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Así ha evolucionado el precio del comedor en Aragón en la última década: "Creemos que el nivel para acceder a la beca es muy bajo"

Ahora las familias pagan 86 euros por este servicio en la comunidad

Servicio de comedor en un colegio de Zaragoza, en una imagen de archivo.

Servicio de comedor en un colegio de Zaragoza, en una imagen de archivo. / ANGEL DE CASTRO

Zaragoza

Una década y seis euros menos. El precio mensual de los comedores escolares de Aragón se ha reducido un 6,52% en los últimos diez años al pasar de los 92 euros mensuales que costaba entonces a los 86 euros actuales, que se fijaron en octubre de 2015 bajo el mandato del socialista Javier Lambán después de que en enero del mismo año ya hubiera reducido el precio en 4 euros (de 96 a 92).

El precio de más de 80 euros es, ahora y entonces, el mismo para todas las familias, con independencia de si el colegio en el que estudian sus hijos cuenta con cocina 'in situ' o no. Es precisamente ahí donde reside la crítica de la Plataforma Come Pública de Aragón, que considera que el coste no es alto si se cocina en el propio colegio y con productos de calidad, pero que sí es elevado si el servicio que se ofrece es de línea fría o caliente. "A nivel nutricional, es importante el precio de la materia, de los productos que vas a poner a los niños. Entendemos que si este se acerca o está algo por encima de los 2 euros, se puede dar una comida saludable y dejar espacio para que las empresas tengan su pequeño beneficio", explica a este diario el portavoz de la plataforma, Genaro Delgado, que ha indicado que ello "se trasladaría en un acenso a los 110 euros mensuales".

Pero las familias estarían dispuestas a asumir este coste "por comida fresca", dice. "No se puede entender una subida del precio del comedor con la línea fría, pero sí en productos saludables debido a la inflación y el incremento de la cesta de la compra", ha indicado.

Cabe recordar que, según ha afirmado este martes la consejera de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, Tomasa Hernández, "muchos" alumnos están becados y no pagan el comedor. Según han explicado desde Fapar, son las familias las que solicitan estas ayudas que luego la administración paga a los centros. A su vez, estos las abonan a las empresas que prestan el servicio de comida. Desde Fapar indican que acceder a las mismas se deben cumplir ciertos requisitos como, por ejemplo, contar con una determinada renta económica (14.400 euros). "Creemos que ese nivel (de ingresos económicos) es muy bajo, que habría que incrementarlo", han señalado. Es decir, que es una cantidad restrictiva que impide que muchas familias que cobran por encima de esta cifra puedan acceder a la beca aunque la necesiten. Por eso, consideran que se deben "revisar criterios de adjudicación". "Muchas familias inmigrantes no disponen de NIE, que es otro de los requisitos que se pide", han ejemplificado.

Come Pública pone el foco ahora en "reducir la desigualdad que se genera entre los colegios que tienen cocina propia y los que no". "Este un buen paso a nivel cualitativo, pero no es el final del camino. Todos pagamos nuestros impuestos por igual y hay que conseguir que todos los pequeños puedan comer alimentos de calidad", ha explicado Delgado.

Con todo, tanto desde Fapar como desde Come Pública consideran que el ámbito de los comedores escolares va ahora por buen camino con la instalación este curso de nueve cocinas 'in situ' en distintos colegios de la comunidad por parte del Departamento de Educación del Gobierno de Aragón, una reivindicación histórica que los centros empezaron a hacer sobre el año 2019.

Desde los años 80, gran parte de los colegios de Aragón ofrecían servicio de línea fría o caliente y muy pocos contaban con cocina propia. Las peticiones de transformación a la misma llegaron años después porque, con este servicio, en los comedores escolares eran reiterados los problemas. Y se han extendido hasta la actualidad, con situaciones como la aparición de insectos en los platos del CEIP Hispanidad de Zaragoza en mayo de 2023 o la retirada de un plato de arroz con tomate este pasado curso escolar por su "sabor fuerte".

En esta línea, Delgado ha recordado que el comedor escolar va mucho más allá de un servicio de comidas y ha hecho hincapié en que se trata de otro espacio educativo del centro en el que, bajo su opinión, se debe preservar el patrimonio cultural gastronómico de Aragón. Por eso, su apuesta a largo plazo es que todos los centros puedan ofrecer el servicio de comedor de forma gratuita y con productos de proximidad.

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