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Aceites Impelte renace en La Puebla de Híjar con el impulso de Grupo Jorge y Marcotran

La nueva sociedad, que integra también a Bodegas Tempore, reabre la almazara del polígono Venta del Barro, incorpora cinco marcas comerciales y prevé ampliar instalaciones el próximo año

Pedro Bello y Jesús Puyol, alcaldes de La Puebla y de Híjar; junto a Jesús Marco, consejero delegado de Marcotran; y Miguel Ángel Córdoba, asesor de ambas compañías, en la almazara de Aceites Impelte.

Pedro Bello y Jesús Puyol, alcaldes de La Puebla y de Híjar; junto a Jesús Marco, consejero delegado de Marcotran; y Miguel Ángel Córdoba, asesor de ambas compañías, en la almazara de Aceites Impelte. / Aceites Impelte

Zaragoza

La Puebla de Híjar (Teruel) vuelve a oler a campaña aceitera. Tras meses de silencio y maquinaria parada, Aceites Impelte del Bajo Martín ha reactivado su almazara en el polígono Venta del Barro, un gesto cargado de simbolismo en una comarca que conoce bien el valor de un producto alimentario tan arraigado en la zona. La reapertura marca el inicio de una nueva etapa bajo el paraguas de una sociedad participada mayoritariamente por Grupo Jorge y Marcotran -Cartera M&L-, a la que se suma Bodegas Tempore, de Lécera.

La operación incluye tanto las instalaciones como las cinco marcas comerciales históricas de Impelte, que los nuevos propietarios han decidido conservar para relanzarlas en futuras campañas.

Durante el acto de reapertura celebrado el pasado miércoles, al que asistieron los alcaldes de La Puebla y Híjar, responsables de la compañía y vecinos de la zona, los representantes empresariales subrayaron que el objetivo no es solo volver a poner la almazara en marcha, sino “cerrar el círculo” de un proyecto ecológico que ya venía gestándose.

La pieza que faltaba para completar el ciclo ecológico

Los nuevos socios explotan desde hace años 250 hectáreas de olivar ecológico en la Finca San Jorge, entre Lécera y Almonacid de la Cuba, en la provincia de Zaragoza. Con la adquisición de Impelte, el grupo controla ahora todo el proceso: del árbol a la botella. De esta manera, garantiza la trazabilidad y la seguridad alimentaria en todos sus ciclos.

“En ecológico es importante cerrar el círculo para poder trazar toda la seguridad alimentaria en todos los procesos", explicó Jesús Marco López, consejero delegado de Marcotran. La finca produce más aceituna de la que la almazara puede asumir actualmente, un desequilibrio que anticipa nuevas inversiones: “El año que viene, probablemente, nos tendremos que plantear la ampliación”.

Junto con la producción propia, la almazara prestará servicio a los agricultores de la comarca, un elemento que los promotores consideran estratégico para la continuidad del proyecto y para reforzar la economía local.

Empleo, calidad y marcas: los siguientes pasos

El reinicio de la actividad moverá empleo en la zona con la contratación de seis trabajadores en campaña, organizados en turnos, más un maestro almazarero que se incorporará próximamente. Una vez concluida la producción propia, la instalación se abrirá a terceros y ajustará sus turnos en función de la entrada de aceituna de los agricultores.

Por su parte, Miguel Ángel Córdoba, asesor del nuevo emprendimiento que representó a Grupo Jorge en el acto, recalcó la apuesta por la calidad. “Nos hemos rodeado de técnicos, hemos contado con el apoyo de laboratorios y del asesoramiento de la Denominación de Origen y de almazareros, porque nuestro objetivo es hacer un buen producto desde el minuto uno, que iremos perfeccionando”, afirmó.

La campaña actual se centrará en la producción a granel, pero la activación comercial llegará en una segunda fase. “Para la próxima campaña nos plantearemos la comercialización bajo las marcas”, adelantó Marco López. Los responsables insisten en que el reto inmediato ya es mayúsculo y pasa por poner en marcha una almazara, calibrar su capacidad y garantizar una primera producción a la altura de las expectativas.

El acto concluyó con un aperitivo y un recorrido por unas instalaciones que muchos asistentes -entre ellos el anterior propietario, Javier Sánchez- conocen bien. La reapertura supone, además, un paso más en la expansión de Grupo Jorge en el Bajo Martín, donde desarrolla proyectos del sector porcino, colabora con iniciativas de investigación en alabastro y participa en programas sociales a través de su Fundación.

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