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Aragoneses en la cumbre del clima de Brasil: "La descarbonización también llegará a sectores como la nieve"

Los representantes de Ecodes participan en la cita internacional como observadores de la convención marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático

El director de Clima y Mercado de la Sostenibilidad de Ecodes, Pablo Barrenechea, junto a la responsable del proyecto AmbiciónCOP, Philippine Ménager.

El director de Clima y Mercado de la Sostenibilidad de Ecodes, Pablo Barrenechea, junto a la responsable del proyecto AmbiciónCOP, Philippine Ménager. / Ecodes

David Chic

David Chic

Zaragoza

Van a ser quince días de actividad intensa en la desembocadura del río Guamá. El calentamiento global vuelve al centro del debate internacional en la 30ª conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30) que ha comenzado este lunes en la ciudad brasileña de Belém. La cita, con la mirada puesta en el décimo aniversario del Acuerdo de París de fondo, busca cerrar acuerdos concretos para convertir los compromisos en acciones. Un objetivo para el que trabajará en las próximas jornadas la delegación de la fundación Ecología y Desarrollo (Ecodes) que va a participar en este encuentro en su papel como observadores de la convención marco.

El director de Clima y Mercado de la Sostenibilidad de la fundación, Pablo Barrenechea, indica que se afronta la reunión con "más optimismo" que en citas precedentes. "Todos somos conscientes de que hace falta más velocidad en la puesta en marcha de medidas que mitiguen el cambio climático, pero también garantizar una financiación justa y suficiente", explica el representante aragonés.

Con experiencia en una decena de cumbres de este tipo, cree que la sensación de que se pueden alcanzar acuerdos y compromisos globales vuelve a estar presente tras varios años de pasos en falso. En su memoria queda el optimismo con el que se afrontó una cita como la de París, que ahora trata de repetirse, y la forma en la que el nivel de acuerdos descendió en la cita celebrada en Marrakesh, en el año 2016. Coincidió con la irrupción política de Donald Trump y supuso un jarro de agua fría. Según indica Barrenechea, el pesimismo ha cundido igualmente en todas las citas desde la cumbre de Glasgow, marcada por la pandemia. Desde entonces, todas se han sucedido en países vinculados a la explotación del petróleo (Egipto, Emiratos Árabes y Azerbaiyán) sin avances evidentes.

En este momento, en la desembocadura del gran río que sufre los efectos del cambio climático, rodeados por el calor asfixiante de la selva del Amazonas, esperan recuperar "un modesto optimismo" de cara al futuro. En el poco tiempo que la delegación aragonesa ha pasado en Belém ya han podido observar cómo afectan unas condiciones ambientales extremas a una ciudad que además tiene que soportar altas cotas de desigualdad, con más de un 40% de su población viviendo en favelas, una de las tasas más altas de todo el país.

Precisamente la financiación es uno de los mayores asuntos a resolver la cita que acaba de empezar, ya que el objetivo cualificado fijado en Bakú (de 300.000 millones de dólares al año hasta 2035) queda muy debajo de las necesidades reales que se calculan en más de billón. Además, el responsable de Ecodes precisa que en ese reparto "predominan los préstamos sobre las subvenciones", lo que genera endeudamiento para los países del sur global, que paradójicamente son quienes contribuyen en menor medida a la emergencia climática, pero quienes sufren sus efectos con mayor virulencia.

Otro de los puntos de debate está en la llamada Transición Justa, encaminada a descarbonizar todos los ámbitos económicos buscando alternativas estructurales y de empleo. "En estos momentos no hay consenso en torno a si se debe abogar por una reducción gradual del uso de los combustibles fósiles o si se debe exigir de forma contundente su eliminación", expresa.

Ejercicio autonómico

Desde Ecodes indican que en su condición de observadores puede ejercer "como una bisagra" para trasladar el mensaje global al ejercicio local. "Es fundamental que el debate cale en la política autonómica", ha explicado. De esta forma Aragón puede anticiparse a muchas de las respuestas que aún se están debatiendo. Especialmente significativo es el camino que se está recorriendo con el cierre de las centrales térmicas, con especial incidencia en la provincia de Teruel. Un reto que llegará mucho más lejos en el futuro, según adelanta el representante de Ecodes. "La descarbonización también llegará a sectores como la nieve", incide.

“Ante la cumbre del clima de Belém, desde Ecodes hacemos un llamado a la responsabilidad no solo de los Estados sino también de toda la sociedad civil organizada que participaremos en ella: urge acelerar la acción climática justa, teniendo en cuenta el conocimiento científico como base de actuación y garantizando la transparencia y el refuerzo de la confianza internacional como eje fundamental del multilateralismo", manifiesta el director de Clima y Mercado de la Sostenibilidad.

Ahora por delante quedan quince días de intenso trabajo. "Belém debe servirnos para reflotar el espíritu del Acuerdo de París y, en su décimo aniversario, avanzar en una implementación que nos acerque sin vacilaciones a que la temperatura global de la tierra no aumente más de 1,5 grados respecto a los niveles preindustriales a final de siglo”, concluye Barrenechea.

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