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Sacarse el carné de conducir en verano: "Lo he conseguido a la sexta"

Son muchos los jóvenes y los no tan jóvenes los que aprovechan los meses de verano para hacer los exámenes

Raquel tras aprobar su exámen de conducir

Raquel tras aprobar su exámen de conducir / Jaime Galindo

Zaragoza

A pesar de las vacaciones, los meses de verano son fechas donde muchos aprovechan para sacarse el carnet de conducir en Zaragoza. En concreto, son los jóvenes quienes ven en el parón de las clases el momento perfecto para poder obtener está licencia, aunque también ha personas más mayores que aprovechan días, a priori más tranquilos, para conseguirlo.

Guillermo cuenta al salir de una autoescuela que se saca el carnet por motivos laborales. “Ya tengo el de moto, pero en invierno cuando tengo que ir a trabajar, sobre todo, en festivos, el bus me va muy mal y en la moto paso mucho frío así que el coche es lo más cómodo”, argumenta. Él solo se tiene que presentarse al examen práctico porque para el teórico le sirve el que hizo para obtener la moto. “Estoy viendo vídeos y voy a un curso, además de las 10 clases prácticas que tengo”, explica. Para Guillermo los primeros días fueron complicados porque “no había cogido un coche nunca, no sabía cómo maniobrarlo e iba muy perdido”, pero con el tiempo ha ido mejorando, dice.

Aroa sale justo de un coche de autoescuela. Acaba de terminar una de sus clases prácticas. La joven cuenta que aprovecha el verano para "quitárselo de encima". Se trata de una de sus últimas clases antes del examen porque, como ella misma dice, “lo tengo en nada y espero que me vaya muy bien”. Aroa quiere sacárselo a la primera como ya hizo con la parte teórica. “El examen lo hice a la primera. Hice muchos test en mi casa para practicar y luego se notó. A mí me funcionó”, cuenta.

Aprobar a la sexta

Un paso más allá está Raquel, quien consiguió aprobar el examen práctico el 24 de julio y ahora sale de su autoescuela con su L. El examen teórico lo consiguió a la primera. “Fui a clases intensivas porque para mí era mejor. Al fin y al cabo depende de cada uno. Hay quien haciendo test en casa tiene suficiente, pero ir a las clases te da un empujón y te crea una base para aprender bien”, narra. Sin embargo, la prueba práctica le costó algo más. “Lo he conseguido a la sexta. Los profesores me decían que tenía mala suerte en los exámenes. En las prácticas siempre aparcaba bien y luego llegaba en la prueba y se me complicaba”, confiesa.

Frente a todos estos jóvenes está Antonio algo más mayor que cuenta que no se sacó el carné antes por “pura pereza”. Él cree que no es el único. “A mucha gente le pasa como a mí. En su momento no se lo saca porque no le apetece o no ve la necesidad y luego cuando pasa el tiempo ves que te lo tienes que sacar. Me sigue dando pereza, pero hay que hacerlo”, comenta entre risas.

Uno de los problemas a los que se enfrentan es la espera. En verano con las vacaciones puede tocarles esperar un largo tiempo que se incrementa debido a la poca cantidad de profesores de autoescuela. Guillermo explica que al él le avisaron de que hasta septiembre no se podría examinar. A Antonio le pasa algo parecido. “Me he puesto a hacerlo en verano para aprovechar días más tranquilos, pero el práctico lo más probable es que hasta septiembre no pueda hacerlo, si no es más tarde”, concuerda. Raquel también vivió una experiencia similar, aunque ella lo argumenta en que “estaba fuera de Zaragoza y eso hacía que hubiera días que no pudiera ir y además por los suspensos entre uno y otro tenía que esperar”.

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