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El agua que hará posible la 'nube' de Amazon: así se abastecerá el centro de datos en los montes secos de Zaragoza

El Gobierno de Aragón da el visto bueno a las infraestructuras hidráulicas del futuro complejo que se construirá en el barrio de La Cartuja, junto a Empresarium, pero fija condiciones de protección sobre el Canal Imperial

El paraje de Acampo Arpal, situado en el término municipal de Zaragoza, donde Amazon instalará un gran campus de centros de datos.

El paraje de Acampo Arpal, situado en el término municipal de Zaragoza, donde Amazon instalará un gran campus de centros de datos.

Zaragoza

El futuro polígono de centros de datos que Amazon promueve en el término de la ciudad de Zaragoza --concretamente en el barrio rural de La Cartuja-- se perfila como uno de los mayores desarrollos de la compañía en Aragón. El emplazamiento elegido se ubica junto al polígono industrial Empresarium, en el paraje conocido como Acampo Arpal, formado por grandes fincas de monte de secano. El gigante estadounidense compró allí a Forestalia 147,8 hectáreas de suelo a principios de 2024 para este proyecto.

Amazon Web Services (AWS), la filial tecnológica del gigante del comercio electrónico, prevé construir en este emplazamiento seis grandes centros de datos, otro de menor tamaño y dos naves de archivo, según la documentación del PIGA (Proyecto de Interés General de Aragón) aprobado hace unos meses. La instalación supone, por tanto, un pilar para la expansión en la comunidad de sus infraestructuras físicas de la nube. Ocupará casi el 40% de la superficie total que la compañía explotará en la comunidad.

Para que el complejo funcione, no basta con levantar plantas llenas de servidores. Es esencial garantizar un abastecimiento fiable de agua para los sistemas de refrigeración y los servicios auxiliares. Pues bien, el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga) ha dado recientemente el visto bueno a su infraestructura hidráulica exterior, al igual que a los proyectos de este tipo presentados para los campus de datos que está ampliando en Villanueva de Gállego, El Burgo de Ebro y Huesca, según ha avanzado este diario.

145 hectáreas a 13 kilómetros de la ciudad

La resolución ambiental, firmada el pasado 10 de octubre, explica que el agua se utilizará principalmente para refrigerar los equipos informáticos, que generan calor durante su funcionamiento, un proceso habitual en este tipo de instalaciones. La actuación, que afecta también a parcelas próximas en El Burgo de Ebro, constituye la red básica de tuberías y bombeo necesaria para que la instalación de las máquinas de computación y sus equipos puedan funcionar.

El centro de datos se ubicará en un sector de monte de secano, entre los barrancos de Las Casetas y Val de las Vacas, una superficie de 145 hectáreas situada en el paraje de Acampo Arpal, a 13 kilómetros al sureste del centro de la ciudad.

Una gran balsa, el Canal Imperial y Forestalia

Las infraestructuras contemplan tres flujos principales de agua (potable, industrial y pluviales). El abastecimiento de uso doméstico procederá de la red municipal de Zaragoza, con una conducción que enlazará desde Empresarium y cruzará el barranco de Las Casetas mediante un nuevo puente. El volumen solicitado es 5.311 metros cúbicos al año. Si se superara esta cantidad, el ayuntamiento se reserva la potestad de ejercer las acciones correctoras.

Para el uso industrial se contemplan tres alternativas: una nueva toma en el Canal Imperial de Aragón, la ampliación de una concesión de Forestalia sobre el Ebro y una toma adicional en la red municipal. El volumen anual máximo de agua industrial solicitado ronda los 205.000 metros cúbicos.

La infraestructura incluirá estaciones de control del caudal y sistemas de medición y seguimiento de consumos, que permitirán verificar en todo momento el uso del recurso. Será necesaria además la construcción de una balsa de almacenamiento y regulación, excavada a cielo abierto y situada junto a la toma en el Canal Imperial. La capacidad de la misma será de 190.297 metros cúbicos.

El relleno se realizará con materiales seleccionados (zahorras, arenas, geotextil), y en los viales se procederá a la restitución del firme original. En total, se estima un volumen de excavación próximo a los 327.370 m³. La cantidad total estimada de residuos de construcción y demolición es de unas 945.875 toneladas.

El proyecto prevé la construcción de una conducción soterrada de abastecimiento que llevará el agua hasta la parcela donde se ubicará el centro, y otra tubería de retorno, también enterrada, para reconducir el caudal una vez utilizado. La mayor parte del sistema discurrirá bajo caminos y suelos agrícolas, que deberán ser repuestos al finalizar la obra.

Medidas de protección ambiental

El titular del centro será responsable de su mantenimiento y de garantizar que no se superen los volúmenes fijados por la autoridad competente, según la resolución. El Inaga recoge también las condiciones para proteger el entorno. En la zona existen elementos catalogados, como el Canal Imperial de Aragón, donde se deberán realizar trabajos bajo supervisión técnica para evitar daños en su estructura o en su percepción visual. Además, durante la excavación de zanjas será obligatorio un seguimiento arqueológico continuo, debido a la posible presencia de restos en el subsuelo.

Entre las condiciones impuestas por el Inaga, destacan la obligación de proteger el Canal Imperial, incoado como Bien de Interés Cultural, mediante balizado previo y perímetros de protección de tres metros a cada lado, así como evitar cualquier afección estructural o visual. También se deberán preservar el Recinto Agrario y el Puente de Rebollo, con medidas de control arqueológico y conservación.

El proyecto forma parte del plan de expansión de la región de centros de datos de AWS en Aragón, declarado de interés autonómico por el Gobierno de Aragón en 2024. La compañía opera tres instalaciones de este tipo desde 2022 en Huesca, Villanueva de Gállego y El Burgo de Ebro.

Aunque la infraestructura hidráulica para el complejo de Zaragoza ya cuenta con autorización ambiental, la autorización ambiental integrada del centro de datos en sí sigue en tramitación y se resolverá en una fase posterior.

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