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Aumenta la presión contra una granja porcina en Riglos: "Es necesario proteger el territorio"

Izquierda Unida en Aragón se ha sumado al respaldo a la plataforma contra la instalación y reclama una regulación justa del sector ganadero

Vecinos de Riglos contra la granja de porcino en el entorno.

Vecinos de Riglos contra la granja de porcino en el entorno. / El Periódico de Aragón

David Chic

David Chic

Zaragoza

La plataforma Riglos sin Granja Porcina sigue sumando apoyo contra el proyecto de instalación de una nave de ganadería industrial en el entorno de la población y esperan fijar un calendario de protestas para frenar la llegada de los animales. Este martes, los portavoces de la agrupación, integrada por vecinos de Riglos, Concilio y Murillo de Gállego, se han reunido con Jesús García Usón, responsable de Modelo Productivo y Ecologismo de Izquierda Unida Aragón, Vicente Guerrero, coordinador de Izquierda Unida Altoaragón, y Pilar Callén, coordinadora de Izquierda Unida Huesca para alertar sobre las consecuencias de la iniciativa.

La plataforma critica el proyecto de instalación de una granja de 750 madres en un entorno de alto valor ecológico, situado entre la estación ferroviaria Riglos-Concilio y el núcleo de Concilio, a tan solo un kilómetro de este y cuatro de los mallos. Alertan de los riesgos para la salud, el medio ambiente y la fauna protegida, como buitres, quebrantahuesos, alimoches, treparriscos o milanos reales.

Aragón concentra un gran porcentaje del censo porcino estatal, con más de 9,6 millones de cabezas, y supera los 2.250 millones de euros en exportaciones. La mayoría de estas explotaciones se ubican en municipios de menos de 3.000 habitantes, especialmente en la provincia de Huesca, que alberga más de la mitad.

Izquierda Unida Aragón ha reclamado en repetidas ocasiones al Gobierno autonómico una moratoria y una revisión legislativa que limite la expansión del modelo intensivo, y ha propuesto medidas concretas para reducir la contaminación de las aguas y para controlar la ganadería industrial en las zonas vulnerables por contaminación nítrica.

Aseguran que las altas concentraciones de nitrógeno y metano derivadas de esta actividad son responsables de la contaminación de acuíferos, de las emisiones de gases de efecto invernadero y de la degradación del suelo. En numerosos municipios altoaragoneses el acceso al agua potable ya se ha visto comprometido por esta situación.

Para Izquierda Unida Aragón, es imprescindible una regulación del sector ganadero que favorezca al modelo social y familiar frente a las grandes integradoras "garantizando la sostenibilidad económica y ambiental de los pueblos".

La plataforma ha anunciado movilizaciones para impedir la construcción de la granja y defender su derecho a vivir en un entorno saludable. Izquierda Unida Aragón expresa su apoyo total a la asociación y reafirma su compromiso de actuar para que Riglos siga siendo "un espacio vivo y sostenible, libre de contaminación y de proyectos que amenacen su futuro".

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