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Emergencias sin tregua: Aragón responde a la nueva era de tormentas extremas

Desde que en Aragón se diseñó el protocolo específico, hace dos años, se ha activado en 14 ocasiones y la DGA ha solicitado en otras cuatro la declaración de zona gravemente afectada

Vecinos de María de Huerva y miembros del Operativo de Prevención y Extinción de Incendios Forestales limpiando en el municipio.

Vecinos de María de Huerva y miembros del Operativo de Prevención y Extinción de Incendios Forestales limpiando en el municipio. / PABLO IBÁÑEZ

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Carlota Gomar

Carlota Gomar

ZARAGOZA

Negar el cambio climático resulta imposible después de sufrir las consecuencias de las tormentas durante el último año que, en cuestión de minutos, han anegado municipios y arrasado cosechas sin piedad. La última se registró hace tan solo una semana generando importantes destrozos en María de Huerva, Cuarte o Cadrete. También en la capital aragonesa, donde el granizo convirtió algunas calles en auténticos ríos, como sucedió en Parque Goya.

Estas trombas de agua han obligado al Gobierno de Aragón a activar en los dos últimos años hasta 14 veces el plan de emergencias o protección civil por fenómenos meteorológicos, movilizando a un operativo especial y coordinado. Hace dos años ni siquiera existía un plan específico para estas situaciones porque se trataba de casos aislados y muy excepcionales.

La activación del ES-Alert, el sistema nacional de alerta a la población de España, se ha producido hasta en cuatro ocasiones, tres de ellas por fuertes tormentas y una por el incendio químico en Utebo, ante el riesgo de nube tóxica.

«Los efectos meteorológicos cada vez son más extremos y más recurrentes», explica el jefe del servicio de Seguridad y Protección Civil del Gobierno de Aragón, Jorge Crespo, que admite que cada vez es más frecuente tener que activar un operativo especial porque la población es más vulnerable, está más expuesta y los efectos son mayores.

La prevención es clave

En Protección Civil trabajan con una filosofía muy clara: la prevención. «Todo lo que consigues anticipándote a lo que puede ocurrir sirve», apunta, de ahí las alertas, para tener a la población en preaviso y evitar que se cometan imprudencias. Para ello, trabajan directamente con la información que proporcionan tanto la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) como la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). Dos organismos que tienen sus propias alertas. «Para nosotros no es lo mismo una alerta naranja de la Aemet en el Pirineo que en el valle del Ebro, con más población e infraestructuras y más posibilidad de inundación», añade Crespo.

Un día después de la intensa lluvia en Zaragoza, Cuarte y María de Huerva

Jaime Galindo

Como consecuencia de las lluvias torrenciales, el Gobierno de Aragón ha solicitado en los dos últimos años la declaración de zona gravemente afectada en cuatro ocasiones. En septiembre de 2024, el Consejo de Gobierno aprobó la declaración de 173 municipios afectados por las lluvias e inundaciones de finales de agosto y principios de septiembre que afectó a las tres provincias, cebándose con la comarca del Jiloca, y causando daños cuantificados en 5 millones.

Un año después, en junio, Azuara, Letux, Villar de los Navarros o Almonacid de la Cuba, entre otros, sufrieron los estragos de una tromba de agua que en cuestión de una hora inundó sus pueblos, forzando a sus vecinos a refugiarse en los tejados de sus casas. La lluvia llevó a la DGA a registrar nuevamente esta petición apenas un mes después por el mismo motivo y, la última esta misma semana después de que el domingo pasado los municipios de Cuarte, María y Cadrete se vieran literalmente desbordados por la lluvia y la crecida del río Huerva.

La gestión de la emergencia

Durante esta legislatura, se han producido 314 activaciones del plan de Protección Civil en Aragón. Hay diferencias y se aplican protocolos muy distintos según la situación. Los planes de protección civil son instrumentos preventivos y organizativos de respuesta a situaciones de emergencias, catástrofes o calamidades. El que más veces se activa es el plan ante Riesgo de Accidentes en los Transportes de Mercancías Peligrosa, alrededor de 80 veces al año. El segundo más habitual, hasta la llegada de los episodios de fuertes tormentas, tenía que ver con los incendios que, tras un verano para el recuerdo, se ha tenido que activar en 12 ocasiones desde agosto de 2023 (4 en 2023, 9 en 2024 y 3 este 2025).

También hay uno específico para inundaciones, la mayoría por las avenidas extraordinarias del río Ebro, que acostumbra a anegar hectáreas de campo aguas arriba, en localidades como Cabañas, Pradilla o Boquiñeni. En los tres últimos años se ha puesto en marcha el operativo en tres ocasiones, todas ellas en 2024.

Llamativo resulta el número de veces que ha tenido que activarse el plan especial de Protección Civil de emergencia exterior (PEE), que establece las actuaciones ante incidentes que supongan un riesgo para el entorno de las industrias químicas. Hasta dos veces en lo que va de año por el incendio que se registró en el almacén de la empresa Ercros en el municipio de Sabiñánigo y el de la planta química de Unión Derivan, en el polígono industrial El Campillo de Zuera. Ambos en julio. El año pasado se hizo lo propio durante el incendio químico en la empresa Productos QP, en Utebo.

Se trata de planes que hace años que estaban definidos en Aragón, siempre basándose en una normativa estatal que exige la activación de un equipo determinado y unos protocolos de actuación muy concretos.

El cambio climático y la frecuencia de las fuertes tormentas exigió la definición de un plan de actuación concreto, el Plan Especial de Protección Civil ante fenómenos meteorológicos adversos de Aragón (Procifemar).

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