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La zaragozana que vivió en un crucero la alerta de tsunami en Japón: “Por la ciudad no se veía gente ni coches”

Las autoridades japonesas les recomendaron que lo más seguro era que se quedaran “dentro del barco” tras detectar olas de más de 1,3 metros de altura

La zaragozana que vivió en un crucero la alerta de tsunami en Japón: “Por la ciudad, en tierra, no se veía gente ni coches”

Ángela Silvestre

El pasado 30 de julio, un terremoto de magnitud 8,8 sacudió varias zonas de Rusia y afectó las costas de las islas Kuriles y la isla japonesa de Hokkaido. En medio de esas aguas, Ángela Silvestre, vecina de Zaragoza, navega en un crucero por Japón mientras disfruta de sus preciadas vacaciones. Sin embargo, la probabilidad alta de tsunami en el Pacífico encendió todas las alarmas y la incertidumbre comenzó a brotar. 

Era por la mañana cuando todo ocurrió. Mientras la zaragozana se preparaba para visitar la ciudad de Nagoya, desde el crucero en el que está pasando unos días de vacaciones, informaron de que la actividad se retrasaba. Sin embargo, un aviso clave por parte de los encargados despertó las alarmas de los pasajeros: las autoridades japonesas les recomendaron que se quedaran “dentro del barco” por su seguridad.

No fue algo inesperado. El día anterior, su crucero navegó por aguas turbulentas y el peligro era persistente. “No nos sorprendió mucho porque la noche anterior fue muy movida; el barco botaba sobre el mar, tanto que no se podía dormir. Hemos hecho varios cruceros y nunca habíamos sentido tanto oleaje”, recuerda.

Aunque la situación activaría el instinto de supervivencia de cualquier persona, Ángela admite que recibieron la noticia “con incertidumbre, pero con tranquilidad”. El puerto de la ciudad de Nagoya no corría el mismo peligro que otras ciudades japonesas, aunque el riesgo por grandes olas estaba ahí. 

Las medidas de acción

Las imágenes que ellos veían hicieron que la preocupación se acrecentara. "Todos sabíamos que era una situación de riesgo, además de que veíamos que el mar estaba muy extraño. Por la ciudad, en tierra, no se veía gente ni coches". Sin embargo, el equipo del crucero reaccionó con celeridad para que “no cundiera el pánico”. 

Los responsables tomaron las medidas de seguridad acertadas para la situación, asegura. “Desamarraron el barco del puerto para evitar que chocase contra el muelle o edificios cercanos en el caso de que llegara el tsunami”, cuenta Ángela. Desde el interior, cerraron puertas y el acceso a cubierta debido al viento y al oleaje. 

La guardia costera japonesa les brindó seguridad y les acompañó en todo momento hasta alta mar para evitar cualquier tragedia. “Las autoridades actuaron con mucha precaución”, admite Ángela. 

Actualmente, Japón ha levantado la alerta por tsunami en todo el país, según ha anunciado la Agencia Meteorológica de Japón (JMA). Aunque se detectaron olas de hasta 1,3 metros en su costa y se procediera a la evacuación de más de 2 millones de personas, las alarmas se han desactivado. 

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