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Los fruticultores alertan sobre la suplantación de identidades entre los temporeros: "No podemos hacer de policías"

El sindicato UAGA insta a las autoridades a buscar una solución "estructural y humanitaria" para este problema que provoca inseguridad legal para ambas partes

Un temporero recoge melocotones en una explotación aragonesa.

Un temporero recoge melocotones en una explotación aragonesa. / El Periódico de Aragón

David Chic

David Chic

Zaragoza

La llegada de temporeros a las zonas rurales en los meses de verano transforma la convivencia en muchas localidades. Y en algunos casos la falta de control se traduce en abusos y en situaciones de explotación. En menor medida, la dificultad en la gestión de los permisos provoca conflictos administrativos que trastocan la actividad agraria. Este viernes la organización UAGA ha manifestado públicamente su preocupación por los casos crecientes de suplantación de identidad entre trabajadores que se encargan de la recogida de la fruta, una práctica que está generando graves consecuencias tanto para los empresarios, que tienen que ejercer tareas de control que exceden a su labor, como para los propios trabajadores implicados.

Desde la entidad se lamenta que esta situación irregular, que va en aumento en determinadas instituciones laborales, termine perjudicando directamente al empleador, que en muchos casos desconoce lo que está ocurriendo, y también al temporero que incurre en el delito. “Entendemos que muchas de estas personas están en una situación precaria y lo hacen por pura necesidad, por poder comer a fin de mes”, señalaron representantes de UAGA.

Ante la situación, la organización insta a las autoridades a buscar una solución estructural y humanitaria para este problema, que se viene arrastrando desde hace tiempo sin que se le haya dado respuesta efectiva. “Nos encontramos ante una doble problemática: por un lado, la inseguridad legal en la que se ven envueltos los agricultores, que terminan haciendo de policías además de su labor; y por otro, la exclusión social de quienes, en su desesperación, acaban usurpando identidades para sobrevivir”, añaden.

UAGA califica esta situación de “preocupante, tanto en lo social como en lo laboral”, y pide que se actúe con urgencia. “No podemos seguir generando una cadena de multas, detenciones y marginación social", han lamentado con la petición de que se aborde el problema desde la raíz.

La situación se suma a las crecientes irregularidades que se han detectado en la campaña agrícola de este año, con un aumento de los casos de explotación laboral. Las denuncias ante la inspección laboral se han centrado en los incumplimientos salariales, así como por la falta de los descansos obligatorios para los trabajadores. También se han producido detenciones por el hacinamiento en los alojamientos detectado en varias explotaciones de Huesca y Zaragoza.

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