conseguido “una estabilidad de trabajo y familiar”, algo fundamental en su día a día que no solo le permite disfrutar a él de los suyos, sino también a sus empleados. 

“Es el mejor jefe que puedas echarte a la cara”, admite ‘Rafika’, uno de los camareros del local que no duda en expresar su agradecimiento a Gonzalo. Un ambiente completamente familiar, no solo con la clientela, sino también entre trabajadores. “Yo tengo que cuidar a mi personal, y quiero que ellos tengan calidad de vida”, admite Gonzalo.

Esa calidad de la que habla Gonzalo no solo se demuestra en su trato cercano, sino también en su mano en la cocina. Con una carta extensa de platos de tradición española, Gonzalo perfecciona aquellas recetas que se han transmitido de generación en generación y que ahora plasma en su restaurante.

EN IMÁGENES | Restaurante De Rechupete

EN IMÁGENES | Restaurante De Rechupete / Pablo Ibáñez

Nuevo proyecto De Rechupete

Y entre toda la tradición, quedan las innovaciones. Quizá no en los platos, pero el futuro es incierto. De momento, un nuevo proyecto se avecina a la vuelta de la esquina en pleno corazón de delicias. Ese lugar de encuentro que Gonzalo siempre soñó, pero más privado que nunca. Un lugar secreto en el que, próximamente, veremos colgados en sus paredes carteles De Rechupete.

El bar-restaurante abre de lunes a domingo, en un horario de 9:00 a 17:00. La carta no tiene hora, es más, Gonzalo ha confesado que “el cachopo empieza por la mañana”, en los desayunos y almuerzos que ofrece a su gente. Y, aunque no lo parezca, nada une a Gonzalo con la comunidad asturiana, solo sus ganas de cocinar y su día de nacimiento: el 8 de septiembre, día del Principado de Asturias.

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